14 març 2017

REPORTATGE: El Yunque al descubierto – Qué hay detrás de Hazte Oír

La societat secreta El Yunque, fonamentalista catòlica, paramilitar i feixista, està darrere d’Hazte Oír i d’altres organitzacions satèl·lit.


Equipo de Investigación: El Yunque al… por anagmz77

3 gener 2011

SOCIETAT SECRETA D’EXTREMA DRETA ULTRACATÒLICA: El Yunque i la seua implantació i influència a l’Estat espanyol

El diari El País desvetllava els darrers dies les denúncies de diverses persones vinculades a moviments ultracatòlics que els darrers anys han impulsat les manifestacions contra l’avortament o el matrimoni homosexual, sobre l’existència d’una organització secreta que mou els fils des de l’ombra. Es tracta d’una organització ultracatòlica d’extrema dreta importada des de Mèxic que opera al marge de l’Església Catòlica i del PP, però que es recolza i utilitza diferents espais i persones influents del neoconservadurisme espanyol per estendre la seua doctrina, que demana tornar a la comunió entre església i Estat i combatre les lluites per la igualtat. Alguns dels suposats membres podrien estar darrere d’organitzacions com Hazte Oír o la Asociación Víctimas del Aborto, i mantenen estretes relacions amb mitjans de comunicació ultraconservadors. A Mèxic, l’organització coneguda com El Yunque, ha sigut objecte de polèmica per les seues vinculacions amb el Partido de Acción Nacional (PAN) que ha governat el país durant dècades. L’objecte d’aquesta societat secreta és implantar un govern teocràtic “para defender a la religión católica de sus adversiarios: el comunismo, el pueblo judío y la masonería, así sea mediante la violencia o el asesinato”.“. L’església catòlica no nega la seua existència, però minimitza la seua capacitat d’influència. Alguns testimonis asseguren que realitzen entrenaments paramilitars a l’Amèrica Llatina i que no rebutgen l’ús de la violència per aconseguir els seus objectius. Oferim alguns reportatges sobre aquesta organització secreta i la seua presència a casa nostra.
REPORTAJE: CATÓLICOS EN CRUZADA

Los secretos del Tea Party español
Católicos militantes de los movimientos cívico-religiosos denuncian la actuación en su seno de una nueva masonería blanca inspirada en el poderoso Yunque mexicano

JOSÉ LUIS BARBERÍA 02/01/2011

En el bullicioso campo del neoconservadurismo e integrismo católico español emerge la sospecha de que una sociedad secreta opera a la sombra de la Iglesia y en los aledaños del PP. Muy activa en las grandes movilizaciones antigubernamentales, esa organización concilia el arcaico fundamentalismo con las modernas técnicas de difusión digital.

“Desde que me advirtieron de que Hazteoir.org y sus filiales Derechoavivir.com, Profesionalesporlaetica.org y otras de fines aparentemente filantrópicos son iniciativas de la sociedad secreta mexicana El Yunque, trato de deshacerme de ellos. Al principio, desinformada de su interés político sectario y de su capacidad de manipulación, colaboré económica y directamente. Hoy quiero que desaparezcan de mi correo electrónico y no lo consigo (…). Si alguien puede aconsejarme cómo escaparme de las redes de esa organización…”. Este mensaje, publicado en la Red en junio de 2009, quedó sepultado por el intenso tráfico digital, pese a que llevaba la firma y el DNI de María de Andrés Urtasun, profesora de Historia de la Universidad San Pablo CEU.

La palabra Yunque no volvió a aparecer asociada al secretismo conspirativo hasta que, el pasado 8 de marzo, ReligionenLibertad.com publicó lo siguiente: “Yunque, Organización del Bien Común, Mariachis, tanto da; estamos ante una organización que intenta pasar por inexistente y actuar de espaldas a la sociedad. ¿Son conscientes de que su modo de captación, basado en el secreto y dirigido a los adolescentes y jóvenes, ha creado situaciones dramáticas en muchas familias? (…). ¿Se han planteado el papelón que están haciendo algunos obispos?”. Tan revelador como el texto es que fue escrito por Alejandro Campoy, el antiguo portavoz de la plataforma digital Hazte Oír (HO), que alcanzó cierta notoriedad cuando colocó en el escaño del presidente Zapatero una fotografía de Miguel Ángel Blanco y dos rosas blancas manchadas de mercromina. Por anacrónica y extravagante que resulte, la sospecha de que existe una sociedad secreta de elementos juramentados se ha abierto paso en los entramados digitales del neoconservadurismo católico y dentro de la propia Iglesia.

La pregunta es si estamos ante un secreto a voces conservado en la ausencia de pruebas o ante rumores que se superponen, huérfanos de asidero estable. “Cada vez es más vox pópuli que esa asociación que unos llaman El Yunque -nombre que, por lo visto, ha cambiado hace poco-, y que la gracia hispana ha bautizado como los mariachis usa muy malos modos contra los que les desenmascaran”, ha escrito Javier Paredes, catedrático de Historia de la Universidad de Alcalá de Henares, en el portal digital Infocatólica.com. ¿Cómo se explica que católicos conservadores de acendrado compromiso denuncien a activistas que han dinamizado la lucha contra el aborto, el matrimonio homosexual y la política educativa y generado un clima de efervescencia antigubernamental que ha arrastrado a los obispos a la cabeza de la manifestación? La respuesta traza una línea entre lo lícito y lo ilícito.

“Bajo su apariencia angelical, ellos están en la dialéctica del golpe en la mesa. No entienden que después de la Guerra Civil y de la dictadura, los españoles hayamos aprendido a convivir y que nos ha costado demasiado llegar a la separación de poderes entre Iglesia y Estado como para que ahora queramos volver al pasado. En las reuniones nos decían que había que pedir a los obispos que lideraran la protesta contra el aborto. Y es que en el fondo de su estrategia hay un proyecto monolítico”, sostiene hoy María de Andrés Urtasun en declaraciones a EL PAÍS.

¿Estamos ante una masonería blanca inspirada en el poderoso Yunque mexicano y amamantada en el extremismo ideológico neocon del Phoenix Institute de Arizona (EE UU), como aseguran algunos denunciantes, o ante un simple lobby, como afirman los denunciados?

La distinción no es baladí porque de ella depende que esa organización pueda ser considerada legal o no. Y es que los artículos 22 de la Constitución española y 515 del Código Penal prohíben expresamente las asociaciones secretas y las de carácter paramilitar. El Código de Derecho Canónico establece, a su vez, que todas las asociaciones de fieles deben tener estatutos, título y estar sometidas a la autoridad eclesiástica. “Esa sociedad va creando asociaciones que se coordinan por consignas y están dirigidas por las mismas personas que salen por una radio, un periódico, una televisión. Parecen que son muchos, cuando en realidad son pocos y siempre los mismos”, ha señalado Javier Paredes. “Nunca dudes de que un grupo pequeño de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo”, se proclama a modo de divisa en esos medios. Hazteoir.org (HO), con Ignacio Arsuaga como presidente; Profesionales por la Ética (Jaime Urcelay), Nasciturus (Pablo Gutiérrez), Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (Marcial Cucarella), Escuela de Liderazgo Social y Político (Carlos Gredilla), Instituto de Política Familiar (Eduardo Hertfelder, Dolores Velarde), Justicia y Libertad (Ángel Serrano) y Fundación Burke (Antonio Arcones) formarían parte de ese mosaico.

“HO es una sociedad civil española registrada en el Ministerio de Interior. No tenemos nada que ver con El Yunque”, se defiende Arsuaga. Sí admite que él y algún otro fundador de HO pasaron por el Phoenix Institute americano, un think tank (fábrica de ideas) neoconservador que dirigen, entre otros, John Hamm, presidente de la Universidad de Tejas, y John X. Evans, profesor emérito de la Universidad del Estado de Arizona.

“La primera campaña de alertas en defensa de la familia que lanzamos a través de los teléfonos móviles la hicimos bajo el patrocinio del Phoenix Institute, en 2001, pero luego empezamos a andar por nuestra cuenta”, afirma Arsuaga.

En sus folletos propagandísticos, el Phoenix Institute pone el acento en que sus alumnos “suelen participar activamente en la vida política, económica, académica y social”. Como prueba, señalan que entre sus egresados mexicanos se contabilizan, a día de hoy, dirigentes de grandes partidos políticos, varios diputados federales, el representante de México ante el Consejo de Europa, prestigiosos profesores universitarios, importantes directivos en el ámbito bancario y empresarial… Sus fundaciones becan a adolescentes para que hagan determinados cursos en EE UU y ya hay casos en los que padres muy conservadores se escandalizan a la vista de las ideas con que vuelven sus hijos. “El Phoenix Institute cambia nuestras vidas”, dice un alumno en uno de los folletos de los cursos de verano.

Los representantes de esa organización en España son Pablo Nuevo, profesor de la Universidad Abad Oliva de Barcelona, propiedad de la Asociación Católica de Propagandistas, y Luis Losada Pescador. Este último es un licenciado en Empresariales metido a periodista de Intereconomía, grupo multimedia en el que Marcial Cuquerella ocupa el puesto de director general del área televisiva. Es también fundador de HO y conferenciante ocasional de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos. Su esposa, Victoria Uroz, fundó la Asociación Víctimas del Aborto (AVA), que preside la psicóloga Beatriz Mariscal. Muchos de los componentes del lobby publican, dirigen programas e intervienen en las tertulias del circuito que constituyen Intereconomía, la revista Época, el diario La Gaceta, el semanario Alba y hasta la Universidad Francisco de Vitoria, propiedad de los Legionarios de Cristo, un conglomerado, construido por Julio Ariza Irigoyen, donde el integrismo religioso se da la mano con la derecha extrema. “Los de HO tenemos relación con el Instituto de Política Familiar, Profesionales por la Ética, etcétera, pero también conocemos a mucha gente en Intereconomía, La Gaceta, La Razón y Abc. No formamos un grupo, vemos más efectiva la lucha de guerrillas”, indica Ignacio Arsuaga.

Aunque se les supone una querencia mexicana y lo suyo es cultivar el fundamentalismo católico, el perfil ideológico y hasta el estilo se ajusta más al modelo wasp (blanco, anglosajón, protestante) característico de los neocon republicanos estadounidenses. “No aceptan el evolucionismo, son creacionistas. Creo que su misión en España es constituir un lobby conservador fuera del control de la jerarquía eclesiástica. Durante la Transición captaron adolescentes en los círculos carlistas y los ambientes preconciliares de la extrema derecha, pero estos nuevos respiran, sobre todo, ideología neocon”, subraya el profesor de Historia de San Pablo CEU José Luis Orella Martínez. La nueva hornada la componen economistas, abogados, periodistas y militares inactivos situados en la cuarentena y, en ocasiones, emparentados con apellidos tradicionalmente asociados al Opus Dei o a Comunión y Liberación, movimientos vistos ahora como antiguallas.

Son pocos, puede que no más de un centenar, en un país con 100.000 kikos (seguidores del Camino Neocatecumenal de Kiko Argüello), 35.000 miembros del Opus Dei, 5.000 legionarios del Regnum Christi (rama laica de los Legionarios de Cristo) y otros 1.000 de Comunión y Liberación. Son pocos, pero tienen largos e influyentes tentáculos y han encontrado una veta en ese 2,5% de católicos prestos a movilizarse. “En HO crecemos exponencialmente. De los 1.800 asociados de hace dos años, hemos pasado a 4.200 y tenemos ya 200.000 suscriptores que reciben nuestras alarmas y avisos en sus teléfonos móviles”, asegura Arsuaga.

Dicen sus detractores que el secreto es la mayor fuerza de ese grupo de borrosos contornos organizativos, ultramontanos en lo religioso y lo político. Les dibujan como una organización obsesionada por capitanear las movilizaciones cívico-religiosas y piensan que si se envuelven en las banderas del Vaticano y de España es para enredar a los obispos en su estrategia y crear una cabeza de playa democristiana dentro del PP. El objetivo último sería trocar en radicalismo político el sentimiento religioso latente en esas protestas.

En la inauguración del Congreso del PP en Valencia el 20 de junio de 2008, Hazte Oir.org lanzó una campaña de firmas para pedir a Mariano Rajoy que aceptara las propuestas sobre el modelo de familia presentadas por los diputados Eugenio Nasarre y José Eugenio Azpiroz. “Si el PP asume como propio el gaymonio, ya será casi imposible recuperar el matrimonio, al menos en décadas”, enfatizaba HO.

“Nuestros votantes son mayoritariamente católicos, pero viven el catolicismo a su manera, con la permisividad y tolerancia con que lo hace la mayoría de la sociedad. En el congreso de Valencia hubo debates muy enconados sobre estas y otras cuestiones, pero finalmente se logró una posición de razonable equilibrio”, recuerda Esteban González Pons, vicesecretario de comunicación del PP.

El lobby de la versión religiosa española del Tea Party despliega sus dotes seductoras sobre los políticos más identificados con la fe cristiana. Jaime Mayor Oreja y Eugenio Nasarre han sido galardonados por HO. No les faltan recursos, sentido del marketing y dominio de las tecnologías digitales con las que han movilizado a decenas de miles de ciudadanos, presionado a los políticos “tibios” y acosado a los “enemigos de la vida y la libertad”; esto es, defensores de las leyes sobre el aborto y el matrimonio homosexual y el derecho a una muerte digna. Aunque cultivan la política y la diplomacia de salón, y lucen elegantes en las galas, su obsesión es reventar las calles de manifestantes airados.

Una mirada retrospectiva en la Red muestra igualmente que a primeros de abril, varias asociaciones de padres objetores a la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) denunciaron el comportamiento de Profesionales por la Ética. “Ahora nos consta que el movimiento objetor al que pertenecemos está estrechamente vinculado desde su origen a personas que forman parte de una organización o asociación de naturaleza secreta o reservada, cuyo funcionamiento y alcance nos es desconocido”, indicaban. En el mismo texto, los padres objetores señalaban que habían expuesto el problema al presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rouco Varela, y que este les había aconsejado que se desvincularan de Profesionales por la Ética. No ha sido el único encontronazo que el grupo ha tenido con otras asociaciones cívico-religiosas. El Foro de la Familia, que lidera Benigno Blanco, expulsó en marzo a los directivos de HO por su intento de capitalizar la manifestación contra el aborto.

El vicepresidente de la asociación Educación y Persona, Fernando López Luengos, doctor en Filosofía por la Universidad Complutense, ha entregado a la jerarquía eclesiástica un informe con testimonios recabados entre personas que han tenido relación con El Yunque o Bien Común. Algunos católicos se preguntan por qué la Iglesia no exige transparencia a esa organización que tiene en la boca permanentemente a los obispos.

“La Conferencia Episcopal no ha tratado este asunto, pero puede que lo hayan hecho algunos obispos”, admiten fuentes episcopales. “Aunque oficialmente no se ha dicho nada, es verdad que nuestro obispado alertó a los fieles sobre Hazte Oír y demás porque algunos de ellos se habían sentido engañados en su buena fe”, reconoce el canciller del obispado de Getafe, en Madrid, Francisco Armenteros. Dice que el obispo de la diócesis, Joaquín López Andújar, tuvo noticia de la existencia de esa sociedad El Yunque o Bien Común hace ya siete años.

La de EL PAÍS no es la mejor tarjeta de presentación en estos ambientes de derecha radical. “Me repugna El Yunque, pero también la manipulación que ha hecho su periódico de las movilizaciones contra la asignatura EpC”, espeta López Luengos al periodista interesado en conocer el contenido de su informe.

“Allí me encontré con mucha gente de extrema derecha y hasta con carlistas de esos que siguen defendiendo el origen divino del poder. Cuando empecé a ver complicidades y cosas raras, consulté con un sacerdote amigo, quien me explicó que detrás de esas sociedades pantalla había una organización secreta interesada en infiltrarse en las estructuras de poder. Me alarmé, pero luego hablé con el arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, y él me indicó que continuara, que esas personas hacían un buen trabajo. Un día no pude más y les pregunté a mis jefes si eran del Bien Común. No me lo negaron, lo que me dijeron fue que eso no era asunto de mi incumbencia; pero ¡claro que lo era!, ¿cómo vas a trabajar en un proyecto si no sabes a qué y a quiénes sirves?”, indica el antiguo colaborador de una de las plataformas.

“Si se tratara de una sociedad secreta, sería gravísimo que hubieran instrumentalizado a un obispo, pero si fueran un lobby, la cosa sería legal y, por tanto, diferente”, apunta una fuente episcopal. “Me consta que monseñor Rouco les siguió la corriente hasta que se dio cuenta de que eso no era un juego y que esta gente trata de controlar amplias áreas de la sociedad y de la Iglesia”, asegura un profesor universitario que sigue colaborando en una de las empresas del lobby fundamentalista católico.

La pregunta clave es quién los financia. ¿De dónde salen los miles y miles de camisetas y gorras, los alquileres de autobuses y de hoteles para sus actos y premios, los sueldos de los nuevos liberados y colaboradores, la compra de los equipos multimedia, las nuevas sedes? Hay quien supone que el dinero viene del otro lado del Atlántico: México o Arizona, quizá de las fundaciones norteamericanas Carnegie y Goldwater, pero Ignacio Arsuaga lo niega. “Sale de las pequeñas cuotas de nuestros asociados y de las aportaciones de donantes”, responde. Según el presidente de HO, su asociación ingresó en 2008 unos 350.000 euros, y en 2009, 800.000, una cifra que en el presente ejercicio debería sobrepasarse ampliamente habida cuenta del “incremento exponencial” de asociados. Disponen, pues, de un amplio margen de maniobra presupuestario, ya que en HO hay únicamente seis puestos remunerados y solo uno a tiempo completo. “El dinero lo gastamos en las campañas. Ahora, por ejemplo, vamos a repartir, gratis, 100.000 ejemplares del libro Proyecto Zapatero, crónica de un asalto a la sociedad”, anuncia Arsuaga.

“Hablar de El Yunque, o del Bien Común como se dicen ahora, puede parecer una broma, algo inocuo y pintoresco, pero tiene su riesgo, créame, porque ellos son poderosos. Lo he comprobado. Te pueden cortar las alas profesionalmente, y quizá algo más. Prométamelo: nadie debe saber que estoy hablando. No soy un héroe”, pide una persona que trabaja en uno de esos medios supuestamente controlados por el Bien Común. Así que también el miedo guarda ese secreto a voces. Ya dijo Voltaire que “la religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio”.

Dios, patria y fe

La existencia de El Yunque mexicano es un hecho poco controvertido porque se trata de una organización con medio siglo de existencia que goza de gran influencia en el derechista Partido de Acción Nacional (PAN). Tiene su origen en el movimiento “cristero”, el levantamiento de milicias católicas que dirigidas por sacerdotes y al grito de “Viva Cristo Rey” se enfrentaron entre 1926 y 1929 al Gobierno mexicano para impedir la aplicación de la Constitución de 1917, muy restrictiva con la Iglesia. El objetivo de El Yunque, fundado en Puebla por Ramón Plata en 1955, es infiltrarse en las altas esferas del poder con el propósito teórico de instaurar la Ciudad de Dios conforme al Evangelio. Hay un evidente paralelismo entre el movimiento cristero y el partido carlista. El grito juramentado de “Dios, patria, fe” es una réplica del “Dios, patria, rey” carlista. Tal y como han puesto de manifiesto las investigaciones judiciales y periodísticas, esa organización secreta opera a través de sociedades pantalla y de acuerdo con un modelo de células estancas. El nombre procede de la máxima “Mantenerse firmes, como el yunque al ser golpeado”, que dejó escrita san Ignacio de Antioquía. En lo que parece una actualización oportuna y una aportación implícita al debate soterrado que se libra en esos ambientes, un periodista de La Gaceta escribió el 22 de noviembre último que “las sociedades secretas no son herederas de la lucha cristera”, al tiempo que advertía del riesgo de “usar la religión como ariete político”.

El Yunque, grupo paramilitar de contrainsurgencia en el poder. La ultraderecha mexicana.
“Sad firmus ut incus percusa” Estar firmes en la adversidad…-como el yunque al ser golpeado-

(lema de la Organización Nacional del Yunque)

Introducción

El estudio sobre la derecha en tanto ideología y grupo político de trascendencia, ha sido en los últimos años en México, un tema de gran importancia desde el punto de vista de la ciencia social y el periodismo de investigación. Si bien a lo largo del siglo XX, las derechas han tenido especial auge en Europa y en América Latina en tanto se les asociaba con el fascismo, el nazismo y las dictaduras militares, en la actualidad la categoría de derecha antagónica a la izquierda, supone desarrollar marco teórico que considere valores, intereses y luchas por el poder en sociedades donde se pregona la democracia formal.

En el pasado, hablar de derechas e izquierdas sugería abordar un debate nutrido sobre las diferentes tendencias y matices de cada una de ellas o bien, ante la caída del Muro de Berlín, muchos también prefirieron pensar en una posmodernidad y entonces negar la existencia de movimientos sociales de izquierda e incluso de su lucha ideológica y por el poder.

En México y en particular en los últimos seis años (2000-2006), el ascenso de grupos de la extrema derecha como la Organización Nacional del Yunque, en posiciones estratégicas del Estado -con Vicente Fox y el Partido Acción Nacional (PAN)-, ha traído con sigo consecuencias importantes reflejadas en la continuidad del régimen autoritario, la toma de decisiones y la ejecución de políticas públicas injustas e ilegítimas. Muchas de estas, con un característico sello conservador, han luchado por posiciones políticas, por la perpetuación del status quo y han recurrido al abuso de poder para favorecer a grupos empresariales dominantes. Ejemplo de ello son los acontecimientos de represión en San Salvador Atenco de los días 3 y 4 de mayo del año en curso, donde se impuso la aplicación de la violencia ‘legítima’ del Estado con el fin de infundir miedo en la población mexicana es ahora evidente.

Si el Estado mexicano se ha caracterizado históricamente por ser laico, el hecho de que grupos como el Yunque tomen los puestos de poder, supone un riesgo tangible pues como lo expone Alvaro Delgado: “Los jóvenes que, desde la década de los cincuenta, fueron reclutados y adiestrados en técnicas de combate y uso de armas -por El Yunque-, en un contexto antidemocrático y de confrontación ideológica, conforman -hoy como adultos- la nueva clase política de un país que supone democrático y plural”. Y no sólo eso, sino que dentro de su ‘Causa’, el objetivo primordial es perseguir el poder “(…) para evangelizar las estructuras y las instituciones” del Estado.

El principal propósito de este ensayo, es exponer un panorama básico y claro sobre las nociones de derecha y ultraderecha desde su contexto histórico, para después abordar el caso concreto de la Organización Nacional del Yunque, como grupo de poder con historia e interés propios y cuya participación ha sido destacada en el gobierno de México de principios del siglo XXI. El enfoque teórico aquí desarrollado, se basa también, en importantes reflexiones del pensador italiano Gaetano Mosca, quien en su condición de representante de la teoría de clase política dominante, aporta categorías e interpretaciones de gran utilidad para la comprensión de los grupos de ultraderecha y su comportamiento en la historia.

Derecha y ultraderecha

Para comprender claramente las categorías de derecha y ultraderecha, es necesario tomar en cuenta el antagonismo con la ideología de izquierda. Los valores y sus formas de actuar, las cuales también evidentemente, tienen que ser parte del debate teórico.

De forma sencilla, Norberto Bobbio plantea sobre la dicotomía derecha-izquierda que: “Los dos términos de una díada (concepto filosófico que se refiere la unión de dos elementos o principios complementarios recíprocamente) se rigen indisociablemente el uno con el otro: donde no hay derecha ya no hay izquierda, y viceversa. Dicho de otro modo, existe una derecha en cuanto existe una izquierda, y existe una izquierda en tanto y cuanto existe una derecha (…) si todo es izquierda ya no hay derecha, y, recíprocamente, si todo es derecha ya no hay izquierda”.

Como ya se ha planteado, el término derecha ha sido asociado a la conservación del statu quo. Es un calificativo reservado comúnmente a los conservadores, a los defensores del orden establecido. Para Octavio Rodríguez Araujo, dicha noción: “…es también un concepto que ha variado según las tradiciones y el tipo de sociedad y de poder que se han defendido a lo largo de la historia. Muchas de las posiciones políticas que ahora consideramos de derecha fueron de izquierda en otro momento”.
Es interesante, como a lo largo del tiempo, las posturas e ideologías se van adecuando y cambiando con respecto a las circunstancias y también a las transformaciones de los campos económico, político y social. El contexto histórico es fundamental para entender los cambios de posiciones, reivindicaciones y evidentemente demandas de las luchas sociales. Un ejemplo clásico de las transformaciones en la asociación de lo que era de derecha y de izquierda, es evidente en “Europa, al que han recurrido muchos autores, incluido Marx, fue el liberalismo y la lucha de la burguesía contra el absolutismo y los obstáculos del antiguo régimen que impedían su desenvolvimiento. La burguesía fue, en un momento dado, una clase revolucionaria. Luego fue conservadora. El liberalismo, como ideología de un sector naciente de la burguesía europea, fue también considerado progresista, de izquierda, por comparación con quienes veían en él un peligro para las tradiciones, los prejuicios y las formas de vida que defendían la Iglesia católica y la mayor parte de la nobleza y los terratenientes, es decir quienes gozaban de privilegios a cosas de la sumisión, la pobreza y la ignorancia de los demás”.

Desde un punto de vista teórico, la dicotomía conservadurismo-progresismo, como expone Bobbio, explica que lo contrario a conservadurismo sería progresismo, y este mismo autor citando a Revelli señala que “no se es de derecha o de izquierda, en el mismo sentido en que se dice que es ‘comunista’, o ‘liberal’ o ‘católico’. En otros términos, derecha e izquierda no son palabras que sugieren contenidos fijados de una vez para siempre. Pueden designar diferentes contenidos según los tiempos y las situaciones”.

En la práctica, la asociación de los conceptos a diferentes circunstancias podrían llevar a la confusión. El esfuerzo por desarrollar una tipología no responde a la plena necesidad de la generalización, no obstante, desde una visión concreta del comportamiento de ciertos grupos de derecha en el poder del Estado se puede afirmar que “(…) gobierno que no promueve, mediante sus políticas públicas, un mayor igualitarismo (como tendencia) o que refuerza las desigualdades sociales, es un gobierno de derecha. Si además de lo anterior ese mismo gobierno lleva a cabo prácticas racistas, xenófobas, contrarias a diversas expresiones culturales y religiosas, entonces estaríamos hablando de un gobierno de ultraderecha. (poco frecuente en el mundo de hoy, aunque hay tendencias a su implantación)”.

Las diferencias entre las derechas y las ultraderechas sugieren un trabajo dedicado para analizar, matizar, describir, diferenciar y caracterizar a cada grupo cuyas tendencias se afirman ideológicamente conservadoras. Sin embargo, para los propósitos aquí señalados, como lo plantea Bobbio, “(…) debemos diferenciar a la derecha de raíz liberal de la ultraderecha o derecha extrema, en particular a aquella de raíz corporativa (sea tradicional -en la vertiente católica-, sea dirigista -en la vertiente fascista-) que es antiliberal por definición y, por lo mismo, contraria a la democracia representativa, a pesar de las diferencias entre el corporativismo católico y el fascista” . De esta manera, tendremos un panorama general de caracterización de los diferentes grupos y gobiernos.

Para efectos de este trabajo, la ultraderecha que nos importa destacar es aquella que emana de El Yunque y cuyas transformaciones han influido en que este grupo se oriente hacia una ultraderecha tradicional-católica y con tendencias a reivindicar el modelo económico neoliberal. Por ello, “la derecha neoliberal de nuestro tiempo, (…) defiende y propone un pensamiento único; más aún el fin de la historia de Fukuyama y el There is no alternative de Tatcher (…)”. Esta ultra derecha se basa en el posmodernismo que “(…) critica la unicidad y la idea de totalidad: ‘Nosotros vivimos ahora en la era de los objetos parciales (…) No creemos más en una totalidad primordial que alguna vez existió, o en una totalidad final que nos espera en una fecha futura’, por lo que, por un lado, se soslaya la lógica totalizante del capitalismo, afirmando implícitamente la inmutabilidad de éste como sistema económico, y se rechaza, por otro lado, la sustitución del capitalismo por el socialismo (una totalidad final) Como ha podido verse, derecha, ultraderecha o izquierda no designan contenidos inmutables. Estos cambian ‘según los tiempos y las situaciones”.

Por último y para dejar en claro el marco conceptual y las categorías básicas, una de las principales nociones para poder entender las relaciones de poder de los grupos políticos conservadores y de derecha es el de la dominación. Las formas de dominación son bastas y dependen de su implantación en una sociedad y en una relación de poder. Para Rodriguez Araujo: “La dominación genera desigualdad: unos dominan y otros son dominados; (…) quienes defienden formas de dominación que perpetúan, o aumentan las desigualdades están admitiendo posiciones derechistas, auque no se reconozcan o se asuman en esas posiciones. Y la dominación puede ser o no democrática, de donde se deduce que las formas de dominación menos brutales que otras: ser dominado y además sin libertad para expresar descontento, es pero que ser dominado con democracia”.
Evidentemente las formas de mando-obediencia y de dominio-subordinación en una sociedad se encuentran también inscritas en las relaciones de poder entre la izquierda y la derecha.

Organización Nacional del Yunque y la ultraderecha

La ultraderecha latinoamericana, a lo lago del siglo XX y a principios del XXI es en general proestadounidense, admira a los imperios y el nacionalismo queda en un plano secundario. Hace 50 años la ultraderecha latinoamericana defendía la pequeña propiedad, ahora ya parece haber sufrido ciertas transformaciones a estudiar, pues unos ultraderechistas están en contra de las trasnacionales y otros en su favor y buscan asociarse con éstas.

Sin embargo, en el espectro de las derechas y en particular de aquella tradicional con raíz católica, la religión por naturaleza “(…) tiene especial importancia para las ultraderechas de Estados Unidos (no todas), de Europa y de América Latina, pero no lo fue, en sentido distintivo, en las dictaduras de Italia o de Alemania, aunque sí en las de Portugal o España”.

Si caracterizamos a la Organización Nacional del Yunque como una agrupación paramilitar de ultraderecha secreta, que se inscribe en la categoría de ultraderecha tradicional católica con antecedentes en la década de 1940, hay que entender que estos grupos en México y en el mundo se remontan incluso mucho tiempo atrás. La ultraderecha existe desde tiempos inmemoriales. Aunque la inquisición, por ejemplo, existió desde finales del siglo XII, fue en España, con los reyes Católicos (siglo XV), cuando se usó más claramente en oposición a quienes, ajuicio de los tribunales, atentaban contre el orden social determinado por Dios, según decían.
Según el estudio de investigación periodística El Yunque, la ultraderecha en el poder de Álvaro Delgado con base en documentos de la Dirección Federal de Investigación abiertos a partir de 2000 en el Archivo General de la Nación, dicha organización tuvo importantes vínculos con la ideología católica de ultraderecha de la dictadura de Francisco Franco en España, cuyo régimen estuvo dominado, hasta hace unos años de su fin, por el oscurantismo reaccionario y clerical; y en política por la ausencia de democracia y de libertades. En su inserción al espectro de las derechas, el Yunque también se caracteriza por su fanatismo religioso, el cual “(…) sigue siendo, una constante y a veces un pretexto de la ultraderecha para hacer más atractivo su discurso, un discurso basado en el dogma y no en el discernimiento, en la razón”.

Origen e ideología

A pesar de que la Organización Nacional del Yunque llamado también La Orquesta, ha sido un grupo paramilitar de ultraderecha y clandestina desde la década de 1950, apenas fue en 1982 cuando se tiene información documentada por la inteligencia del Estado. La agrupación tiene una larga historia que se remonta a su origen en el estado de Puebla. En un “(…) contexto de capitalización del miedo al comunismo y el afanciamiento de privilegios de sectores empresariales (…) alentados por Ávila Camacho y Miguel Alemán”, Navarro Vázquez funda este grupo de ultraderecha en 1955.

El nombre Yunque responde a la ‘resistencia’, según la declaración de Pedro Luis López Solorio miembro de la agrupación: “(…) se debe a que sus integrantes tienen que ser como el yunque, ya que por más que se les pegue continúan en la misma forma sin inmutarse, resistiendo todos los embates a que son sometidos”.

En términos generales, objetivo de este grupo fue evitar que el socialismo continúe acrecentándose en la República mexicana, al tiempo que dentro de sus metas particulares se encuentra la toma del poder político en cualquier suborganización que creen o en las que se infiltren sus miembros.

Desde el punto de vista de la definición ideológica, El Yunque es abiertamente católico en extremo. Su sustento ideológico, no obstante, no responde a los preceptos religiosos del catolicismo en su sentido de liberación humana. Incluso en el siglo XX hubo conflictos entre esta agrupación y miembros de la jerarquía católica mexicana que alertaban sobre el misticismo y la forma de actuar clandestina de El Yunque.

Para entender la racionalidad con la que opera esta agrupación y le da sentido de existencia a la causa y a los medios para alcanzarla, el Manual del Militante Activo, explica que antes de la conquista del poder político “(…)la instrucción de la Organización Nacional del Yunque a sus tropas adultas era: ‘Combate con los medios a tu alcance a las fuerzas de la Revolución (a las obras de Satanás). Sin tregua”. Esta beligerancia expresada en sus escritos, dan cuenta de su carácter paramilitar, pues sus miembros se verán forzados a realizar entrenamientos militares y de defensa propia.

La ideología religiosa fundamentalista, considera conveniente la propagación de los valores y los preceptos católicos no solo en el ceno familiar o en el templo, sino también como ya se ilustró, en las estructuras de gobierno: “Como integrante de un Estado histórico y constitucionalmente laico, el militante de la Organización tiene, por su juramento y fidelidad a la ‘Causa’, un objetivo contrapuesto: ‘No persigue el poder sobre la sociedad al estilo de la Revolución. Lo busca para evangelizar las estructuras y las instituciones”.

Una de las organizaciones paralelas y vinculada directamente al Yunque fueron los Cruzados de Cristo Rey, esta última tiene la misión de ‘enseñar a obedecer’, porque, afirma que en la Organización Nacional del Yunque: ‘El que obedece no se equivoca’. Por su parte, el Perfil del militante adulto, etapa de madurez, como sustento dogmático de ambas agrupaciones ordena al miembro del Yunque:

‘Reconoce que toda autoridad legítima viene de Dios. De ahí el sentido sobrenatural que tienen sus acciones y decisiones cuando obedece lo que las jefaturas mandan, en orden a la causa. Dios quiere que todos se salven y en esta predestinación señala a sus criaturas distintos caminos para lograrlo, constituyendo así las vocaciones específicas. A nosotros nos llamó Dios a la política”

Este postulado advierte una racionalidad dogmática que sale de la lógica del Cristianismo e incluso de la Cristiandad en tanto ideología-religión la primera y la segunda como institución. La manipulación política que supone ‘obedecer lo que las jefaturas mandan’, da cuenta de su verticalidad, disciplina y eventual coerción ante cualquier falta. ¿Una verdadera secta religiosa?

Según narra Delgado, el 11 de octubre de 1961, el periódico Crucero describió el juramento de los muristas (el MURO: Movimiento Universitario de Renovadora Orientación) que aseguró, se realizaba en una casona de la colonia Roma. Sobre una mesa con mantel se colocaban una calavera, un puñal y un crucifijo, ante los cuales el iniciado debía repetir:

‘Juro por dios y por mi honor guardar absoluto secreto, con los extraños a esta agrupación, de su existencia y de personalidad de sus integrantes y de los asuntos que en ella se traten. Juro asimismo disciplinarme a los acuerdos que en ella tome el Consejo Supremo del movimiento. Juro también considerar a nuestra agrupación como fundamental en todas mis actividades sociales, políticas, religiosas y culturales’.

Como parte sustancial de su ideología, la lectura obligatoria para comprobar que no existe ninguna vinculación con el judaísmo, el también considerado como enemigo, es la interpretación de Los protocolos de los sabios de Sión, documento cuyo análisis es obligatorio para cualquier aspirante y cuyo efecto es encender el odio a esa religión y población.

Muchas organizaciones religiosas, así como sectas religiosas ejecutan prácticas rituales en las ceremonias de iniciación o durante la toma de decisiones. El Yunque busca la toma del poder político, tiene una serie de rituales encubiertos, secretos y dignos de una secta religiosa fundamentalista. El himno de el Yunque, se inserta también en esa lógica de veneración y reinterpretación del culto:

Por Dios, por la patria y la fe
Lucharon nuestros padres
Por Dios, por la patria y la fe
Lucharemos nosotros también
Fe en Dios, intransigencia nuestra forma de luchar
Con la mirada en la patria y Dios puesto en nuestro corazón
Y en el estilo del Yunque nos tendremos que formar.

En términos generales, ésta es la mística que guía a vastos contingentes de militantes de la Organización Nacional del Yunque, ahora en posiciones clave de poder, cuyas actividades subversivas sólo pudieron ser detectadas por la Dirección Federal de Seguridad, la policía política del régimen priísta, hasta mediados de los setenta.

Estructura: Modus operandi y encubrimiento

La Organización Nacional del Yunque crea, desarrolla e infiltra diferentes organizaciones desde donde sus miembros realizan actividades estratégicas. En ocasiones, inclusive estas agrupaciones de tipo cultural, artístico y deportivo cuya función es el encubrimiento del Yunque pueden desaparecer para su protección de la dirección. La estructura en sí, es una pirámide invertida que le permite desarrollar estrategias de clandestinidad y mantener en secreto a sus principales líderes. El reclutamiento de jóvenes es fundamental para el alimento de la estructura y sus actividades. “Esta estructura piramidal, en la que la jefatura está oculta hasta abajo, impidió la detección pronta por parte de las autoridades. De hecho, con la información disponible en los archivos de la DFS, jamás lograron descubrirla plenamente. La estructura secreta (…) evoca la que, en la década de los treinta, articularon organizaciones católicas inconformes con los ‘arreglos’ entre la jerarquía y el gobierno de Plutarco Elías Calles que, en 1929, pusieron fin a tres años de la Guerra Cristera”.

“En la superficie de la estructura se estimulaba la creación de grupos ‘externos’ o de ‘control’, que eran células dedicadas a contactar jóvenes católicos y anticomunistas, proclives al adoctrinamiento y aspirantes a una especie de ‘filtros’ denominados ‘preorganizaciones’. También en la superficie de la pirámide invertida, Plata Moreno dispuso de la creación de organismos para operar de manera pública e impedir la detección y desarticulación del entramado oculto”. En este esquema se inscriben el FUA y el MURO (el engranaje paramilitar y ultracatólico para combatir en México la ‘conspiración judeo-masónica-comunista), muchos de cuyos integrantes -salvo sus jefes- jamás supieron que el verdadero mando estaba en la parte inferior de la pirámide invertida. Eran los grupos de choque, sobre los que hay abundante información, pero que ocultaban una estrategia de expansión a nivel nacional. En particular el FUA y el MURO, son organismos fachada que encubren al Yunque, como lo sería también el Movimiento Cristianísimo Sí, la Guardia Unificadora Iberoamericana (GUIA), Nueva Guardia, Juventud Inconforme Positiva y otros.

Otras organizaciones afines al Yunque, consideradas estratégicas y desde donde sus miembros continúan ejerciendo el poder son: la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) -este organismo que lo impulsó para penetrar el PAN y que es un semillero de cuadros directivos-, Comisión Mexicana de Derechos Humanos (CMDH), Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), México Unido contra la Delincuencia (MUCD), Universidad La Salle, Jóvenes Católicos y Anticomunistas (JCA) la Asociación Católica de Jóvenes Mexicanos (ACJM), entre otras.

A través del MURO, el Yunque penetra en la Unión Nacional de Padres de Familia, cuya forma de operar, incluye la creación de grupos de tipo cultural, artístico y deportivo para encubrir sus verdaderas actividades. Dentro de sus objetivos para reclutar a jóvenes se encuentran los siguientes postulados, según el testimonio de Alberto Hernández un padre de familia : 1) Adiestrar a hijos en la mentira, 2) Sustraer a los hijos de la autoridad paterna, 3) Someterlos a juramentos, 4) Someter a tormentos físicos a posibles disidentes, 5) Levantar falsos a personas que le son contrarias, 5) Amedrentar a los miembros de las familias especialmente de sexo femenino relacionados con personas que han renunciado al MURO 6) No respetan niños de corta edad 7) Tildar de homosexual a quien logra sustraer a su dominio, 5) Localizar, infiltrar, controlar y nulificar.

La condición clandestina en los círculos juveniles de El Yunque es evidente en la investigación de Delgado: “Luego de que todos rezaron el Ave Maria y el Padre Nuestro, Moreno Escobedo le dijo sus obligaciones: Primero: No decir nada a nadie de lo que es la organización del Yunque ni de sus actividades, ni siquiera a su familia. Segundo: no dejar de hacer nada lo que le ordena la organización, no obstante que no comprenda el motivo del orden. Y tercera: Trabajar por la organización antes de cualquier otra obligación, ya sea ésta familiar, escolar o laboral”
Adiestramiento militar y adoctrinamiento religioso

El adiestramiento militar en esta organización comprende: ejercicio físico y artes marciales: como combate cuerpo a cuerpo, box, karate, lucha grecorromana, juego de banderas, y el uso de kendo y chacos. En el caso del MURO, hay testimonios que incluso se les imparte entrenamiento de guerra de guerrillas.

En el desarrollo los instructores imponían castigos: golpes o numerosas ‘lagartijas’. La razón para este adiestramiento era, según Mateo Letrán quien se adhirió a la Organización: ‘Estar preparados para un enfrentamiento físico en contra de actividades de la izquierda con los que necesariamente saben que combatirían, ya que los seguidores de esa ideología son enemigos a los que hay que combatir” Estas son las formas de lucha contra ellos: “Ubicándolos y golpeándolos con cualquier pretexto, como una medida de amenaza para que desistan de sus actividades; boicotear actos y entorpecer actividades”.

Por otra parte, es evidente que el adoctrinamiento religioso constituía parte esencial para “hacerse” dueño de la mente de los jóvenes miembros. En un concepto marxista, la alienación de los jóvenes era de tal envergadura que se aceptaba como “natural” por justificación de la “causa” de su organización, la realización de ejercicios físicos y rezos durante las sesiones del adiestramiento y capacitación.

En una investigación, fechada el 4 de julio de 1981, en la se detallan los mecanismos de reclutamiento, adoctrinamiento e infiltración de instituciones: “Se infiltran en agrupaciones, ya sea para destruirlas o para controlarlas; (…) la afiliación se inicia desde la secundaria y se tiene especial cuidado en reclutar jóvenes entre 14 y 16 años. Para la afiliación se les designa a cada centro unos cinco miembros, una de donde afiliar, luego se les pide que entreguen una lista de posibles candidatos, la que es depurada; a los que pasan, se les invita a participar en algún grupo de control que pueda ser de excursionismo, deportivo, cultural, etc.”.

Si en términos generales, la Organización Nacional del Yunque al proponerse ser una agrupación secreta y realizar todas sus actividades en la clandestinidad, el elemento de la difusión de los valores católicos se encuentra en un bajo perfil desde las entrañas del grupo. No obstante, como se ha confirmado durante el gobierno de Vicente Fox, sus políticas educativas se han orientado a cambiar radicalmente los programas de estudio con el afán de insertar la vieja educación religiosa-católica para los jóvenes en el Estado laico mexicano.

Con base en lo anterior, desde la visión conservadora de Mosca, par llevar a cabo la penetración de alguna doctrina en el imaginario colectivo de la población, es importante considerar que ya “(…) algunas doctrinas están bien consolidadas para hacer proselitismo y otras son menos. Si el adoctrinamiento político o religioso gana amplia aceptación, depende casi exclusivamente de tres factores: En primer lugar la doctrina -tiene- que ser aceptada en un momento histórico dado. En segundo lugar, los sentimientos e inclinaciones, particularmente aquellos que son más ampliamente difundidos y con mayor raíz en la población. En el tercer lugar, el adoctrinamiento tendrá que tener una buena y organizada dirección de sus dirigencias o comités ejecutivos, los cuales constituidos por individuos, consagrarán sus vidas para el mantenimiento de la propagación y el espíritu que anima al credo”. En el Yunque, a pesar de buscar la propagación de su doctrina, el carácter fundamentalista de esta es antagónica con los principios esenciales del catolicismo y por lo tanto difiere considerablemente de la verdadera fe, lo cual en la historia les ha traído confrontaciones con sectores de la jerarquía católica y en especial su ala pacifista de esta última. El ejemplo más característico, de la pugna entre posturas fanáticas de ultraderecha, fue entre los Tecos de Guadalajara y los yunques; los primeros rechazaban la autoridad del Papa, mientras estos últimos reivindicaban su figura y ejemplo.

La penetración e infiltración de El Yunque en el gobierno federal, no fue mediante la selección de los perfiles más destacados, pues “los méritos profesionales no son criterio para que los yunques sean incorporados a la administración pública. La fidelidad a la Organización -fincada en el juramento- basta para escalar posiciones en el escalafón federal, como lo han hecho en gobiernos estatales y municipales, luego del cambio de la correlación de fuerzas en el país y particularmente de la elección del 2 de julio de 2000′”

La evidente penetración de miembros del Yunque en organizaciones y hoy en el gobierno, siguieren la consideración sobre el poder de las clases dominantes en la historia de las sociedades, pues estas “…han tenido y tienen claro que para mantener y reproducir su poder y lograr sus metas y objetivos (en función de sus intereses) tienen que mantener y reproducir la estructura de clases que les permite ser dominantes”.

Desde la óptica teórica del conservador Gaetano Mosca, las clases dominantes se pliegan al principio de existencia de divisiones en las sociedades del análisis, las cuales gozan de la caracterización moderna para este teórico (pues su análisis eurocéntrico se basa en categorías filosófico-político-históricas de la Modernidad europea), emerge de la idea de que en la historia han habido y habrá minorías gobernantes y masas de gobernados e incluso dominados totalmente. Al respecto señala: “Si es claramente admisible que uno solo no pueda comandar a una masa sin que exista una minoría que lo sostenga, es más difícil postular en cambio, como un hecho constante y natural, que las minorías comandan a las mayorías más bien que éstas a aquéllas (…)”. En el caso particular del Yunque, analizado bajo esta óptica, resulta recurrente pensar en las alianzas que en la historia se han tejido en el interior de las elites dominantes oligarcas en México que albergan también, -por su alineación ideológica religiosa- a miembros del Yunque e incluso de otras organizaciones encubridoras del mismo.

Expansión nacional y el PAN

La organización creó en 1972 su propia congregación religiosa en el interior de la Iglesia católica, inscrita en el proyecto de su expansión nacional denominado: ‘Operación Prometeo’ y ese mismo año nació la Sociedad de Cruzados de Cristo Rey.

Tiempo después tendría auge una visión estratégica para iniciar la expansión nacional desde puntos claves, al respecto Delgado señala: “La decisión de la Organización Nacional del Yunque de trasladarse de Puebla a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) no fue fortuita, sino estratégica: era en los sesenta, el principal centro de estudios de jóvenes provenientes de todo el país. La idea era reclutarlos en la capital e irradiar la influencia de la Organización mediante el regreso a sus lugares de origen. Éste fue el primer mecanismo para iniciar la expansión nacional de la Organización”. Hay que recordar, que en el caso de la Universidad, el MURO fue el grupo de choque camuflaje para ocultar la operación de un conjunto de células secretas estructuradas más o menos de manera semejante a Las Legiones que operaron contra el gobierno en los treinta. Las viejas tácticas de comportamiento, se adecuan a las circunstancias sociales en decenas de ciudades. No obstante, la estrategia de enquistarse en la UNAM, sugiere también que los jóvenes recién reclutados, al término de sus estudios, eventualmente regresarían a su estado natal y continuar la lógica de operación del Yunque reclutando a potenciales miembros.

A principios de los sesenta, se haría evidente la expansión en: “…el reforzamiento de su presencia en todo el territorio con jefes regionales y estatales enviados desde la capital del país, donde se arraigaron y actualmente ocupan posiciones clave en el PAN y en los gobiernos que este partido ha conquistado”.

En el lapso de 1982 a 1988, el PAN fue receptor de esos grupos inconformes que se lanzaron a la participación política mediante los organismos que la Organización Nacional del Yunque había creado desde los setenta, como Provida, Anciefem y DHIAC.

La DFS documentó la expansión nacional del Yunque hacia el norte del país mediante una investigación, fechada el 4 de julio de 1981, en la se detallan los mecanismos de reclutamiento, adoctrinamiento e infiltración de instituciones:

“Su estructura consiste en una jefatura nacional, jefaturas nacionales, jefaturas de medio y jefaturas de área. En la jefatura nacional están como dirigentes Federico Muggembur, Lic. Guillermo Velasco Arzac y doctor Eduardo Turati. (…) Este movimiento es una agrupación de ultraderecha católica, que se caracteriza por secreta, organizada en células independientes entre sí; se mueve en ambientes católicos, sobre todo en escuelas particulares y secundarias oficiales en primera instancia, luego en preparatorias y escuelas superiores”.

Si bien la penetración del Yunque en el PAN no fue inmediata, en un principio dicho partido político era considerado como ‘el tonto útil’ del régimen priísta, proclive incluso a ser penetrado por el marxismo a través de la democracia cristiana. No obstante, el Yunque, se propuso imprimirle al PAN una mayor profundidad en la ejecución de la doctrina social de la Iglesia y usarla para la instauración de la ‘causa’ en México. Desde 1972, el objetivo de penetración ha sido el PAN: “Mientras militarmente ensanchaban su militancia secreta a todo el territorio nacional, mediante la ‘Operación Prometeo’ (…) se propusieron penetrar con mayor fuerza el PAN, sirviéndose de organizaciones formadas ex profeso, como DHIAC, Ancifem, Provida… y la UNPF”.

Después de la nacionalización de la banca en 1982 y hasta 1988, se da un contexto de evidente penetración de grupos empresariales al Partido Acción Nacional. En dicho periodo como bien lo explica Soledad Loaeza, inicia realmente la penetración del Yunque a dicho organismo político., “…el partido dejó de ser tributario únicamente del pensamiento católico y de las organizaciones religiosas para crecer en estrecha asociación con grupos empresariales, en particular la Coparmex y organizaciones parapolíticas que promovían acciones de autodefensa frente al poder público -por ejemplo-, la DHIAC (…)”.

Con respecto a lo anterior y desde el punto de vista de la teoría conservadora de Mosca, la clase dominante minoritaria en este caso es la oligarquía que se nutre de empresarios y que logran acceder al poder político. El argumento excluyente y clasista que diferencia a las minorías gobernantes señala que “(…) están constituidas por lo común de una manera tal, que los individuos que las componen se distinguen de la nada de los gobernados por ciertas cualidades que les otorgan cierta superioridad material e intelectual, y hasta moral (…)”. El contexto económico y social de dicha clase dominante serán los ejes conductores del pensamiento de Mosca. La plutocracia se consolida en este autor, pues “(…) la calidad más característica de la clase dominante, más que el valor militar, pasa a ser la riqueza; los gobernantes son los ricos más que los fuertes (…)”.

Evidentemente, estamos en presencia de la búsqueda de la instauración de la “Causa”, interpretada como la creación de la “Ciudad de Dios” en México por parte del Yunque. En la actualidad, la expansión a escala nacional ha significado que el grupo de ultraderecha tenga no sólo importante injerencia en los asuntos públicos de la sociedad mexicana. Sino también, en el contexto latinoamericano y europeo, la presencia está en ascenso. Ejemplo de lo anterior, es el constante acercamiento por parte de Manuel Espino, presidente del PAN y miembro del Yunque, con figuras de la ultraderecha católica española como el ex presidente José María Aznar y su acercamiento a partidos y organizaciones religiosas de Venezuela y Perú.

El asalto al poder del Estado

La actuación y formas de operación del Yunque buscan ante todo la toma del poder, una vez ahí, se proponen la perpetuación para no sólo beneficiar política y económicamente a su grupo compacto, bajo el pretexto de la instauración de la “Causa” en México. Se habla entonces, de una conspiración para mantenerse en el poder, pues “los miembros de la Organización están incrustados en los gobiernos estatales y municipales -y en sus respectivos congresos locales-, así como en las cámaras federales de diputados y senadores.

Antes de las elecciones del 2 de julio de 2000, en las que Vicente Fox fue elegido presidente de México, el evidente ascenso de la ultraderecha yunquista que se encontraba ya en posiciones favorables desde el gobierno de Fox en Guanajuato fue considerable: Empezando por el ex presidente del PAN, Luis Felipe Bravo Mena y también miembro del Yunque. Por su parte, Juan Carlos Romero Hicks, electo en enero de 1999 mediante una convención fraudulenta del PAN y al final ganador en las elecciones de 2000 mediante el efecto Fox, este personaje integró su equipo de gobierno con muchos colaboradores de la Universidad de Guanajuato, pero sobre todo con miembros de la Organización Nacional del Yunque. El empresario mecenas de Fox, Elías Villegas, es jefe de la ‘rama’ de adultos en Guanajuato, y Gerardo Mosqueda Martínez, jefatura de la ‘rama’ juvenil, integrado (…) por varios ‘centros’, en uno de los cuales fue adscrito, en 1982, Ramón Muñoz Gutiérrez. Ambos tienen enorme influencia en el PAN del estado”.

Por su parte, según lo narra Delgado: “Egresado de la escuela de periodismo ‘Carlos Septién’, Juan Manuel Oliva fue reportero de El Sol de México, y de El Universal, en la ciudad de México (…), fue miembro de la primera campaña de Fox por la gubernatura y presidió el PAN entre 1992 y 1999, cuando el actual presidente contendió otra vez, en 1995. Como secretario de Gobierno nombró a Arturo Navarro, ex secretario de Elecciones del PAN del estado, quien trabaja de manera coordinadora con el delegado de la Sedesol, Juan Carlos López Rodríguez; éste, a su ves, fue subsecretario de Educación en el gobierno de Fox, cuyo titular era Fernando Rivera Barroso, todos miembros del Yunque. (…) El secretario de Desarrollo Económico, Guillermo Romero, pertenece también a ese grupo. Fue secretario particular de Fox (…)”.

Es notable y evidente que el Yunque ha impulsado, mediante el Poder Legislativo, a muchos de sus cuadros tanto en el nivel federal como en el estatal desde el semillero de Guanajuato.

Por su parte, según lo narra Delgado, “No es casual, tampoco, que el enlace entre el CEN del PAN y el gobierno de Fox sea -desde marzo de 2002- Ramón Muñoz Gutiérrez, responsable de integrar el gabinete y de aprobar -o vetar- funcionarios desde el nivel de direcciones generales hasta secretarías de Estado. De hecho, debido a la gran influencia de Muñoz, la membresía de la Organización Nacional del yunque es vasta en el gobierno foxista y sus integrantes han sido colocados en posiciones estratégicas”.

El caso de Luis Enrique Gómez Espejel, miembro del Yunque en Jalisco, es propietario de la empresa de consultoría ‘Estrategia’, y ha sido notable su promoción desde el año 2000 cuando -afirma- fue el principal asesor de Fox en materia de marketing político-electoral que le dio el triunfo.

Si bien en la actualidad las piezas del ajedrez político en el PAN y gobierno federal han cambiado, la tendencia por la toma del poder por parte del grupo de ultraderecha es constante. En el CEN del PAN, los integrantes del Yunque son: “Su primer secretario general, Jorge Ocejo -coordinador de asesores de Carlos Abascal, este último hoy es Secretario de Gobernación-, fue miembro del FUA, (primer grupo de choque del Yunque), y su relevo en el cargo, Manuel Espino Barrientos -hoy presidente del CEN del PAN-, es también prominente operador de la Organización”. Por su parte, el panista Medina Plascencia logró incrustarse como ‘estratega’ de la campaña para 2003, cuyo principal colaborador en materia de imagen, el senador Marco Adame, es también miembro del Yunque.

En la misma lógica de alianzas económicas y políticas, el coordinador del proyecto imperialista propuesto por el gran capital nacional y de Estados Unidos, el Plan Puebla-Panamá, Herbert Taylor, también es miembro destacado del Yunque en el estado de Jalisco.

En la actualidad, el caso más sorprendente del ascenso de la Organización en el poder del Estado, es Carlos Abascal Carranza, actual Secretario de Gobernación en la administración foxista, quien desde hace más de dos décadas ha sido miembro prominente de las organizaciones que el Yunque ha infiltrado. Desde 1996, Abascal Carranza junto con otros yunquistas como Gómez Espejel y Ramón Muñoz, fundaron una institución de asistencia privada llamada Unión de Servicios Solidarios, con el fin de ‘promover y realizar, entre los socios, en términos de la Ley de Instituciones de Asistencia Privada, en relación con el artículo 70 de la Ley del Impuesto sobre la Renta. A pesar de que la agrupación, sin embargo, se diluyó en 1999, el documento guía de operación El Perfil del militante adulto. Etapa de madurez, destaca de sus 50 señalamientos, los que aquí se enumeran se ha considerado con mayor relevancia para efectos de comprender la ideología católica de ultraderecha:

1.- Reconocer a CRISTO REY al Señor de la Historia y por lo tanto acepta su Reinado Espiritual en las almas y su Reinado Social en el orden temporal
2.- Todas las acciones que ejecuta, todas las decisiones que toma, están ordenadas a la CAUSA, esto es, a lograr que la historia humana sea conforme a la Voluntad Divina: Reinado social de Jesucristo; Instauración o Reinstauración de la Ciudad de Dios, de la Ciudad Católica, del Orden Temporal conforme al Evangelio.
4.- Encuentra en el Magisterio de la Iglesia y en la Doctrina Social Cristiana la iluminación para su quehacer político. Pro eso los estudia y profundiza.
5.- Es conciente de que la ordenación del Estado es indispensable para establecer la Ciudad Católica. Por ello comprende de la grandeza de la MISIÓN de nuestra obra y se entusiasma, sufre, sueña, trabaja y se devela por cumplir su parte.
6.- No se confunde: Sabe bien que la CAUSA es necesaria y que nuestra obra es contingente y que su permanencia depende de su fidelidad a la CAUSA. Por eso se esfuerza en generar, fortalecer, encauzar el MOVIMIENTO POR LA CAUSA.
8.- Acepta y vive con alegría sus notas distintivas:
-Jerárquico-consultiva
-Primordial
-Reservada
-Combativa-formadora de dirigentes políticos.
11.- No tiene duda que en la POLÍTICA encontrará, con la GRACIA de DIOS su camino de SALVACIÓN, y que nuestra obra es un medio propicio para su santificación.
13.- Vive integrado naturalmente en SOCIEDAD y participa como buen ciudadano en la promoción del BIEN COMÚN.
16.- Combate con los medios a su alcance a las fuerzas de la REVOLUCIÓN (a las obras de Satanás). Sin tregua.
19.- Reconoce que toda autoridad legítima viene de DIOS, de ahí el sentido sobrenatural que tienen sus acciones y decisiones cuando OBEDECE lo que las jefaturas mandan, en orden a la CAUSA.
20.- Paga con puntualidad y generosidad sus cuotas para que nuestra obra pueda expandirse dentro y fuera de nuestro país. Sabe de la gravedad moral de no hacerlo si tiene los medios.
22.- Su ideal es entrar a la POLÍTICA para lograr que voluntariamente todos los pueblos se sometan a la REALEZA SOCIAL DE JESUCRISTO.
28.- No persigue el poder sobre la sociedad al estilo de la REVOLUCIÓN. Lo busca para evangelizar las estructuras y las instituciones.
29.- El desarrollo de su militancia se da en un equilibrio y reciprocidad entre el SER, el HACER y EL CONOCER.
31.- Cuando planea y define sus estrategias se encomienda a JESUCRISTO y a MARIA REYNA y busca hacer su trabajo con un alto grado de profesionalismo y responsabilidad para lograr sus objetivos con las menores desviaciones, errores y adversidades.
35.- Su identificación y fidelidad con la CAUSA es tal que se desvive por CONQUISTAR las almas y los medios para CRISTO REY.
38.- Le queda claro que los ámbitos católicos juveniles son el principal semillero de vocaciones. Por eso se preocupa de preservar estas áreas de crecimiento. (La vanguardia de la juventud es la clave de la explosión y la permanencia).
39.- Su estado habitual es el ESTADO DE GRACIA. Se confiesa PECADOR, pero no quiere vivir en el pecado.
40.- Confía en que DIOS nos dará el TRIUNFO, pero sólo si somos fieles a ÉL y a nuestra vocación.
42.- Como MILITANTE comprometió sus proyectos personales a estar vinculados al desarrollo de nuestra Obra.
44.- Basta ver sus frutos para que todos nos demos cuenta de su CALIDAD DE CRISTIANO y de su DESARROLLO ORGÁNICO.
47.- Asiste y participa semanalmente en sus juntas y reuniones, y cumple con puntualidad y entusiasmo con las comisiones que le ordenan o encomiendan.
48.- Echa raíces y da frutos en el medio donde DIOS lo ha plantado. Está listo para reinstalarse en el momento en que DIOS se lo pida.
49.- No busca usar a nuestra obra como trampolín político ni como bolsa de trabajo. Su entrega es generosa y libre de intereses particulares.
50.- Se ha abandonado totalmente a las MANOS DE DIOS.

Es un hecho que en esta última declaración de principios, se da por hecho que la religión es un elemento natural en la vida de la organización y que Dios los ha llevado a la política. El fuerte contenido religioso, da cuenta de su concepción y dogmatismo, donde también la reivindicación de su condición de clase dominante es una constante. En este sentido, la justificación del estatus quo y el establecimiento que supone una dominación inherente de una clase sobre la subalterna es en el trabajo de Mosca, lo que podría también aproximarse a la racionalidad de la ultraderecha católica mexicana: “En fin, con el tiempo, se forma la fuerza conservadora por excelencia, la de la costumbre, por la cual muchos se resignan a estar abajo, y los miembros de ciertas familias o clases privilegiadas adquieres la convicción de que para ellos es casi un derecho absoluto estar arriba y comandar”. Es evidente que en esta visión del poder y la historia, la ideología conservadora se antepone a la lógica argumentativa y objetiva.

¿Perpetuación en el poder?

Es realmente evidente la maestría y extraordinaria capacidad de operación que ha desplegado la Organización Nacional del Yunque cuya larga historia se remonta a las décadas de 1950 y 1960. En encubrimiento y sus operaciones secretas que dan cuenta de una verdadera secta religiosa fundamentalisa de extrema derecha y de carácter paramilitar, es una muestra del gran poder concentrado de este grupo ahora en importantes estructuras del Estado mexicano.

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