1 juliol 2017

L’Audiència de Madrid reobre el cas de l’assassinat de Jimmy

La Audiencia de Madrid reabre la causa por la muerte del ultra del Dépor ‘Jimmy’

Además, pide al juez que practique nuevas diligencias de prueba. Todo indica que serán la declaración del testigo protegido y de varios policías.

La Audiencia Provincial de Madrid ha revocado el archivo de la causa que investiga la muerte del hincha del Deportivo de La Coruña Francisco Javier Romero ‘Jimmy’ el 30 de noviembre de 2014 en los alrededores del Estadio Vicente Calderón y ha pedido al juez que practique nuevas diligencias de prueba.

En un auto, fechado el 29 de junio y al que ha tenido acceso Efe, la Sección Sexta de la Audiencia de Madrid “deja sin efecto” el auto del 14 de diciembre de 2016 de sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones de la pieza separada denominada “homicidio y lesiones”, para la investigación de la muerte del seguidor de los Riazor Blues y de las lesiones sufridas por otro hincha Santiago A.

Los magistrados han tomado esta decisión tras ordenar al titular del Juzgado de Instrucción Número 20 de Madrid, Pedro Merchante Somalo, que se practiquen diversas diligencias de prueba, tras lo cual, el juez “a la vista del resultado, deberá proceder al dictado de la resolución que estime procedente”.

Pese a que el auto no las menciona, fuentes jurídicas consultadas por Efe entienden que esas diligencias de prueba serán aquellas solicitadas por la Fiscalía, la Liga y las acusaciones que son la declaración del testigo protegido y de varios policías.

Ahora bien, los magistrados revocan el auto de archivo “sin entrar en el fondo” de los recursos de apelación presentados por el Ministerio Público, la Liga Nacional de Fútbol Profesional, la familia de Jimmy y el otro hincha del Deportivo que fue lanzado al río Manzanares.

Una versión no creíble de un testigo

El juez instructor confirmó el pasado febrero el archivo de la causa que investiga la muerte de Jimmy, al argumentar que “resulta imposible” identificar a los autores de su muerte ante “la falta de testigos presenciales” y debido a la “mala calidad del vídeo aportado por un testigo”, pero también porque no resulta creíble la versión ofrecida por el testigo protegido G303.

Esta persona identificó a cuatro personas como los autores de la muerte de Jimmy en el juicio que se siguió en Menores, pero luego la Audiencia de Madrid desechó su testimonio argumentando que carecía de credibilidad y que “no constituye prueba alguna que permita la identificación de los autores” de la muerte de Jimmy.

Las actuaciones en la pieza separada de “homicidio y lesiones” no afectan a la causa principal, en la que el juez procesó a 104 personas por un delito de riña tumultuaria como consecuencia de su presunta participación en la multitudinaria pelea del 30 de noviembre de 2014 en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón.

 

Archivan la causa de la muerte de Jimmy y su familia recurre la decisión

El titular del Juzgado de Instrucción Número 20 de Madrid ha acordado el archivo de la causa que investiga la muerte del hincha del Deportivo de La Coruña Francisco Javier Romero ‘Jimmy’, al argumentar que no se puede identificar a los autores de su muerte.

Fuente jurídicas han informado a Efe de que el juez Pedro Merchante Somalo ha dictado el auto de sobreseimiento provisional y archivo de la pieza separada denominada “homicidio y lesiones” para la investigación de la muerte del seguidor de los Riazor Blues y de las lesiones sufridas por el otro hincha del Deportivo que fue lanzado al río Manzanares, Santiago A.

El juez ha adoptado este fallo al explicar que resulta imposible identificar a los autores materiales de la muerte como tampoco resulta creíble la versión ofrecida por el testigo protegido G303, que en su declaración en la causa de menores apuntó a cuatro personas como culpables del homicidio.

Por otra parte, el juez ha dictado un tercer auto mediante el cual desestima todas las peticiones de nuevas pruebas solicitadas por la Fiscalía y las acusaciones, entre ellas, la petición para que declarase el testigo protegido, quien figura en el causa como imputado.

Del testigo protegido dice que no puede citarle para que comparezca porque el Juzgado de Menores número 4 de Madrid todavía no le ha levantado la protección, han indicado las fuentes.

Reacciones

La familia del seguidor del Deportivo de La Coruña Francisco Javier Romero ‘Jimmy’ ha recurrido el auto del titular del Juzgado de Instrucción Número 20 de Madrid que acuerda el archivo de la causa que investiga la muerte del hincha de Riazor Blues al defender que hay “indicios” de presuntos culpables.

La familia ve “determinante” que se llame a declarar al testigo protegido, como así lo solicitó la Fiscalía, ya que “no se puede inhabilitar su testimonio previamente sin escucharlo en sede judicial”, añaden las fuentes. Sin embargo, el juez entiende que el testigo ya declaró en el juzgado de Menores y, además, recuerda que la Audiencia Provincial de Madrid ya desmontó ampliamente su relato

En la parte contraria se acoge la decisión con “tranquilidad y prudencia”. La abogada Margarita Santana advierte que la instrucción ha sido exhaustiva” y ha quedado claro que la imputación de su defendido “era un error. Lo lógico es que la familia recurra la decisión, pero si ocurre así lo impugnaríamos y se llevaría a la Audiencia Provincial, donde hay un precedente favorable”. Para la abogada el llamado testigo protegido, que era un imputado, ha incurrido en contradicciones y no se puede identificar a través del vídeo”.

Detinguts dos membres del Frente Atlético per amenaçar un testimoni protegit del cas Jimmy

Dilluns comença la vista oral pel cas de l’assassinat de l’aficionat del Depor a mans dels neonazis.

Dos detenidos por amenazas al testigo de ‘Jimmy’: “Te vamos a matar”

Los arrestados son dos históricos del Frente Atlético, el Búfalo y Peter Parker. “Te vamos a matar a tí y a tu familia, más vale que te portes bien”, le dijeron

El testigo protegido del caso Jimmy no está tan protegido. La pieza clave en el caso de la muerte del ultra de Riazor Blues, Francisco Javier Romero Taboada (de 43 años), asesinado el 30 de noviembre de 2014 en una macrorreyerta a orillas del Manzanares, ha sido descubierto por miembros del Frente Atlético. El viernes por la tarde dos de los legendarios de ese movimiento de extrema derecha ligado al Atlético de Madrid se plantaron en el centro comercial en el que trabaja y directamente le amenazaron de muerte, a él y a su familia: “Te vamos a matar a ti y a tu familia, o sea más vale que te portes bien porque de eso depende los que te pueda pasar”, le dijeron.

El primero, dirigente del Frente, cuenta con un largo historial de antecedentes y detenciones por lesiones, desórdenes públicos, daños y amenazas. El segundo fue precisamente detenido por riña tumultuaria en junio en la tercera fase de la llamada Operación Neptuno desarrollada por la Brigada Provincial de Información de Madrid a raíz de la brutal muerte del hincha del Deportivo.

Ambos fueron vistos el viernes por la tarde a la entrada del centro comercial en el que trabaja el testigo y registrados por las cámaras, tal y como denunció la víctima. Al parecer, fueron a verle con la excusa de pedirle la devolución de una deuda de 25 euros y, de paso, amenazaron de muerte a él y a toda su familia verbalmente y mediante mensajes en su teléfono móvil.

El testigo protegido es una de las piezas clave del caso, puesto que fue el que identificó a uno de los menores supuestamente implicados en el apaleamiento del ultra gallego y confirmó las identidades de otros de los agresores ya señalados por los informes policiales como presuntos autores de la mortal agresión.

Las amenazas se producen justo días antes de que comience el juicio contra los menores y al mismo tiempo que trascendieron las grabaciones en las que estos reconocen su participación en los hechos y las describen con una minuciosidad aterradora. Este lunes está previsto que arranque el juicio a puerta cerrada en el que uno de los menores, líder de los “cachorros” del Frente, apodado Kit-Kat y que hoy ya es mayor de edad, se enfrenta a una acusación de homicidio.

“Se agarró del bordillo y en la cabeza le reventaron botellas”

Una grabación de uno de los agresores de Jimmy dice que tras los golpes el coruñés se “quedó sin conocimiento y se cayó al río”. El lunes, el juicio contra un menor

redacción / agencias | a coruña / madrid 23.01.2016

El Juzgado de Menores número cuatro de Madrid acogerá este lunes, 25 de enero, el juicio a puerta cerrada contra el menor A.C.G. por el que la Fiscalía pide 11 años de reclusión por su presunta participación en la muerte de Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, el seguidor del deportivo asesinado en la ribera del Manzanares el 30 de noviembre de 2014.

Este menor, que fue identificado por un testigo protegido, también menor de edad, es el único acusado por la muerte del hincha deportivista gracias también a una prueba auditiva -recogida por TVE- en el que se le reconoce en una conversación por medio del WhatsApp después de la emboscada a los Riazor Blues, que acabó con el asesinato de Jimmy.

“Le hemos reventado, sin porra me he quedado, le he pegado un palizón”, asegura el acusado. “El pavo que yo creo que se ha muerto, se ha llevado a su hijo y todo, para pegarse con nosotros, menudo gilipollas, se ha colgado del bordillo del puente y se le veían las manos y entonces al muy subnormal le han pillado y le han empezado a reventar botellas en la cabeza, puñetazos, se ha quedado sin conocimiento y se ha caído al río”, añadió al mismo tiempo que presumía de la hazaña: “Ha estado muy basto. Y no sabéis el puto respeto que nos hemos ganado hoy. Ahora mismo somos los putos dioses”, se le oye decir.

Este menor es el único acusado de la muerte de Jimmy, ya que el juez que lleva el caso, Pedro Merchante, decidió en mayo de 2015 dejar en libertad a los cuatros acusados del asesinato del seguidor deportivista. El magistrado consideró que la policía había cometido “un error contundente” en la identificación de las personas que fueron arrojadas al río Manzanares. Merchante Somalo se basa en las testificación de un agente de movilidad y del individuo que grabó el vídeo que utilizó la policía para identificar a los agresores.

La policía mantuvo, y mantiene, su teoría de que quienes lanzaron al río a Jimmy y a Santiago A. M., el otro deportivista arrojado a las aguas y que salió por su propio pie, son los mismos, ya que el margen de tiempo les hacía pensar que los agresores eran los mismos. Pedro Marchante, cuarto juez del caso, liberó en mayo a los cuatro individuos encarcelados y desde septiembre decidió no realizar más instrucciones, además de obviar la testificación del menor protegido, que es la que ha provocado el inicio del juicio del lunes próximo contra uno de los agresores.

19 juny 2015

Desvetllen les converses de Whatsapp d’alguns dels arrestats per l’assassinat del membre de Riazor Blues “Jimmy” a Madrid. Les transcripcions que ha publicat el diari El País mostren com pensen i com actuen aquests grups de fanàtics.

“Le hemos reventado, sin porra me he quedado, le he pegado un palizón”

Las conversaciones de WhatsApp de los menores detenidos por el ‘caso de Jimmy’ les vinculan a las agresiones, pero la fiscal les dejó en libertad por falta de pruebas

Nadie parece culpable de la muerte del hincha del Riazor Blues, Francisco Javier Romero Taboada (Jimmy). El mundo entero pudo ver su apaleamiento a través de los vídeos y las imágenes tomadas por los testigos. La policía ha detenido —en tres fases— a más de cien personas, en el marco de la llamada Operación Neptuno, presuntamente implicadas en la macrorreyerta del 30 de noviembre pasado entre ultras del Deportivo de la Coruña y del Atlético de Madrid. Sin embargo, ni el juez —el cuarto que lleva el caso— ni la fiscal de menores han considerado suficientes las pruebas inculpatorias presentadas.
El primero puso en libertad el 21 de mayo a los cuatro presuntos homicidas que estaban en prisión por considerar que había “dudas” en la identificación de la víctima a la que agredían. No veía claro si era Jimmy o el otro hincha gallego arrojado al río que no murió, pero tampoco ha solicitado más pruebas —de momento—. La policía ha insistido en que “se trata del mismo grupo agresor” en ambos casos, minuciosamente identificado en su momento. Este jueves el magistrado dejó en libertad también a 16, de los 19 arrestados este miércoles, por considerar “insuficiente” el hecho de que “pasaran por allí” como constatan las geolocalizaciones de sus teléfonos.

A los tres restantes, menores de edad, los dejó en libertad el mismo miércoles la fiscal de menores “por falta de pruebas”. Sobre dos de ellos pesaban sendas acusaciones de homicidio. Sus conversaciones de WhatsApp —contenidas en el sumario y a las que tuvo acceso EL PAÍS— muestran, en cambio, su participación en las brutales agresiones.

“Le hemos reventado, sin porra me he quedado, le he pegado un palizón a uno”, le escribe A. C. G. a su novia a las 9.26 del 30 de noviembre, unos 30 minutos después de la multitudinaria pelea, y cuando él todavía contaba 17 años —cumplió 18 en marzo —.

En la misma conversación, de madrugada, le cuenta a la chica que iba a ir a pegarse a la mañana siguiente, que pensaba llevar puesto “el North Face, braga y gorra” y que esperaba que no le pasase nada. Horas después de la trifulca, hacia las 12.00, ella le busca preocupada porque ha visto en la televisión que “hay uno del Depor que ha muerto”, en referencia a Jimmy, cuya autopsia reveló que murió por un traumatismo craneoencefálico. Él no le responde. A las 15.10 el chico por fin contesta: “Ni idea de qué ha pasado, llevo toda la mañana estudiando y no he podido ir al fútbol, estate tranquila, el estudio ha ido muy bien”. Pero en las fotografías se le ve —con la indumentaria que dijo que llevaría— en la riña, con una defensa extensible en la mano.

El otro menor acusado de homicidio, I. C. C. de 17 años, manda también mensajes de texto y de voz el día de autos. En ellos le reconoce a un amigo: “Sí, tío, hemos tirado a tres [al río], se nos ha ido”. Y en mensajes de voz, le explica lo sucedido: “Los pequeños teníamos que vigilar, a las 9.00 vamos en plan todos en grupo, 150 tíos vestidos de North Face. Todos gritando. Y cuando ellos ya estaban en el puente, hemos empezado a gritar ¡Atlético Fans Hooligans!, acercándonos a ellos… Nos han empezado a disparar cohetes, bombas de humo y todo, y nada, hemos salido corriendo a por ellos… Y el primero que nos ha venido, entre tres ha ido al puto río, pero ese no ha sido el que se ha muerto. El pavo que creo que ha muerto, creo que se ha colgado del bordillo del paseo, se le veían las manos tío, entonces al muy subnormal le han pillado y le han empezado a reventar botellas en la cabeza, en plan que se ha quedado sin conocimiento, y ya se ha caído al río. Y nos hemos pirado…”. Y continúa: “Nos hemos metido en un bar, desde las 9.00 hasta las 10:30, que ha entrado un furgón de nacionales. Nos saca a todos fuera, yo he ido corriendo a esconder la porra en el baño y luego la han pillado, no he dicho que era mía, pero vamos, que ha estado muy basto. El puto respeto que nos hemos ganado hoy, ahora somos como los putos dioses. Los mayores dándonos la enhorabuena, en plan que cojones le habéis echado, vamos, que bien, entretenida la mañana”.

19 nuevas detenciones por la ‘macrorreyerta’ del Manzanares

La Policía lleva a cabo la tercera fase de la Operación Neptuno

Los tres menores detenidos, dos acusados del asesinato del hincha de Riazor Blues, han sido puestos en libertad por la Fiscalía de menores

Madrid 17 JUN 2015

Puede que hubiese un error en la identificación de la víctima —a falta de un segundo informe de la Policía Científica— , pero no en la de los supuestos asesinos. La policía volvió a la carga con otras 19 detenciones la madrugada del miércoles en una tercera fase de la Operación Neptuno, que arrancó el pasado 30 de noviembre tras la muerte de Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, el hincha de Riazor Blues muerto a palos y arrojado al río Manzanares en el transcurso de una descomunal reyerta entre ultras del Deportivo y del Frente Atlético. Ambos equipos se enfrentaron en el Vicente Calderón horas después.

Entre los arrestados en esta nueva operación en Madrid, Valencia y Toledo figuran tres menores, dos de los cuales estarían acusados de homicidio. La Fiscalía, posteriormente, los dejó en libertad. Serían, por tanto, seis los supuestos autores materiales de la muerte del hincha gallego, ya que la policía mantiene las acusaciones —homicidio y tentativa de homicidio— sobre los cuatro primeros presuntos homicidas que ingresaron en prisión: Ismael López Pérez, Sergio Santiago Martínez, Francisco Javier Jiménez Linares y José Luis Zarzoso.

El pasado 21 de mayo, el juez —el cuarto que se hace cargo del asunto, recién llegado de un juzgado de Guadalajara— les puso en libertad, tras escuchar la versión de un agente de movilidad que participó en las tareas de rescate de las dos personas que fueron echadas al río en la pelea.

Consideró entonces el instructor, avalando la tesis de la defensa, que las pruebas —principalmente vídeos tomados por testigos de la multitudinaria refriega— concluían que el individuo al que agredían no era el fallecido, sino otro hincha del equipo gallego (Santiago Abaga Manteiga), que sí logró salir del agua por su pie. Es decir, el muerto no era el que figuraba en esas primeras imágenes incriminatorias analizadas. Jimmy habría sido apaleado y tirado al agua segundos después que su compañero, pero, según la versión policial, los atacantes serían los mismos, “el mismo grupo agresor”.

Los agentes de la Brigada Provincial de Información de Madrid, que realizaron minuciosas investigaciones centradas en encontrar a los agresores y lo lograron, no se habrían equivocado en los supuestos asesinos, pero sí al señalar a la víctima. Jimmy podría no ser el primero en caer al río, sino el segundo. Ambas víctimas fueron agredidas y lanzadas al cauce del Manzanares supuestamente por las mismas personas, según la versión policial.

Entre ambos ataques (grabados) median solo 43 segundos. El resto de los detenidos, que se suman a los 82 con los que se saldaron la primera y la segunda fase de esta macrooperación, se enfrentarían a una acusación por “participación en riña tumultuaria”. La actuación policial de ayer cuestiona la decisión del juez y la estrategia de la defensa, que encabeza la letrada Margarita Santana.

Así se atrapó a los agresores del ultra del Riazor Blues

Los cuatro acusados de homicidio se encuentran en prisiones distintas

Las grabaciones caseras y los posteriores registros fueron clave para dar con los implicados

Madrid 8 FEB 2015

— ¿Qué pasa, dime?, respondió a uno de sus tres teléfonos móviles Ismael López Pérez, al ver la llamada de su mujer, Inmaculada. Eran las 7.38 de la mañana del pasado 16 de diciembre.

— Oye, Isma, no salgas de casa con los niños, ¿vale? Que Óscar y Sergio ya, ¿vale?, advirtió ella.

— ¿El qué?

— Óscar y Sergio, repitió ella.

— Vale, vale, entendió Ismael.

— No salgas de casa, insistió.

— Vale, colgó él.

Minutos más tarde, la policía entraba en su chalé de Parla y se llevaba detenido a Ismael López Pérez, de 34 años, como presunto autor material del asesinato de Francisco Javier Romero Taboada, el ultra de 43 años del Riazor Blues que falleció tras recibir una brutal paliza y ser arrojado al río Manzanares por aficionados del Frente Atlético el pasado 30 de noviembre en Madrid. Aunque no utilizó su teléfono desde el día de los hechos, esa conversación de 28 segundos con su mujer delató que ambos esperaban, en cualquier momento, la llegada de las fuerzas de seguridad.

“Varón de complexión normal, vistiendo chaqueta de color verde/grisáceo, polo de color rojo y gris con el cuello blanco…”, su particular vestimenta le traicionó. En las imágenes, ya estabilizadas por la policía científica, se ve a Ismael que, tras participar en el apaleamiento del ultra del Riazor, le arroja al agua, donde éste permaneció casi media hora, antes de ser rescatado por los bomberos de Madrid con síntomas de hipotermia, el bazo reventado y fuertes golpes en la cabeza. Ismael López no tenía antecedentes, pero la policía conocía su pertenencia a la sección Tercio de Flandes del Frente Atlético y a Ultras de Parla. En el momento de su detención “rompió a llorar”, según relatan los investigadores, pero “acto seguido”, al ver la fotografía en la que se le identificaba, “adoptó una actitud fría y negó ser él y los hechos de los que se le acusaba”. Actualmente está en la prisión de Alcalá Meco por un delito de homicidio y participación en riña tumultuaria.

Sergio Santiago Martínez es un joven de 23 años que vivía con sus padres en Alcobendas. Consta en los informes policiales, elaborados tras el visionado de múltiples vídeos caseros y de cámaras de seguridad de la zona, como un “varón, de complexión fuerte, vistiendo cazadora negra, con capucha. Cubre su rostro con una bufanda con predominio de color blanco”. Las precisas descripciones y la estabilización y ampliación de los vídeos obtenidos por los agentes de la Brigada Provincial de Información de Madrid, terminan por hacer posible la localización e identificación “sin ningún género de dudas ni error posible” de los presuntos autores y participantes en la multitudinaria reyerta entre hinchadas rivales e ideológicamente enfrentadas, de extrema derecha los del Frente Atlético y de extrema izquierda los del Riazor. Sergio, que ya había sido detenido al menos en dos ocasiones, pertenecía a la sección Fight Firm del Frente Atlético y “es uno de los que siempre estaba en primera línea de las peleas entre ultras”, según los agentes. Hoy cumple prisión en la cárcel de Valdemoro.

Óscar Expósito de la Casa, al que también aludía la llamada, es otro amigo de Ismael y vecino de Parla, de 38 años. No fue acusado de homicidio.

Francisco Javier Jiménez Linares, de 28 años, “viste cazadora negra, gorra de visera negra con los colores de la bandera de Alemania, un escudo y estrellas amarillas, siendo de complexión fuerte y llevando la barba poblada”. Las prendas señaladas por los agentes fueron encontradas posteriormente en el registro de su domicilio en Parla. Él aparece en las imágenes como uno de los primeros que agrede a Romero Taboada “propinándole golpes con un objeto contundente que porta en sus manos y, posteriormente, cuando la víctima mortal cae al suelo a causa de los golpes, iza —junto con Ismael López Pérez— a su oponente y lo arrojan al cauce del río”. Hoy permanece encerrado en la cárcel de Navalcarnero.

José Luis Zarzoso, de 38 años, y detenido en Valencia en una segunda fase de la operación, aparece en varias imágenes con un llamativo anorak bicolor —torso rojo y mangas negras— . Fue el que lanzó el primer puñetazo contra el hincha gallego. “Un hombre corpulento, de 1,96 de estatura, perteneciente a la Sección Levante del Frente Atlético y miembro muy activo del club, porque se desplazaba habitualmente a otras ciudades para asistir a los partidos del equipo rojiblanco”. En el registro de su casa se encontraron algunas de las prendas que le delataron. Hoy está preso en el centro penitenciario de Soto de Real.

Las imágenes hablan por sí solas. Y las declaraciones de testigos, las intervenciones telefónicas, los registros y las geolocalizaciones de los teléfonos móviles hicieron el resto. La Operación Neptuno se saldó con más de 60 detenidos, pero estos cuatro son los que tras una minuciosa investigación han sido acusados por participar directamente en el apaleamiento que acabó con la vida de Jimmy, como se le conocía entre la hinchada gallega. Su brutal asesinato ha marcado un antes y un después en las políticas y los procedimientos de seguridad en el fútbol español, cuyos principales representantes tuvieron que elaborar y aprobar de urgencia una batería de medidas para erradicar la violencia en los estadios.

Delatados por su vestimenta

P. O. D.

» Ismael López Pérez. En los archivos policiales llevaba el nombre de “Autor Nº2”: “Varón, de complexión normal, vistiendo chaqueta de color verde/grisáceo, polo de color rojo y gris, con el cuello blanco”.

» Sergio Santiago Martínez. En un primer momento se encuentra registrado como “Autor Nº1”: “Varón, de complexión fuerte, vistiendo cazadora negra con capucha. Cubre su rostro con una semimáscara con predominio de color blanco”.

» Francisco Javier Jiménez Linares. Es el archivado como “Autor Nº3”: “Varón, de complexión fuerte, vistiendo cazadora de color negro, gorra de visera de color negra con los colores de la bandera de Alemania y barba poblada”.

» José Luis Zarzoso. Es el identificado como “Autor Nº4”. Se le ve claramente en muchas de las imágenes captadas por las cámaras porque viste un llamativo abrigo bicolor —rojo en el cuerpo y negro en las mangas—. Va siempre en la avanzadilla de los agresores del Frente Atlético. Es el primero en golpear a Jimmy.

25 desembre 2014

Detenen un ultra valencià del Frente Atlético acusat de la mort de Jimmy

 

José Luis Zarzoso tiene en la actualidad 36 años, y es considerado como el líder del Frente Atlético Sección Levante (FASL) con sede en Valencia, cuyos integrantes también comparten simpatías con los ultras Yomus seguidores del equipo valencianista. El detenido, en cambio, sentía más cercanía con los ultras del Levante UD, con los que mantuvo una estrecha relación años atrás.

El presunto asesino de Jimmy se preparaba para entrar en la Legión Extranjera

Jose Luis Zarzoso Perea, de 36 años, el ultra del Frente Atlético Sección Levante (FASL) detenido en Valencia . Está acusado de ser el autor material de la muerte de Jimmy, el hincha del Depor. Es aficionado al vale-tudo y decía estar preparándose para entrar a formar parte de la Legión Extranjera francesa. Ahora ya está en prisión acusado de homicidio.

JOAN CANTARERO

“Yo siempre tengo la LEF (Legión Extranjera Francesa) en la mente, y me preparo constantemente esperando a que llegue mi momento. Mi amigo con 32 años superó las pruebas, esto ya es una motivación para los mayores de 30 que nos queramos presentar”.

Este es parte de un post escrito en el foro www.militar.org.ua en junio de 2009 por el ultra José Luis Zarzoso Perea, detenido en Valencia el pasado lunes 22, dentro de la operación policial Neptuno, como presunto autor material del homicidio del seguidor radical del Depor Francisco José Romero Taboada, de 43 años, más conocido como Jimmy.

En el mismo foro Zarzoso reflexiona al respecto de su anhelo por convertirse en legionario francés y recuerda a su amigo: “Pero es cierto y muy cierto que en 10 u 11 meses que allí estuvo lo pasó francamente mal y no quiere oír ni hablar de la LEF, y me ha dicho 40 veces que me lo piense muy, pero que muy bien… A mí me motiva el saber que es realmente duro, pero me pregunto si estarán un año y pico dándote caña psicológica para ver quién es realmente fuerte y quién no lo es o será siempre así, él desde luego no vio nada parecido a la aventura de los vídeos…”

El detenido es un sujeto de complexión fuerte, alto, musculado, y seguidor y practicante de deportes de contacto como el “vale-tudo” y el “muay thai”, según han asegurado a Público fuentes de su entorno.

Sección Levante del Frente Atlético

Sección Levante del Frente Atlético

José Luis Zarzoso tiene en la actualidad 36 años, y es considerado como el líder del Frente Atlético Sección Levante (FASL) con sede en Valencia, cuyos integrantes también comparten simpatías con los ultras Yomus seguidores del equipo valencianista. El detenido, en cambio, sentía más cercanía con los ultras del Levante UD, con los que mantuvo una estrecha relación años atrás.

La operación policial para su detención –junto a la de otro miembro del FASL llamado Jose Enrique A.S. que tenía alojado en su domicilio- tuvo lugar tras varios días de vigilancia del chalet del ultra en la urbanización El Plantío/La Cañada de Paterna, donde residía desde hace tres años con su mujer y sus hijos pequeños, tras dejar su anterior domicilio en el barrio de Russafa de Valencia.

Allí precisamente, en la calle Los Centelles 35, Zarzoso regenta junto a su padre una empresa de rotulados comerciales, conocida con el acrónimo de “Zarpe”, que se dedica a la realización de cartelería y soportes publicitarios diversos en vinilo para importantes empresas y asociaciones, algunas de cobertura nacional e internacional.

En cualquier caso los dos individuos debieron ser alertados por algún chivatazo –algo muy habitual por tierras valencianas (ver Caso Pánzer)- de que estaban siendo investigados por la Policía.

Así, asesorados por un mismo abogado penalista conocido en ambientes ultras, acordaron presentarse voluntariamente en la Jefatura Superior de Policía de Valencia y entregarse, aunque ambos se negaron a declarar ni ante la policía ni ante el juez, como estrategia al no conocer las diligencias que instruye el Juzgado de Instrucción 20’ de Madrid.

Según fuentes policiales este peligroso fanático habitual del mundo fascista valenciano carecía de antecedentes, al que se le imputa un delito de homicidio, no así el otro detenido que, en cualquier caso, solo se le imputad por participación en riña tumultuaria, aunque en su haber tiene un largo historial delictivo por peleas y otros delitos.

El Frente Atlético Sección Levante fue creado en 1986 y tienen núcleos activos además de en la ciudad de Valencia, en Ontinyent, Castellón, Alicante, Benidorm, Albacete y Murcia, y podría estar formado por unos 200 seguidores.

Neonazis del Frente Atlético assassinen un aficionat dels Riazor Blues

Vora 200 nazis ataquen els seguidors del Deportivo que arribaven a Madrid, llançant un d’ells al riu després d’apallissar-lo. La víctima és Franciso José Romero alies Jimmy, seguidor de 43 anys del Deportivo i actiu a la penya Los Suaves (un grup d’afeccionats antifeixistes dels Riazor Blues), que va morir ahir a migdia a conseqüència de l’agressió.

Neonazis del Frente Atlético assassinen un aficionat dels Riazor Blues

La mort arriba quan es compleixen setze anys de l’assassinat d’Aitor Zabaleta seguidor de la Reial Societat, també a mans d’aquest grup de seguidors de l’Atlético de Madrid
Redacció 30/11/2014 Directa

Són les dotze del migdia i l’àrbitre Teixera Vitienes pita l’inici del partit. La pilota està en joc a l’estadi Vicente Calderón. S’enfronten l’Atlético de Madrid i el Deportivo de La Corunya. Però l’ambient està enrarit i molt calent. Ja des de l’avantmatx. Un parell d’hores abans, Franciso José Romero alies Jimmy, seguidor de 43 anys del Deportivo i actiu a la penya Los Suaves (un grup d’afeccionats antifeixistes dels Riazor Blues) ha estat brutalment apallissat i tirat al riu Manzanares per membres del Frente Atlético, un grup de hooligans neonazis afeccionats de l’Atlètic. Ha mort hores més tard a l’Hospital San Carlos.

L’atac planificat del Frente Atlético –amb bats de beisbol i altres objectes– a Riazor Blues s’ha produït, davant la passivitat de les unitats d’antidisturbis de la policia nacional, a la zona de Madrid Río, prop de l’estadi matalasser, després que els seguidros gallecs baixessin metres enllà dels autocars. En la seva acció, el Frente Atlético ha rebut el recolzament del grup Ultra Boys, un grup de hooligans ultradretans del Sporting de Gijón. Diversos membres de Bukaneros (afeccionats antifeixistes i d’esquerres del Rayo Vallecano) i de Alkor Hooligans (seguidors obreristes de l’AD Alcorcón), han estat increpats pels ultres feixistes mentre esperaven els Riazor Blues. En un comunicat Bukaneros ha desmentit la seva implicació en els incidents a les rodalies de l’estadi.

Fins al moment han estat detingudes vint persones i 30 més han estat identificades, la majoria de Riazor Blues, que no ha pogut entrar a l’estadi.

La mort d’un seguidor d’un equip rival en mans del Frente Atlético, arriba just quan es compleixen setze anys de l’assassinat d’Aitor Zabaleta. El neonazi Ricardo Guerra, membre de Bastión, un grup lligat al Frente Atlético, va assassinar a prop del Vicente Calderón al seguidor de la Reial Societat, al que titllaven “d’etarra” pel fet de ser basc, el 8 de desembre de 1998.

Diversos testimonis desmunten la versió oficial de l’assassinat de Jimmy a mans de neonazis del Frente Atlético

Un centenar de persones s’ha concentrat aquest dilluns a la font de Canaletes de Barcelona per rebutjar l’assassinat. A la concentració convocada per Unitat Contra el Feixisme i el Racisme s’ha demanat desterrar a la ultradreta també dels estadis
Un centenar de persones s’ha concentrat a Barcelona per rebutjar l’assassinat de Jimmy / Brais G. Rouco
David Bou 01/12/2014
L’autòpsia efectuada al cos sense vida de Francisco Javier Romero Taboada “Jimmy” a l’Institut Forense de Madrid, ha determinat que l’aficionat del Deportivo de La Corunya i membre de la penya antifeixista Riazor Blues, va morir a causa d’un “traumatisme craneoencefàlic amb hemorràgia interna i l’esclat de la melsa produït possiblement per una barra de ferro”, concloent que la causa de la mort va ser els cops rebuts al cap i al cos durant la pallissa que li van propinar neonazis membres de la penya Frente Atlético abans de llençar-lo al riu Manzanares. En un vídeo fet públic pel diari El País es pot veure l’instant en què els ultres de l’Atlètic llencen al riu a Jimmy, que tot seguit reacciona demanant socors davant la mirada atònita d’almenys un agent de la policia municipal de Madrid. Segons testimonis presencials dels fets, diverses persones van interpel·lar els agents a llençar-se a l’aigua per ajudar el gallec, però aquests s’hi van oposar al·legant que estaven esperant reforços. No va ser fins mitja hora després que els bombers van aconseguir treure Jimmy de l’aigua, amb un quadre d’hipotèrmia i una aturada cardi-respiratòria. Tot i que en primera instància l’equip d’emergències sanitàries va aconseguir reanimar-lo, finalment va resultar impossible salvar-li la vida.

L’endemà de l’assassinat, s’ha reunit d’urgència a Madrid la Comissió Nacional contra la Violència, amb la participació del secretari d’Estat de Seguretat, Francisco Martínez, i el president del Consell Superior d’Esports, Miguel Cardenal, que s’han compromès a comparèixer de forma conjunta al Congrés dels Diputats per analitzar i informar dels fets. Per la seva banda, el delegat del Govern espanyol a Galícia, Santiago Villanueva, ha assenyalat que va comunicar la informació pertinent abans del matx entre l’Atlètic i el Depor afirmant que “el partit va ser declarat de baix risc per part de la Comissió nacional i dels diferents estaments”. Al seu torn, el president del club gallec ha advertit que va alertar a la Policia espanyola que almenys un autobús de la penya antifeixista Riazor Blues viatjava a Madrid, tot i que s’ha desmarcat de la venda d’entrades a aquest grup d’aficionats. El comitè federal territorial del Sindicat Unificat de Policia (SUP) a Galícia ha afirmat que va “enviar en temps i forma” la previsió del desplaçament dels Riazor Blues a Madrid. En concret, el sindicat policial afirma que va informar per escrit dijous a la tarda del desplaçament d’almenys una cinquantena de membre dels Riazor Blues. En declaracions a el programa El Larguero de la Cadena Ser, Rubén González, membre del SUP de La Corunya, va afirmar “amb aquest e-mail enviat des de la policia de La Corunya, la Delegació del Govern a Madrid devia saber que arribaven ultres”.Cadena de mentides

Minuts després que transcendís la baralla als voltants de l’estadi Vicente Calderón, començaven a aparèixer versions d’última hora a tots els mitjans de comunicació on només es citaven fonts policials i es construïa un relat on s’equiparaven víctimes i agressors, es desdibuixava la càrrega ideològica dels fets i es reduïa tot a una “batussa entre radicals”. L’element més estès entre els centenars d’articles que van inundar la xarxa, era que ambdós grups s’havien citat per enfrontar-se mitjançant WhatsApp i xarxes socials. Segons els detalls que s’han facilitat de les primeres investigacions de la policia i els jutges, aquests afirmen que “no existien elements objectius que permetessin preveure esdeveniments com els que es van produir ni elements indicatius de risc a les xarxes socials”. Aquestes afirmacions contradiuen la versió oficial que la Policia espanyola va donar i que la premsa va reproduir fins a la sacietat. Aquest extrem ha quedat esborrat fins i tot de l’atestat policial dels fets, on no es recull que hi hagués un desafiament creuat entre els dos equips a través de WhatsApp. Segons van manifestar ahir fonts policials al programa Al Primer Toque de l’emisora de ràdio Onda Cero, Frente Atlético i Riazor Blues no van quedar previament per WhatsApp per barallar-se. Als mòbils incautats als detinguts no s’han trobat missatges que confirmin aquest extrem, tot i que si hi ha coneixement d’un missatge que el Frente Atlético va difondre entre els seus membres el dia abans de l’assassinat afirmant “hemos quedado a las siete en el lugar habitual. Sed puntuales. Prietas las filas. Atleti o muerte”.

Una tesi també estesa a hores d’ara és la que apunta que els Riazor Blues van llogar fora de la província de La Corunya els dos autocars amb el que es van desplaçar fins a Madrid per eludir del control policial. Segons fonts properes a l’afició corunyesa a les que ha tingut accés la Directa, aquest fet es deuria a la impossibilitat de llogar autocars a empreses de la província de La Corunya, que d’un temps ençà es neguen sistemàticament a cedir autocars als Riazor Blues pels suposats desperfectes i brutícia que els aficionats generen als vehicles durant els desplaçaments. Però un dels testimonis més rellevants que s’han recollit fins ara és el del conductor d’un dels dos autocars que van portar fins a Madrid els aficionats dels Riazor Blues, entrevistat per la Cadena Cope de La Corunya. En aquesta entrevista el conductor afirma “els mitjans estan explicant coses que realment són mentida” i explica “nosaltres en cap moment hem vist barres de ferro a la hora d’agafar als xavals, ni armes blanques ni res de res. És més, nosaltres ni tant sols vem obrir els maleters”. En el mateix diàleg amb l’emissora de la Conferència Episcopal Espanyola, el conductor afirma que és mentida que els aficionats deportivistes lloguessin els autocars a la província de Lugo per passar inadvertits “no és la primera vegada que viatgem amb ells i mai hem tingut problemes. Són molt educats amb els conductors, inclús et tracten de vostè la majoria”. Pel que fa el cotxe llançadora que segons molts mitjans de comunicació portaven els seguidors corunyesos davant de l’autocar per prevenir de possibles controls policials, el conductor afirma “si fos un cotxe per davant aniria uns quilòmetres per davant nostre. No és veritat perquè el cotxe anava just davant nostre per indicar-nos on volien baixar-se de l’autocar”. Com que el partit no havia estat declarat de risc, el dispositiu policial habitual no tenia previst desplegar-se al voltant de l’estadi fins dues hores abans del partit, l’inici del qual estava fixat a les dotze del migdia. En cas contrari, quan es qualifica un partit d’alt risc, els cossos policials competents destinen el triple d’efectius a la seguretat i custodien l’afició visitant quilòmetres abans de la seva arribada a la ciutat on es disputarà el matx.

Diumenge però, quan els dos autocars amb els quals viatjaven els aficionats dels Riazor Blues va estacionar a dos quarts de nou del matí al lloc on habitualment arriben a l’estadi Vicente Calderón les aficions rivals, no hi havia cap dispositiu de seguretat esperant-los. Sí que hi eren però un nombrós grup de més d’un centenar de hooligans neonazis del Frente Atlético, que tot i desconèixer a priori el desplaçament dels aficionats antifeixistes del Deportivo, havien quedat per assegurar-se que si els aficionats rivals acudien, no arribessin tranquils a l’estadi. Fonts de l’Atlètic han explicat a diversos mitjans de comunicació que dissabte a la tarda la Policia espanyola va advertir a alguns dels agents que habitualment controlen els partits a l’estadi matalasser, que els membres del Frente Atlético havien quedat per esmorzar a les set del matí als voltants de l’estadi. La policia ha confirmat aquest extrem però ha negat ser coneixedora de l’arribada dels seguidors gallecs. El testimoni recollit per la Radiotelevisió Gallega d’un aficionat del Deportivo de La Corunya present als incidents, desmenteix que existís una cita per barallar-se. L’aficionat afirma que van ser víctimes d’un parany del Frente Atlético “després de cinc minuts d’arribar a Madrid han paregut uns 200 radicals de l’Atlètic i ens han atacat”, per continuar afirmant “aquests assassins gairebé ens maten. Hi ha molts ferits. Estem fets pols”. L’aficionat corunyès, que en aquell moment romania retingut per la policia a la Casa de Campo amb els dos autocars dels aficionats gallecs, completava el seu relat dient “vam anar caminant a un bar i al cap de cinc minuts van aparèixer. Amb barres de ferro, ganivets. La policia ha trigat molt. Als que queien pel camí els patejaven. Alguns portaven dos ganivets. El que estava més greu, a sobre, l’han tirat al riu. Si no arribem a córrer, en maten més d’un”.Fins al moment la policia ha confirmat la identificació de noranta persones i la detenció de 21, dels quals dotze serien membres dels Riazor Blues, sis dels Frente Atlético, dos aficionats més del Rayo Vallecano i un de l’Alcorcón. En un comunicat fet públic durant el mateix dia dels fets pels Bukaneros, grup d’animació del Rayo Vallecano, aquests afirmen de forma contundent que “Bukaneros no ha estat implicat en aquests successos, així com cap dels seus membres”, denunciant una campanya de persecució mediàtica “llançada pel cos nacional de policia als seus mitjans oficials que ens implica i ens situa a l’indret dels fets”. La investigació policial continua oberta i s’esperen més detencions, tot i que les persones arrestades fins al moment passaran dimarts a disposició judicial acusats de baralla tumultuària amb resultat de mort, i dos d’ells estan acusats a més a més d’atemptat, resistència i desobediència a l’autoritat. A hores d’ara, la policia analitza les múltiples gravacions dels fets i interroga diversos testimonis per identificar les persones que van colpejar mortalment a Jimmy abans de llençar-lo al riu, ja que segons la pròpia policia ha confirmat que els autors materials de l’acció no es troben entre les persones detingudes.

Media hora en el agua tras ser apaleado

El ultra coruñés fallecido fue golpeado por el Frente Atlético y lanzado al Manzanares

Los bomberos lo sacaron en parada cardiaca

/ Madrid 30 NOV 2014

Dos manadas en avalancha chocaron este domingo a las 8.49 en Madrid Río, a la orilla del Manzanares. De un lado, un centenar de Riazor Blues, la sección radical del Deportivo de La Coruña. Hacia ellos, avanzando al trote, más de 150 miembros del Frente Atlético. La mayoría, equipados con bates, barras metálicas y puños americanos. Quienes no iban armados cargaron sillas metálicas de una terraza cercana. Cuando estuvieron a unos 20 metros, primero llovieron bengalas y petardos entre los dos bandos. Tras un minuto largo de fuegos artificiales empezó el cuerpo a cuerpo: puñetazos, patadas y también navajazos. Los aficionados gallegos, en minoría, huyeron en estampida. Pero varios se quedaron atrás.

A las 8.52, según la grabación de un videoaficionado, una docena de radicales rojiblancos lanzaron por encima de la barandilla a uno de los rezagados, que logró salir a nado del río tras caer desde cinco metros de altura. Otros componentes del mismo grupo repitieron la maniobra un minuto más tarde con Francisco Javier Romero Taboada, un ultra coruñés que resistió segundos agarrado al pasamanos. Recibió golpes y palos en todo el cuerpo hasta que se soltó. Desde el agua suplicó socorro durante una media hora larga intentando mantenerse a flote y trepar por la pared, según un taxista que presenció la escena. Varios transeúntes increparon a uno de los escasos agentes de Movilidad presentes en la zona por no tirarse a por él mientras los enfrentamientos continuaban en las dos orillas del Manzanares. Según esta fuente, el guardia explicó que esperaba refuerzos. En unos 15 minutos llegaron más patrullas municipales y enseguida también agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que empezaron a detener aficionados a la carrera. Más tarde, los bomberos, con una escalera para sacar al herido del agua.

Cuando por fin entró en la ambulancia del Samur estaba en parada cardiorrespiratoria, con traumatismo craneoencefálico y síntomas de hipotermia. “Clínicamente muerto”, según el diagnóstico de una fuente oficial. La defunción tardó aún varias horas en certificarse. Romero Taboada, Jimmy en la grada del fondo de Riazor, viejo conocido de la policía coruñesa, tenía 43 años, esposa y dos hijos: una joven de 19 años y un niño de cuatro.

La batalla deja un parte de 10 heridos, tres por arma blanca, 21 detenidos, 30 personas identificadas y multitud de puntos de sutura. Entre los arrestados hay dos miembros de Bukaneros, la sección radical del Rayo Vallecano, ideológicamente afín a los Riazor Blues (ambos de extrema izquierda) y enfrentados al Frente Atlético, donde abundan los neonazis.

En la zona había sangre por todas partes, según detalló a EL PAÍS un agente que participó en la intervención. Entre los últimos arrestados, llegó a la comisaría directo del hospital un radical coruñés con una puñalada en la espalda. Los interrogatorios seguían anoche. La policía pidió una orden judicial para intervenir los teléfonos de los detenidos y comprobar cómo de premeditado fue el enfrentamiento de dos aficiones irreconciliables.

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, aseguró que la tragedia podría haberse evitado si la Comisión Nacional Antiviolencia, adscrita a los ministerios de Interior y Cultura. hubiese calificado el partido como de alto riesgo, porque eso multiplicaría por diez el número de agentes desplegados en los aledaños del estadio (unos 150) y escolta policial a los ultras desde fuera de Madrid. Antiviolencia alegó que no tenía noticias de la llegada de 200 radicales coruñeses al Calderón.

Con el aficionado gallego agonizando, los jugadores saltaron al césped sin que se sepa muy bien por qué. La Liga de Fútbol Profesional emitió un comunicado en el que expuso su “firme” intención de suspenderlo con el acuerdo de ambos equipos. Pero alegó que la última palabra fue de la Federación Española de Fútbol.

El desorden en la gestión de la crisis dejó paso a la unanimidad habitual en los rituales de condena. El ministro de Educación, José Ignacio Wert, lamentó la reyerta mortal como “esas cosas que no queremos ver en el deporte”. El comunicado del Atlético censuró “el incidente”, cuando ya se sabía de la muerte clínica del seguidor deportivista, al que no aludía. La Peña Biris, los radicales del Sevilla, rival acérrimo del Frente Atlético, expresó su solidaridad con la hinchada coruñesa y clamó “Justicia para Jimmy”. Unos cuantos radicales del Dépor intentaron tomársela por su mano atacando por la tarde la sede de una peña atlética de la ciudad gallega.

MIRA EL VIDEO DELS FETS ACI

No hubo quedada previa entre hinchas del Deportivo y el Atlético
Al Primer Toque | Madrid | | Actualizado el 01/12/2014 Onda Cero
Según ha podido saber Al Primer Toque de fuentes de la Policía, el Frente Atlético y Riazor Blues no quedaron para pelearse previamente vía Whatsapp. En los móviles incautados a los ultras no hay ningún mensaje que aluda a una quedada para pelearse.

La Policía sí confirma que existía una quedada de los ultras rojiblancos por la mañana en previsión a que los ultras gallegos pudieran llegar. Hay conocimiento de un mensaje que el Frente Atlético distribuyó entre sus miembros que rezaba “…hemos quedado a las 7 en el lugar habitual. Sed puntuales. Prietas las filas. Atleti o muerte”.

Los autobuses de los ultras del Deportivo de la Coruña sabían dónde llegaban. “Se buscaban, pero no había quedada”.

Entre los detenidos no figura el autor o autores materiales del asesinato de Francisco J. Romero Taboada “Jimmy” según confirman también a Onda Cero. Las edades de los detenidos son: 58, 42, 36, 33, 30, 29, 25, 24 3 de 23, 21, 20, 3 de 19 y 18 años.

 

´Jimmy´, un histórico de los ultras deportivistas

Seguía desde hacía muchos años al equipo coruñés integrado en el grupo Los Suaves de Riazor Blues

01.12.2014

EFE / Redacción / Coruña ‘Jimmy’, el seguidor del Deportivo fallecido tras un enfrentamiento entre aficionados del Deportivo y el Atlético de Madrid, residía en la calle de A Franxa con su mujer y un hijo de unos tres años. Era muy conocido en la zona, ya que era un habitual en la plaza del Humor de A Coruña, donde pasaba numerosas tardes jugando a la pelota con su vástago y su esposa.

La noticia del fallecimiento de Francisco José Romero Taboada, de 43 años, se convirtió en el comentario principal en la calle en la que moraba, zona muy concurrida por ser una de las habituales de vinos y comidas.

Numerosos conocidos del fallecido lamentaban su muerte ya que no esperaban que pudiese ser él, pues incluso no lo relacionaban en ningún momento como ferviente seguidor del Deportivo, al que sigue desde hacía numerosos años, integrado en el grupo Los Suaves, la sección de los más veteranos de los Riazor Blues.

El Deportivo ha expresado sus “más sinceras condolencias y apoyo a los familiares y amigos de ‘Jimmy’”. El club ha expresado su mensaje de ánimo al entorno del fallecido en las redes sociales, en las que aboga por el fútbol sin violencia.

A Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, sus amigos le llamaban el Abuelo. Lo era de Los Suaves, una sección de los Riazor Blues, la más veterana y quizá también la más radical. Jimmy era de los más antiguos entre todos los integrantes de los Blues. Con 43 años había vivido ya múltiples experiencias con sus colegas de siempre detrás de una camiseta blanquiazul, la del Deportivo.

Una casaca que luce habitualmente su esposa mientras juegan con su pequeño de cuatro años en la plaza del Humor. Era habitual que a media tarde de cualquier día soleado estuviesen ambos, Jimmy y su mujer, con su niño que correteaba detrás de una pelota con su eterna sonrisa en la boca.

Ese juego podrá repetirse en el futuro, pero le faltará uno de sus protagonistas, un hombre de 43 años que deja viuda y dos huérfanos -además de su pequeño de cuatro años, Jimmy también tenía una hija de 19 de un matrimonio anterior- al quedarse sin vida a la orilla del Manzanares y en la aguas del río que acaricia el coliseo del Atlético de Madrid.

Jimmy residía en la calle de la Franja, muy cerca de la plaza de María Pita y a escasos metros de la plaza del Humor. Ayer a mediodía toda la zona hacía la misma pregunta: “¿El chico que murió es el que vive encima de la peluquería?”. Hubo quien dudo, pero la fotografía del seguidor deportivista inundaba ya la redes. “Sí, es él”, respondían al observar la fotografía.

Consternación y sorpresa. Un aire helado recorría toda esta calle, habitualmente concurrida por ser una de las clásicas de vinos y comidas. Coincidían quienes lo identificaban en que era un hombre “muy callado al que siempre veías muy pendiente de su hijo”. Paradójicamente, era respetado en el grupo por sus años entre los Blues y por ser también uno de los integrantes que más llamaba a la calma ante cualquier conflicto.

“Una maldición”

Mientras Jimmy se dejaba la vida en el Manzanares, su padre “se debate en la cama del hospital”, decía ayer una vecina de la Franja, que aludió a una especie de maldición que le toca vivir a esta familia cada 30 de noviembre. “En San Andrés siempre pasa algo, a ver qué pasa esta vez”, se lamentaba la madre del fallecido antes de conocer la noticia, según una vecina.

Els neonazis del Frente Atlético van matar l’aficionat del Deportivo colpejant-lo al cap i al cos amb una barra de ferro

Un centenar de persones s’ha concentrat aquest dilluns a la font de Canaletes de Barcelona per rebutjar l’assassinat. A la concentració convocada per Unitat Contra el Feixisme i el Racisme s’ha demanat desterrar a la ultradreta també dels estadis
David Bou 01/12/2014 DIRECTA
L’autòpsia efectuada al cos sense vida de Francisco Javier Romero Taboada “Jimmy” a l’Institut Forense de Madrid, ha determinat que l’aficionat del Deportivo de La Corunya i membre de la penya antifeixista Riazor Blues, va morir a causa d’un “traumatisme craneoencefàlic amb hemorràgia interna i l’esclat de la melsa produït possiblement per una barra de ferro”, concloent que la causa de la mort va ser els cops rebuts al cap i al cos durant la pallissa que li van propinar neonazis membres de la penya Frente Atlético abans de llençar-lo al riu Manzanares. En un vídeo fet públic pel diari El País es pot veure l’instant en què els ultres de l’Atlètic llencen al riu a Jimmy, que tot seguit reacciona demanant socors davant la mirada atònita d’almenys un agent de la policia municipal de Madrid. Segons testimonis presencials dels fets, diverses persones van interpel·lar els agents a llençar-se a l’aigua per ajudar el gallec, però aquests s’hi van oposar al·legant que estaven esperant reforços. No va ser fins mitja hora després que els bombers van aconseguir treure Jimmy de l’aigua, amb un quadre d’hipotèrmia i una aturada cardi-respiratòria. Tot i que en primera instància l’equip d’emergències sanitàries va aconseguir reanimar-lo, finalment va resultar impossible salvar-li la vida.

L’endemà de l’assassinat, s’ha reunit d’urgència a Madrid la Comissió Nacional contra la Violència, amb la participació del secretari d’Estat de Seguretat, Francisco Martínez, i el president del Consell Superior d’Esports, Miguel Cardenal, que s’han compromès a comparèixer de forma conjunta al Congrés dels Diputats per analitzar i informar dels fets. Per la seva banda, el delegat del Govern espanyol a Galícia, Santiago Villanueva, ha assenyalat que va comunicar la informació pertinent abans del matx entre l’Atlètic i el Depor afirmant que “el partit va ser declarat de baix risc per part de la Comissió nacional i dels diferents estaments”. Al seu torn, el club gallec ha advertit que va alertar a la Policia espanyola que almenys un autobús de la penya antifeixista Riazor Blues viatjava a Madrid, tot i que s’ha desmarcat de la venda d’entrades a aquest grup d’aficionats.Cadena de mentidesMinuts després que transcendís la baralla als voltants de l’estadi Vicente Calderón, començaven a aparèixer versions d’última hora a tots els mitjans de comunicació on només es citaven fonts policials i es construïa un relat on s’equiparaven víctimes i agressors, es desdibuixava la càrrega ideològica dels fets i es reduïa tot a una “batussa entre radicals”. L’element més estès entre els centenars d’articles que van inundar la xarxa, era que ambdós grups s’havien citat per enfrontar-se mitjançant WhatsApp i xarxes socials. Segons els detalls que s’han facilitat de les primeres investigacions de la policia i els jutges, aquests afirmen que “no existien elements objectius que permetessin preveure esdeveniments com els que es van produir ni elements indicatius de risc a les xarxes socials”. Aquestes afirmacions contradiuen la versió oficial que la Policia espanyola va donar i que la premsa va reproduir fins a la sacietat. Aquest extrem ha quedat esborrat fins i tot de l’atestat policial dels fets, on no es recull que hi hagués un desafiament creuat entre els dos equips a través de WhatsApp. Una tesi també estesa a hores d’ara és la que apunta que els Riazor Blues van llogar fora de la província de La Corunya els dos autocars amb el que es van desplaçar fins a Madrid per eludir del control policial. Segons fonts properes a l’afició corunyesa a les que ha tingut accés la Directa, aquest fet es deuria a la impossibilitat de llogar autocars a empreses de la província de La Corunya, que d’un temps ençà es neguen sistemàticament a cedir autocars als Riazor Blues pels suposats desperfectes i brutícia que els aficionats generen als vehicles durant els desplaçaments. Com que el partit no havia estat declarat de risc, el dispositiu policial habitual no tenia previst desplegar-se al voltant de l’estadi fins dues hores abans del partit, l’inici del qual estava fixat a les dotze del migdia. En cas contrari, quan es qualifica un partit d’alt risc, els cossos policials competents destinen el triple d’efectius a la seguretat i custodien l’afició visitant quilòmetres abans de la seva arribada a la ciutat on es disputarà el matx.

Diumenge però, quan els dos autocars amb els quals viatjaven els aficionats dels Riazor Blues va estacionar a dos quarts de nou del matí al lloc on habitualment arriben a l’estadi Vicente Calderón les aficions rivals, no hi havia cap dispositiu de seguretat esperant-los. Sí que hi eren però un nombrós grup de més d’un centenar de hooligans neonazis del Frente Atlético, que tot i desconèixer a priori el desplaçament dels aficionats antifeixistes del Deportivo, havien quedat per assegurar-se que si els aficionats rivals acudien, no arribessin tranquils a l’estadi. Fonts de l’Atlètic han explicat a diversos mitjans de comunicació que dissabte a la tarda la Policia espanyola va advertir a alguns dels agents que habitualment controlen els partits a l’estadi matalasser, que els membres del Frente Atlético havien quedat per esmorzar a les set del matí als voltants de l’estadi. La policia ha confirmat aquest extrem però ha negat ser coneixedora de l’arribada dels seguidors gallecs. El testimoni recollit per la Radiotelevisió Gallega d’un aficionat del Deportivo de La Corunya present als incidents, desmenteix que existís una cita per barallar-se. L’aficionat afirma que van ser víctimes d’un parany del Frente Atlético “després de cinc minuts d’arribar a Madrid han paregut uns 200 radicals de l’Atlètic i ens han atacat”, per continuar afirmant “aquests assassins gairebé ens maten. Hi ha molts ferits. Estem fets pols”. L’aficionat corunyès, que en aquell moment romania retingut per la policia a la Casa de Campo amb els dos autocars dels aficionats gallecs, completava el seu relat dient “vam anar caminant a un bar i al cap de cinc minuts van aparèixer. Amb barres de ferro, ganivets. La policia ha trigat molt. Als que queien pel camí els patejaven. Alguns portaven dos ganivets. El que estava més greu, a sobre, l’han tirat al riu. Si no arribem a córrer, en maten més d’un”.Fins al moment la policia ha confirmat la identificació de noranta persones i la detenció de 21, dels quals dotze serien membres dels Riazor Blues, sis dels Frente Atlético, dos aficionats més del Rayo Vallecano i un de l’Alcorcón. En un comunicat fet públic durant el mateix dia dels fets pels Bukaneros, grup d’animació del Rayo Vallecano, aquests afirmen de forma contundent que “Bukaneros no ha estat implicat en aquests successos, així com cap dels seus membres”, denunciant una campanya de persecució mediàtica “llançada pel cos nacional de policia als seus mitjans oficials que ens implica i ens situa a l’indret dels fets”. La investigació policial continua oberta i s’esperen més detencions, tot i que les persones arrestades fins al moment passaran dimarts a disposició judicial acusats de baralla tumultuària amb resultat de mort, i dos d’ells estan acusats a més a més d’atemptat, resistència i desobediència a l’autoritat. A hores d’ara, la policia analitza les múltiples gravacions dels fets i interroga diversos testimonis per identificar les persones que van colpejar mortalment a Jimmy abans de llençar-lo al riu, sota la sospita que els autors materials de l’acció no es troben entre les persones detingudes.

Silencio y muerte en Riazor Blues

  • Un ultra del Depor relata el viaje a Madrid en dos autobuses en la madrugada del domingo

MANUEL JABOIS Enviado especial La Coruña 02/12/2014 El Mundo

A la 1.30 de la madrugada los Riazor Blues se repartieron en dos autobuses según su jerarquía. En el primero iban los cabecillas y la llamada vieja guardia, hombres veteranos y de respeto dentro del grupo. En el segundo se subieron los más jóvenes, chavales algunos que llevan poco tiempo en el mundo ultra, casi todos veinteañeros. Hicieron dos paradas, una en Guitiriz alrededor de las 2.30 y otra llegando a Madrid alrededor de las 7.30. Desde allí salió un coche delante del autocar. Según varias fuentes, para hacer de lanzadera y avisar de controles policiales. Según el chófer del autobús, para guiarle a él hasta el punto en que tenía que aparcar. El hombre habló el lunes con ‘Cope Coruña’ y dijo que los ultras del Deportivo siempre son muy educados y que no había visto barras de hierro ni palos: «No abrimos ni los maleteros». El autobús atravesó Madrid hasta llegar a su aparcamiento, en Madrid Río, sobre las 8.30.

El día anterior uno de los líderes del Frente Atlético, un grupo de ideología neonazi, envió un mensaje de texto al grupo: «Hola a todos. Mañana jugamos el penúltimo partido de Liga de este año en el Calderón contra el Dépor. Hemos quedado a las 7.00 en el lugar habitual. Sed puntuales! Prietas las filas… Atleti o Muerte!». El partido era a las 12 del mediodía. Los ultras del Deportivo bajaron del autobús a las 8.30. La mayoría de ellos se empezaron a abrigar. La mañana de Madrid era fría, nublada y cerca del río la temperatura roza los cero grados. Habían conseguido llegar a la capital sin ser detectados por la Policía y se ahorraron el pastoreo de los autobuses por parte de los agentes, que los embocan directamente al campo. Eso en el mundo ultra es un triunfo porque, en caso contrario, la afición visitante ha de soportar las burlas y el descrédito de la local, que la acusa de cobarde y de protegerse con la policía para evitar enfrentamientos. Todos los grupos coinciden en la exhibición de unas siglas: ACAB (All Cops Are Bastards), y en un odio: el dirigido a las fuerzas de seguridad. Como dice uno de ellos, la UIP es el mayor grupo ultra de España, «y el que nos pone de acuerdo a todos».

¿Qué iban a hacer los coruñeses de tapadillo por Madrid a esas horas? «Lo de siempre, rondar por ahí y tratar de llegar al bar de ellos», dice uno de los miembros de la expedición. «Nosotros», cuenta, «no quedamos, pero no hace falta, normalmente salimos a buscarnos y eso también es parte del juego». El objetivo siempre es el mismo: coger de improviso a los ultras locales y asaltar su bar. «Animamos, nos gusta beber y pasarlo bien con nuestro equipo. Y si hay que darse unas hostias, se dan, pero nada más», dice el blues. «Tú no sabes la explosión de adrenalina que es entrar en una pelea multitudinaria», cuenta un ultra retirado. Ambos coinciden en que hay unas reglas. No se llevan armas, no se pega en el suelo y si uno está rodeado y abatido se le deja en paz. Desde A Coruña se recuerdan las imágenes de una monumental paliza entre Biris y Frente Atlético en la que uno del FA está en el suelo y los sevillanos, entre gritos de «parad ya» y «que se vaya», le dejan escapar.

Para llegar al bar de los rivales se usan todo tipo de tretas. Hace unos años en Madrid varios bukaneros (ultras del Rayo Vallecano de extrema izquierda) se apostaron cerca de la tienda oficial del Real, en Padre Damián. Se corrió la voz hasta el Drakkar, el antiguo bar de los ultras en Marceliano Santa María, y de allí partió un grupo para ir a por ellos. Al dejar desprotegido el Drakkar, una mutitud de bukaneros salió de otro lugar y arrasó con todo, provocando la estampida de Ultrasur. Fue en 2011. Las consecuencias de estas batallas se prolongan en foros y redes sociales, y algunas permanecen en el tiempo. En el caso de los ultras rayistas, el asalto al centro de reunión de US tiene incluso una canción: «Fulero alé, fulero alé / te veo en el Drakkar / echas el cierre / luego a correr».

Nada más bajar de sus autobuses, y cuando iban al encuentro de bukaneros amigos, el centenar de Riazor Blues contempló una estampa pavorosa. Al otro lado del río, observándolos, había no menos de 200 ultras del Frente Atlético. «Estábamos flipando. Eran muchísimos y empezaron a correr hacia nosotros». Según los blues, eran tantos que cuando los de las primeras líneas ya se estaban peleando aún seguían cruzando el puente los últimos de FA. Este testigo dice que recuerda ver el destello de navajas, cuenta que empezaron a armarse con lo que les tiraban y lo que encontraban, y que empezaron a recular. Entre los más rezagados estaba Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, de 43 años, al que atraparon entre varios y sometieron a una paliza (la autopsia dice que le reventaron el bazo de un golpe con una barra de hierro) antes de tirarlo al río.

El testigo de los blues insiste en que ellos no estaban armados («sólo llevábamos bengalas y voladores») y que no había ninguna quedada. El presidente de la Federación de Peñas del Depor, Emilio Abelleira, dijo el lunes en Radio Galega que llevaban varios días planeando la pelea. También un amigo del fallecido, en Radio Voz, dijo que Jimmy le había contado una semana antes que habían quedado por whatsapp. A la Policía no le consta documentalmente que haya habido convocatoria. En A Coruña muchos vecinos se preguntan por la importancia de que hayan quedado de antemano cuando la intención era pelearse de todas formas. «Este debate estúpido», dice un comerciante de la calle de la Franja, el lugar en el que vivía Jimmy, «nos distrae de dos noticias: por qué no están detenidos los asesinos y por qué la policía tardó tanto en aparecer». Y otra cosa, añade: «Por qué ponéis -los medios- el foco en la banda de la víctima y no en la del culpable».

En la Franja, una calle peatonal repleta de taperías y marisquerías, recuerdan a Jimmy jugando con su hijo en la Plaza del Humor junto a su pareja, una mujer muy delgada que el domingo voló a Madrid a recoger el cadáver del padre de su hijo. Del mismo modo que los ultras deportivistas se asombraron de la cantidad de vieja guardia que el domingo había entre los FA, también en ambientes de Riazor sorprendió la presencia de Jimmy en semejantes circunstancias cuando lo creían más «asentado». El estadio coruñés, plagado de pintadas en el fondo de los Blues sobre antifascismo, independentismo y ACAB, tiene en el lustroso lateral que da a la Avenida de La Habana, una calle sembrada de chalés y casas de torreón desde los que se ve la playa de Riazor, las imágenes de sus años de gloria entre 1995 y 2002. Allí está Alfredo rematando de cabeza el balón que le daría la Copa del Rey, el once inicial del Centenariazo saludando al Madrid en el Bernabéu o Mauro Silva arrebatando un balón en Champions a Van Nistelrooy con el Manchester United. A cien metros, subiendo Ronda y llegando a la Avenida do Peruleiro, está el Bar O Norte, punto de reunión de los Riazor Blues. Varios jóvenes del grupo, acompañados de un pitbull, hablan continuamente por teléfono y beben cerveza.

Los Riazor Blues esperan la llegada de heridos y detenidos. En este momento son muchos, espantados, los que se replantean su papel en el grupo. Un viejo ultra dice que suele pasar: «Entran pensando que es un juego, que va de patadas y puñetazos, y de camaradería, pero en cuanto aparece un cadáver o un minusválido, o un tuerto, dan un paso atrás. Es un juego, pero el de los más locos y el de los más fuertes, por eso ahora ves los fondos de los estadios y están todos como armarios». Hace años cogió el mando una hornada de jóvenes ante el debilitamiento de la grada. Volvieron con fuerza tras el homicidio de Manuel Ríos en Compostela, hincha deportivista que recibió una patada de un blues que le reventó el hígado cuando trataba de proteger a un aficionado (su agresor fue absuelto). Más ordenados, más solidarios (realizaron varias recolectas sociales) y más violentos, los Riazor Blues volvieron con fuerza a la escena ultra. Hasta el silencio actual, de cementerio, como en 2003.

A pocos metros de donde se reúnen los ultras coruñeses en el Peruleiro hay una frase de Cortázar: «Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos».

 

COMUNICADO DE BUKANEROS:

Ante los sucesos acaecidos esta mañana en las inmediaciones del Estadio Vicente Calderón, Bukaneros quiere manifestar:

1. Lamentamos profundamente la pérdida y el sufrimiento a que se enfrentan la familia del fallecido, nuestros amigos y compañeros de Riazor Blues y la afición del R.C. Deportivo de la Coruña en un día triste y duro para todo el colectivo deportivista.

2. Nos vemos obligados a afrontar una campaña de difamación y de criminalización lanzada por el Cuerpo Nacional de Policía en sus medios oficiales que nos implican y nos sitúan en el lugar de los hechos.

Nuestra respuesta es clara y rotunda:

BUKANEROS NO HA ESTADO IMPLICADO EN DICHOS SUCESOS, ASI COMO NINGUNO DE SUS MIEMBROS.
3. Denunciamos por enésima vez la campaña de persecución mediática hacia nuestro colectivo y consideramos lamentable y cínica la actitud de la Policía y de los medios de comunicación que ha utilizado los hechos dramáticos ocurridos esta mañana como arma arrojadiza contra nuestro colectivo cuyo ÚNICO FIN Y ACTIVIDAD es seguir y animar a nuestro equipo.

Volvemos a enviar nuestro más sincero pésame y afecto a la familia, amigos y compañeros de Jimmy.
No estáis sólos en estos duros momentos.

Bukaneros’92
Contra el racismo, la represión y el fútbol negocio
Rayo, nunca caminarás sólo

Aitor Zabaleta: 10 anys del seu assassinat

El seu botxí fa temps que gaudeix de permisos per eixir al carrer

El 8 de desembre es compleixen 10 anys de l’assassinat del jove basc Aitor Zabaleta a mans d’un neonazi madrileny del grup ultra “Bastión”. Ricardo Guerra fou condemnat per la ganivetada que acabà amb la vida del jove seguidor de la Reial Societat quan intentava fugir dels ultres junt a la seua novia i altres seguidors bascs. El crim va commocionar la societat, el debat sobre la violència ultra i els neonazis als camps de futbol va tornar a assaltar els mitjans. Hui, 10 anys després, els hooligans neonazis continuen tenint les portes obertes als estadis, el seu més important viver de reclutament i proselitisme feixista. Rescatem el cas i oferim totes les notícies sobre la llibertat de l’assassí d’Aitor, que només ha acomplit 8 anys dels 17 als que fou condemnat, per no oblidar l’odi criminal que encara hui continua impune a les graderies, i retre el nostre particular homenatge a aquesta víctima del feixisme.Copiem un interessant text extret del web de Movimiento Contra la Intolerancia, organització que va exercir d’acusació popular al judici del cas d’Aitor Zabaleta, que relata molt acuradament els fets que envoltaren l’assassinat del jove basc, el judici i l’impacte social que va provocar aquell trist episodi el desembre de 1998.

El Crimen de Aitor Zabaleta y el grupo ultra neonazi Bastión
Los hechos criminales se remontan al 8 de diciembre de 1.998, trágico día en el que un seguidor de la Real Sociedad, Aitor Zabaleta, moría asesinado de una puñalada en el corazón que le había asestado un neonazi, Ricardo Guerra Cuadrado, tras una emboscada contra los donostiarras organizada por el grupo ultra Bastión.

Un par de semanas antes, el 24 de noviembre, con motivo de un partido de fútbol de la Copa del Rey que el Atlético de Madrid debía disputar con la Real Sociedad en la ciudad de San Sebastián, un grupo de ultras se desplazó en un autobús fletado expresamente para ello por el Frente Atlético; en el autobus iban la mayor parte de los miembros de Bastión, salvo Ricardo Guerra al estar cumpliendo condena de prisión, en régimen de tercer grado penitenciario, y verse obligado a pernoctar por la noche en el centro Victoria Kent en Madrid.

Al regresar del encuentro de fútbol, el autobús en el que viajaban este grupo de ultras fue apedreado en las inmediaciones de San Sebastián y eso fue motivo para que sus ocupantes empezaran a concebir la idea de devolver la agresión sufrida en el partido de vuelta que se disputaría el 8 de diciembre en el Vicente Calderón.

Tres días antes de ese partido, el 5 de diciembre, con motivo de otro encuentro en el Manzanares, esta vez con el Atlético de Bilbao, se reúnen los integrantes de Bastión, contando con la presencia de Ricardo Guerra, y acuerdan tomar represalias por el apedreamiento de su autobús en San Sebastián, con el añadido como aliciente ideológico ultra, de que el equipo rival y sus seguidores, eran vascos.

“Vamos de cacería”

Ricardo GuerraEl día de autos, el 8 de diciembre, convocados por el líder de Bastión, Miguel Ángel Marcos Bueno, alias ” el Tocho”, se concentran a mediodía en torno a la Plaza Mayor de Madrid; allí comienzan, desde ese momento, las agresiones a los seguidores donostiarras, habían quedado para ir de “cacería”. Durante todo la jornada se produjeron numerosos ataques contra cualquier seguidor de la Real Sociedad que transitara por el centro de Madrid. Posteriormente Ricardo Guerra, que iba armado con una navaja, junto con su grupo se dirigen al estadio donde, en sus inmediaciones, se concentran numerosos cabezas rapadas.

En torno a las 6 de la tarde llegaba a la zona del Vicente Calderón el autobús de la peña femenina “Izar”, repleto en su mayoría de mujeres y niños, junto a algunos hombres como acompañantes. Los seguidores de la Real habían llegado bastante pronto al estadio para comprar algunas entradas que les faltaban y preguntan a un policía municipal por un lugar tranquilo donde poder tomar algo. El agente, de forma insensata, les envía a un bar cercano, punto de reunión habitual de cabezas rapadas del grupo Bastión del Atlético de Madrid. Un camarero les advierte de lo peligroso del lugar, pero es demasiado tarde, los cabezas rapadas no tardan en llegar e increpan a los seguidores donostiarras, les tenían preparada una encerrona a los seguidores de la Real Sociedad en los momentos previos al partido. Era toda una emboscada neonazi.

Hay un primer incidente en la puerta del bar, insultos y algunos golpes. Los neonazis les roban las bufandas, rompen sus grandes chisteras con los colores de la Real Sociedad y a todos les amenazan de muerte. A continuación, los seguidores de la Real cruzan la carretera y acosados, corren asustados; van mujeres con niños, familias, todos pegados al estadio Vicente Calderón buscando su puerta de acceso, que se encuentra en el otro extremo del fondo norte. Dramáticamente todos los accesos están cerrados a esa hora, salvo esa puerta hacia donde se dirigen. Los neonazis de forma sorpresiva y perfectamente coordinada, por ser la ocasión que habían previsto y estaban esperando, aparecen al unísono, les atacan por varios puntos, pueden ser 40 energúmenos, 50 o quien sabe, unos 60, algunos totalmente de negro, como uniformados, muchas cazadoras “bomber” y súbitamente, aparecen dos vehículos de color oscuro, uno de ellos un Volkswagen Golf y el otro también pequeño, de los que descienden de ocho a diez individuos, portando uno de ellos, cuando menos, una navaja de gran tamaño, al tiempo que desde las calles y lugares adyacentes llegan otros grupos mas, a la carrera, lanzando botellas y piedras, rodeando y agrediendo a los seguidores donostiarras, al tiempo que vociferan gritos alusivos y despreciativos con el País Vasco, e incitan a dar muerte a los seguidores de la Real.

Aitor Zabaleta que iba rezagado por la discusión con los ultras en el bar, se detiene para defender a un niño de seis años de los ataques. Acto seguido, corre en busca de su novia, Verónica Olivenza, que ha huido momentos antes. Su carrera se ve bruscamente frenada en el fondo norte, cuatro rapados le rodean y uno de ellos le asesta una puñalada mortal en el corazón. Aitor que camina unos pasos se encuentra con su novia y empieza a palidecer. Verónica avisa a unos policías municipales que le atienden en primera instancia. Diez minutos después llegan las asistencias sanitarias del Samur y le trasladan urgentemente a la clínica de La Concepción. Aitor Zabaleta ingresa en el centro sanitario con parada cardiorrespiratoria, entra en coma y fallece sobre las 3.00 horas del 9 de diciembre de 1998. A su vez, como consecuencia de esas agresiones, resultaron con lesiones de diversa consideración, Miren Itxaso Legarra, Iñaqui Gorostiza, Lorenzo Rodríguez y Maider Gorostidi, todos ellos integrantes de la peña Izar, junto a un Policía Nacional de los agentes que repelían a los neonazis.

Conmoción social y política

Comienza el partido y en las gradas se comentan los incidentes, el rumor se extiende, parece que “han matado a un vasco”. No obstante, en el lugar habitual de los ultras, las banderas neonazis y los cánticos fascistas no dan tregua; los insultos y el cachondeo sobre su posible muerte son una constante. Por el contrario, fuera del estadio, la noticia corre como un reguero de pólvora y causa una importante conmoción; el tremendo impacto del crimen alcanza todos los estamentos, no solo a políticos, a nivel social, el mundo del deporte y a nivel cultural. El fútbol estaba de luto, Madrid entero entristecía, España se conmocionaba, desde el ciudadano mas alejado hasta el presidente del Gobierno. El rechazo a la agresión criminal fue clamoroso, la familia recibió solidaridad incluso desde el extranjero, sin embargo la mayor comprensión y afecto la tuvo del pueblo madrileño, a quien después del juicio, Javier Zabaleta agradeció su cariño.

En la misma noche del crimen, el Delegado de Gobierno, Pedro Núñez Morgades, se pone al frente de la situación y entra en contacto con la familia de Aitor, a las pocas horas llama por teléfono al Presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, invitándole a colaborar y ayudar a la familia de Aitor en estos momentos trágicos y mas en concreto en una reunión que se celebraría en la Delegación de Gobierno con Javier Zabaleta y otras personas de su familia. En esa reunión, junto a nuestro pésame comunicabamos la decisión adoptada por el Movimiento contra la Intolerancia de personarnos en la causa por el asesinato de Aitor y el ataque a los seguidores de la Real Sociedad.

Tensiones en la instrucción del procedimiento

Desde el primer momento, la juez de instrucción María del Rosario Esteban y el fiscal del caso, José Hidalgo, tenían una interpretación de los hechos y habían asumido una línea de intervención. Tras las detenciones policiales de los ultras, que alcanzan hasta un total de una veintena, un auto del 18 de diciembre dicta el secreto del sumario. Admitida a trámite las querellas criminales de la familia de Aitor y del Movimiento contra la Intolerancia, estaríamos en espera de actuar hasta dos meses después, cuando se levanta el secreto y la juez incoa dos procedimientos, uno para el Tribunal del Jurado, con Ricardo Guerra acusado de homicidio y otro, un procedimiento abreviado por un delito de desordenes públicos para once personas, dictando el sobreseimiento y libertad de nueve de los ultras detenidos, entre ellos y asombrosamente, el lugarteniente de Guerra y principal testigo de cargo ( dado que fue quien delato el apuñalamiento) Iván Martín Ron.

En la práctica nos habían impedido investigar; el abogado del Movimiento contra la Intolerancia, Marco Gómez de la Serna, iniciaba una lucha ardua contra una resolución que entendimos injusta y que tenía una enorme trascendencia. Esa lucha todavía no ha acabado y solo concluirá tras el juicio de los once neonazis de Bastión, que con un indecoroso retraso, siete años después, nuestro sistema judicial va a realizar.

Sin poder practicar ni una sola diligencia de prueba, en claro caso de indefensión de las acusaciones, se presentaba un recurso de queja y de reforma contra su resolución. No hubo manera, los recursos no prosperaron, el asesinato de Aitor quedaba reducido a un solo responsable, Ricardo Guerra, los otros tres que le acompañaban Ignacio Racionero, Israel Gonzalo e Iván Martín Ron, eran directamente separados del caso y este último, Iván, que estuvo participando activamente en los hechos, quedaba en libertad sin cargos.

Sin embargo lo inaudito vendría poco tiempo después. La juez, siempre en sintonía con el fiscal, no solo deja en libertad sin cargos a la gente que detuvo la policía por participar en el ataque a los donostiarras, no solo no indagó la responsabilidad organizadora del grupo Bastión, que ya estaba señalada en la querella del Movimiento contra la Intolerancia, sino que dispone la LIBERTAD CON FIANZA del presunto asesino de Aitor Zabaleta, aún reconociendo “múltiples pruebas incriminatorias” y una petición de 20 años. Este auto por fortuna, tras ser recurrido, sería revocado por la Audiencia Provincial, contemplando el posible riesgo de fuga.

Fue una dilatada instrucción, no exenta de polémica por las decisiones de la juez, en general apoyadas o propuestas por el fiscal, que nos dejó un amargo sabor de boca y que en diferentes ruedas de prensa, el padre de la víctima, Javier Zabaleta, y Esteban Ibarra, cuestionaron reiteradamente. La tesis desde el primer momento que sostenía la acusación popular del Movimiento contra la Intolerancia era que había un asesino, Ricardo Guerra, tres coautores, Ivan Martín Ron, Israel Gonzalo Canabal e Ignacio Racionero, junto a un grupo ilegal, Bastión, que había organizado la cacería y la emboscada. Debemos de significar, que las acusaciones se vieron obligadas a efectuar prácticamente la investigación en la misma vista oral, por la escasa participación que nos habían permitido; una investigación que no damos por concluida y que aún mantenemos la esperanza de que en el futuro juicio a los integrantes de Bastión se arroje mas luz en la película de unos amplios y graves hechos que en modo alguno, consideramos se puedan reducirse al fotograma de una puñalada y un desorden público de once energúmenos.

La negativa de la Juez y del Fiscal de imputar el delito de asociación ilícita a los integrantes de Bastión, recurrida por las acusaciones, fue respondida días antes del inicio del juicio de Ricardo Guerra por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial que emitió un auto por el que consideraba que los componentes de Bastión debían ser procesados, además de desórdenes públicos, por el delito de asociación ilícita. Era la primera vez en España se procesaba a un grupo ultra del fútbol por este delito, abriendo la puerta a una jurisprudencia que puede ayudar a limpiar de violentos los estadios de fútbol.

Comienzo del juicio del Tribunal del Jurado por asesinato.

El jurado quedaba constituido por siete mujeres y dos hombres. El primer testimonio correspondía al acusado por el crimen del joven seguidor de la Real Sociedad. Los primeros en llegar a la Audiencia Provincial fueron los padres de Ricardo Guerra. Numerosos medios de comunicación se acercaron a ellos para recabar alguna declaración y el padre arremetió contra los periodistas. «¡Vosotros tenéis la culpa de que mi hijo lleve 15 meses en prisión!», replicó airado mientras subía las escaleras de la Audiencia. Sin embargo, Ricardo Guerra no estaba preso por culpa de los medios de comunicación. Fue condenado por el Juzgado Penal número 3 de Valladolid por un delito de robo con violencia, condenado por el Juzgado Penal 23 de Madrid por un delito de lesiones con uso de armas, también condenado por el Tribunal Supremo por atentado y por un delito contra la salud pública.

Ricardo Guerra Cuadrado en su declaración se negó reiteradamente a contestar cada una de las preguntas del fiscal y de las acusaciones particular y popular. Sólo hizo caso al interrogatorio de su defensa. Estaba en su derecho.

El tribunal visionó un vídeo en el que se veía al grupo neonazi Bastión 1903 en la gradas del estadio Vicente Calderón. Las imágenes estaban filmadas el pasado 5 de diciembre de 1998, tres días antes del asesinato de Aitor, durante el partido de Liga entre el Atlético de Madrid y el Atlético de Bilbao. Al acusado, Ricardo Guerra, se le distinguía colocando una pancarta de Bastión, con el pelo rapado y vistiendo una cazadora verde tipo bomber.

Guerra se reconoció como uno de los participantes en la grabación. También identificó a otros tres miembros tapados por una pancarta de Bastión y una del Frente Atlético, aunque negó su pertenencia a ambos grupos. Entre los individuos que aparecían en la filmación, Guerra distinguió al testigo de cargo Iván Martín, a Ignacio Racionero y a Miguel Ängel Marcos Bueno, alias el Tocho. Guerra se limitó a decir durante la grabación que “la pancarta es bonita”.

Verónica Olivenza, declaró a continuación explicando como vió el ataque sorpresivo y no pudo reprimir su llanto al narrar cómo Aitor perdía la conciencia. «Se empezó a poner muy blanco y se le acumuló saliva en la comisura de los labios. Hablábamos y se desvanecía…». Mientras tanto, Ricardo Guerra que escuchaba el relato, se mantenía impasible. Las agresiones, explicó Verónica, fueron acompañadas de insultos a a los vascos, a los donostiarras: «¡Putos vascos de mierda, iros a tomar por culo de aquí!», «vascos, hijos de puta»…, fue una declaración firme y coherente.

Iván: escudero de Guerra

Así le definió el Jefe del grupo de investigación sobre violencia urbana. Iván era su escudero. Tras su detención fue quien declaró que el autor de la puñalada mortal a Aitor fue Guerra. Manifestó que además de la puñalada le propinó un puñetazo. Estuvieron juntos desde mediodía, era su amigo, participó de los hechos y no fue imputado. Asombroso!

Se sabía que Iván se iba a retractar durante el juicio, pese que ante la policía y sus abogado declaró ver como Ricardo Guerra realizaba el apuñalamiento, incluso ante el juzgado volvió a declararlo tres veces más, dos cuando estaba imputado y otra más cuando solo era testigo pues le habían retirado los cargos. Sin embargo en la siguiente y última declaración, antes del juicio, había dicho que no recordaba bien. Iván tenía escolta policial, estaba amenazado.

El día que la tocaba declarar en el juicio contra Guerra, se pudo observar en la Sala la presencia de numerosos cabezas rapadas, al menos muy evidentes 6 o 7. Arrogantes, intimidatorios, incluso asustaron a Verónica y a Miren, hermana de Aitor, dado que un par de ellos les siguieron al cuarto de baño. Hubo despliegue policial para prevenir incidentes. Aunque los rapados simplemente estaban allí para intimidar a Iván, el único testigo de cargo, hasta ese momento, el único. Se comprende por tanto, la importancia de investigar a fondo, si Iván se retractaba en el juicio, la prueba quedaba en precario.

Sin embargo dos inspectores de policía aportaron su testimonio indirecto, recordando como delante de dos abogados de Iván, le tomaron declaración donde señaló la autoría de Ricardo Guerra. También una pregunta inteligente de un miembro del jurado revelaría que Iván mentía durante el juicio. Preguntado “si hubiera deseado no haber visto, lo que vio en aquellos momentos”, contestó afirmativamente…. luego lo vio todo, había mentido. Esto lo reflejó el jurado en su veredicto.

Días después saltaría una sorpresa, una testigo de los hechos, Arantxa, reconocería a Guerra que estaba junto a Aitor Zabaleta, en el momento de su apuñalamiento. Con anterioridad un testigo protegido también había situado a las cuatro personas señaladas (Guerra, Iván, Racionero y Canabal) rodeando a un joven “rellenito”. Había prueba abundante que señalaba su autoría.

Ricardo Guerra, un «skin» muy violento

Es un neonazi extremadamente violento. Así lo certificó Manuel Iglesias, inspector- jefe del Grupo de Violencia Urbana de la Brigada de Información de la Policía Nacional. Fue una declaración muy importante que permitió al jurado conocer el perfil del acusado. «Ricardo Guerra es un skin, nazi, bastante violento. Actuó en Moncloa y tuvo varias detenciones. Siempre ha hecho uso de navaja y sufrió varias detenciones en el 96», aseguró Manuel Iglesias ante la Sección XXIII de la Audiencia Provincial, destacando que el imputado había sufrido varias detenciones. Guerra había pertenecido a la organización neonazi TNT, cuyo núcleo más violento ingresó en el grupo Bastión 1903. «Ricardo Guerra estaba en TNT, de ideología nacionalsocialista», señaló el encargado de la investigación. TNT permanece inactiva desde hace años debido a la presión policial y social tras la agresión a un periodista latinoamericano.

El Inspector-jefe del Grupo de Violencia Urbana realizó una distinción entre los integrantes de Bastión, atendiendo a su origen, de un lado, la rama más moderada que partió de una escisión del Frente Atlético. De otro, la rama de neonazis extremadamente violentos procedía de TNT. Este grupo neonazi estaba estrechamente vinculado con la desmantelada banda de los Miami, dedicada fundamentalmente al tráfico de drogas sintéticas -éxtasis-, la protección, la extorsión y el cobro de morosos.

A preguntas de la acusación popular, el inspector-jefe desglosó la procedencia de algunos de los más violentos componentes de Bastión: Jorge Mallea, alias el Pulga, Alexis Sekulitis, Carlos Alfonso Bedoya, Israel Gonzalo Canabal, José Luis López Sánchez, El Rocker, Ignacio Racionero y, por supuesto, Ricardo Guerra venían de TNT.

Por su parte, Miguel Angel Marcos Bueno, alias el Tocho, Pablo Román, José Antonio Romeral, El Perillas, Pablo Román, Enrique Expósito, José Antonio Jiménez, Iñigo Grandes, Enrique Compte Zambudio, alias Zambu, fundaron Bastión a partir del Frente Atlético. A este grupo no se le detectó el uso de armas blancas.

Además, el policía desveló el origen de Bastión,«el verdadero organizador de todo fue Miguel Angel Marcos Bueno, alias El Tocho», fundador del grupo neonazi, que portaba un tirachinas con bolas de acero, procesado por asociación ilícita y desórdenes públicos a raíz de este caso. Bastión se crea a finales de la temporada 97/98 y se consolida en septiembre de 1998. El punto de afianzamiento es la extensión de una pancarta en el fondo sur del estadio Vicente Calderón. Nace con la intención de hacerse con el control de la venta de todo tipo de material del Atlético de Madrid.

Los policías situaron a Ricardo Guerra en el lugar de los hechos tras detener el 8 de diciembre de 1998 a Juan Ignacio Calderón, alias Nacho El Loco. Manuel Iglesias indicó que «El primer detenido era de Bastión y pensábamos que Bastión estaba implicado en los acontecimientos». Nacho El Loco afirmó que había estado la tarde del 8 de diciembre de 1998 con Israel Gonzalo Canabal y Carlos Alfonso Bedoya. Todos estaban fichados por su pertenencia a Bastión. Tras el interrogatorio, la policía detuvo a Ricardo Guerra y a Ignacio Racionero, considerado su lugarteniente, por su presunta participación en el asesinato de Aitor Zabaleta.

Manuel Iglesias señaló que Guerra siempre se hacía destacar entre los miembros más violentos de Bastión e Ignacio Racionero le cubría en todos sus movimientos. El policía indicó también que Ricardo Guerra fue investigado por su posible relación con el asesinato del joven David González Rubio, crimen aún no esclarecido, y ocurrido en el barrio de Moncloa de un modo similar al asesinato de Zabaleta.

Además, el jefe del Grupo de Violencia Urbana de la Brigada de Información afirmó ante el jurado que el modus operandi de Ricardo Guerra era siempre muy similar en todos sus delitos. «Siempre se deshacía de la navaja. Esto es muy poco habitual en un skin, porque hace de la navaja su herramienta de trabajo. Esto lo hace gente experimentada, gente veterana en el uso de navajas».

A escasos metros de distancia del policía, Ricardo Guerra no pudo reprimir su nerviosismo en la sala al escuchar, con la boca abierta, el pormenorizado relato del responsable de la investigación.

BASTIÓN: un grupo ultra-neonazi

La titular del Juzgado de Instrucción número 40, María del Rosario Esteban, decidió dividir el caso en dos causas distintas. La primera, el juicio a Ricardo Guerra por el asesinato de Aitor Zabaleta, condenado finalmente a 17 años de cárcel. La segunda causa fue abierta a 11 integrantes de Bastión, Ricardo Guerra entre ellos, por desórdenes públicos.

La acusación popular, a continuación, recurrió ante la Audiencia Provincial y pidió también el procesamiento por asociación ilícita. La Audiencia Provincial dio la razón al Movimiento contra la Intolerancia y remitió la causa al Juzgado de Instrucción 40 para que instruyera por ambos delitos: desórdenes públicos y asociación ilícita. La juez acató el auto de la Audiencia y dictó, esta vez, la apertura de juicio oral por los dos delitos.

La mayoría de los 11 procesados prestaron declaración durante el juicio a Ricardo Guerra por el asesinato de Aitor Zabaleta. Los testimonios de los integrantes de Bastión ante la Sala fueron milimétricamente iguales. Todos coincidieron en definir a Bastión como «sólo una pancarta». Otros puntualizaron que este grupo neonazi era tan sólo “un trozo de tela”. La mayor parte de los imputados tiene en su haber antecedentes penales por otros delitos violentos.

Sin embargo, el nuevo auto de la juez María del Rosario Esteban califica a Bastión 1903 de «grupo radical de aficionados» del Atlético de Madrid «caracterizado por su comportamiento violento en los estadios de fútbol con concomitancias con grupos skin head de ideología nazi». La finalidad de este grupo, según el auto, es «alterar la paz pública» y, en este caso, «acosar, amenazar, insultar y agredir» a los seguidores de la Real Sociedad.

También las importantes declaraciones del jefe del Grupo de Violencia Urbana de la Policía, Manuel Iglesias, durante el juicio por el crimen de Zabaleta respaldaron esta tesis. Iglesias definió a Bastión como un grupo escindido del seno del Frente Atlético, de ideología nacionalsocialista. La creación de Bastión se atribuye a Miguel Angel Marcos Bueno, el Tocho, a finales de la temporada 97/98. El motivo de su origen es la lucha por el control de la venta de todo tipo de parafernalia relacionada con el Atlético de Madrid. El inicio exacto de Bastión se sitúa en septiembre de 1998, momento en que se desplega la pancarta con el nombre en el fondo sur del estadio Vicente Calderón.

No obstante, en Bastión hay dos tipos de individuos atendiendo a su procedencia y a su agresividad. La rama oficialista procede directamente del entorno del Frente Atlético. La otra, mucho más violenta, está compuesta por los integrantes del grupo neonazi TNT, antes Nueva Guardia con vinculación ideológica a Bases Autónomas, inactiva tras el apuñalamiento de un periodista latinoamericano.
A Miguel Ángel Marcos Bueno, el Tocho y a Pablo Román se los sitúa en la órbita del Frente Atlético. Mientras que a Ricardo Guerra, Ignacio Racionero, Carlos Alfonso Bedoya, Israel Gonzalo Canabal, José Luis López Sánchez, Alexis Sekulitis, Jorge Mallea y Juan Ignacio Calderón Serrano se los relaciona con la organización neonazi TNT.

Una de las grandes ausencias entre los imputados es Iván Martín Ron, el testigo de cargo arrepentido en el juicio por el asesinato de Aitor Zabaleta. Iván Martín Ron no ha sido acusado de desórdenes públicos ni de asociación ilícita, pese a que Miguel Angel Marcos Bueno y Enrique Expósito aseguraron a la policía haberlo visto agredir a los seguidores donostiarras.
El Fiscal no considera a «Bastión» como asociación ilícita.

Sin embargo, la Fiscalía no aprecia que el grupo neonazi Bastión 1903 sea una banda organizada. Tampoco considera que sus integrantes incurran en el delito de asociación ilícita y que es un grupo «que carecía de toda organización, consistencia y jerarquía». Aunque el fiscal aprecia que este grupo «está caracterizado por su comportamiento violento en los partidos de fútbol a los que acudían». El escrito absolutorio del fiscal contraviene lo dictado por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial, presidida por la juez Pilar Oliván, que apreciaba que en el caso de Bastión concurren todos los elementos de la asociación ilícita, porque sus componentes «tienen las características comunes de ser seguidores de un determinado equipo de fútbol y tener una misma opinión social y política» y aprovechaban los partidos para desplegar la violencia. La Audiencia puntualizó que el delito de asociación ilícita castiga el abuso del derecho de asociación, recogido en el artículo 22 de la Constitución.

El escrito de acusación del Movimiento Contra la Intolerancia, sobre el que se basó la Audiencia para pedir el procesamiento por asociación ilícita, explicaba los orígenes de Bastión 1903, al que calificaba de «grupo escindido del Frente Atlético y vinculado a la organización neonazi Bases Autónomas». Este escrito abundaba también en el «marcado carácter racista y xenófobo» de Bastión 1903, la «especial violencia y radicalidad de sus miembros» y «su ideología nacional-socialista». El recurso interpuesto se centraba, para acusar de asociación ilícita, en el artículo 515.5 del Código Penal, que tipifica como delictivas las asociaciones «que promuevan la discriminación, el odio o la violencia contra personas, grupos o asociaciones por razón de su ideología, religión o creencias, la pertenencia de sus miembros o de alguno de ellos a una etnia, raza o nación, su sexo, orientación sexual, situación familiar, enfermedad o minusvalía o inciten a ello».

La calificación del fiscal José Hidalgo, negando que el grupo neonazi Bastión 1903 sea una asociación ilícita desata ya la polémica para el futuro juicio porque esta postura de la Fiscalía, además de un grave error, puede dejar impunes a los procesos de organización de los grupos neonazis.

El relevo de Bastión

Después de este crimen, el grupo Bastión se desintegró. Los once ultras procesados, sabiéndose vigilados por la policía, no volvieron a integrar esta sección, aunque, entre ellos, siguen manteniendo una constante relación y comunicación. El resto de los miembros buscó otros grupos afines para seguir asistiendo a los partidos del Atlético de Madrid.

La policía cree que los restos de Bastión están en un grupo de reciente creación llamado Alameda, integrado por jóvenes skin-nazis, muy agresivos. En esté colectivo nadie tiene carné, nadie se inscribe en ningún papel y nadie asume más responsabilidades que las de unirse a otros para crear problemas. Igual que con Bastión. Numerosos ex integrantes del grupo fundado por el Tocho están Alameda, un grupúsculo que se reúne tras una bandera negra. Igual que Bastión. Sin embargo, no es el único grupo radical. Tras él se han formado otras secciones ultras que también son de corte nazi pero aún cuentan con pocos adeptos.

Pero el grupo que realmente preocupa a las autoridades es Alameda, que ya ha protagonizado algún que otro incidente en las gradas del Vicente Calderón. En uno de ellos, estos jóvenes radicales arrancaron y destrozaron una treintena de butacas del estadio y, en otra ocasión fueron los responsables de que un importante número de asientos se calcinaran bajo las llamas. La investigación policial sobre este último incidente descubrió que el incendio fue provocado por estos hinchas accidentalmente al explotar un saco con bocadillos-bengala.

Sin embargo, se llamen como se llamen, son grupos ultras, racistas y neonazis que desarrollan la violencia contra el diferente, que en los terribles sucesos que acabaron con la vida de Aitor Zabaleta fueron los seguidores vascos de la Real Sociedad.

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Malgrat la gravetat del succès i l’impacte que va tindre dins la societat, el seu assassí, emparat darrere una camada de delinqüents amb esvàstiques amants de l’odi i la violència, va començar ara fa dos anys, a gaudir de diversos permisos que li permetien eixir de la presó a sovint.

Diario de Gupuzcoa, 16 de setembre de 2006
El asesino de Aitor Zabaleta disfruta de su primer permiso
ricardo guerra abandonará hoy durante tres días la prisión en la que ha estado ocho años

europa press madrid. Ricardo Guerra, condenado por un jurado popular a 17 años de prisión por asesinar en 1998 en Madrid al seguidor de la Real Sociedad Aitor Zabaleta, disfruta este fin de semana del primer permiso tras permanecer encarcelado ocho años. Este beneficio penitenciario podrá repetirse el próximo mes de octubre, durante otros cuatro días, si Guerra no concurre en ningún delito en estos tres días.

Así lo acordó la sección quinta de la Audiencia de Madrid en dos autos por los que se concedió, el pasado mes de julio, este primer permiso penitenciario para Guerra, una decisión que se contrapone al criterio del juez de Vigilancia Penitencia, del fiscal y de la Junta de Tratamiento de la prisión de Soto del Real, que denegaron el permiso para el acusado en dos ocasiones distintas.

En el auto, la Sala reconoce la “alta peligrosidad” del procesado por la comisión de graves delitos así como por su tendencia a usar la violencia “como fórmula idónea de solución de cualquier problema, incidente o conflicto”. En este sentido, destaca su “afiliación” a los grupos de ideología ultraderechista, racista y xenófoba, entre los que figura Bastión 1903, sección radical del Frente Atlético (seguidores del Atlético de Madrid).

El juez señala que, con los citados precedentes, parece “impensable” que Guerra pueda abandonar la prisión. Sin embargo, agrega que la situación ha cambiado ya que, durante los ocho años que lleva ingresado en la cárcel, el inculpado “se esfuerza por ganar cultura y capacitación laboral”.

En este sentido, el magistrado explica que Ricardo Guerra ha obtenido el acceso a la carrera de Sociología y ha aprobado seis asignaturas. “Se muestra arrepentido de sus delitos y cuenta con apoyo familiar firme”, argumenta el auto, lo que, según el juez, hace pensar en un “buen uso” de su libertad.

Asimismo, la Sala subraya que, en el caso de que el procesado se fugase estando de permiso, “la fuga le supondría convertirse en un proscrito en prácticamente el mundo entero durante los próximos 20 años hasta la prescripción de la pena”.

Por todas estas razones, la sección quinta de la Audiencia madrileña ha acordado conceder el permiso penitenciario a Guerra con la condición de que sea recogido del centro penitenciario y devuelto a él por un familiar. Además, el reo deberá presentarse el primer día de permiso ante el tribunal y el resto, ante la autoridad policial competente.

Tras analizar esta primera petición de libertad, la misma sección de la Sala concedió al condenado por la muerte de Aitor Zabaleta un segundo permiso de cuatro días que comenzarán a contar después de transcurridos 30 días de la primera salida de prisión.
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La justícia, una vegada més, obre les portes de les presons als neonazis, envia el missatge què matar ix barat, i després la societat s’escandalitza quan es repeteixen successos similars. Ho vam viure amb el cas de Guillem Agulló al País Valencià. El seu assassí, Pedro José Cuevas Silvestre, va passar tan sols 8 anys a la presó per un crim que no es va considerar polític, que no fou motivat per la ideologia neonazi de l’assassí i la condició antiracista de la víctima. Fou una baralla entre joves. Cuevas es desmarcava del feixisme, deia que ell no era nazi, com solen manifestar covardment tots els individus d’aquesta ideologia que son processats. Però l’any 2005, els fets donarien la raó a tota la societat civil que assenyalava el crim com un assassinat polític. Pedro Cuevas era detingut dins el marc de l’Operació Panzer, una investigació de la Guardia Civil que va permetre detindre més d’una vintena de neonazis que planificaven caceres i que tenien i venien quantitat d’armes prohibides. A més, una investigació de la revista El Temps va desvetllar que el propi Cuevas estava implicat en la cadena de distribució de punys americans dins l’entorn neonazi. Per si fóra poc, l’any 2006 apareixia el seu nom a les llistes electorals del partit ultra Alianza Nacional, fet que va desencadenar una serie de protestes de la societat civil del País Valencià per il·legalitzar aquesta llista i demanar la fi de la impunitat ultra.

El cas d’Aitor Zabaleta fou sonat, i la societat es va conscienciar què hi havia molts forats dins les lleis i els estadis de l’Estat per on es colaven els ultres i resultaven impunes les seues accions. No valia ja actuar quan el crim era evident, sinó que s’havia de previndre. Com en tots els casos de violència feixista, la prevenció, l’educació i un marc legal adequat continuen sent les reivindicacions dels experts en violència ultra. Però l’aplicació i l’interés funciona a cop de notícia. Fins que no ocorre alguna barbaritat no se’n torna a qüestionar el paper dels clubs, dels directius o la legalitat dels grupuscles ultres. Malgrat que el cas d’Aitor va sacsejar les consciències de tota la societat, i en especial dels amants del futbol, la lliçó no ha estat apresa, i continuem aguantant la presència de personatges primitius i violents a les graderies de la majoria dels estadis. Els responsables dels clubs continuen obrint les portes als fanàtics racistes i permeten l’exhibició de simbologia feixista, de vegades subtil i altres més evident, quan no els proporcionen entrades o privilegis dins les instal·lacions dels recintes esportius. El recent cas dels incidents registrats precisament al Vicente Calderón entre seguidors de l’Olympic de Marsella i la policia, han représ el debat, això si, culpant als francesos i obviant la poca responsabilitat que els responsables dels clubs de l’Estat tenen davant les graderies infestades de neonazis que quasi cada setmana protagonitzen algún episodi violent.

La relació dels ultres amb els grups neonazis és un fet sobradament conegut. Tot i que hi ha aficions d’ideologia contraria, la major part dels grans equips comptem amb una cantera de joves desenfeinats que cada cap de setmana mostren el seu amor pel club apallissant seguidors dels equips rivals, quan no, qualsevol que es creue al seu camí i que consideren mereixedor de la seua ira. La major part de les agressions tenen lloc fora de l’estadi, pel que els responsables dels clubs es renten les mans, al no estar dins les seues competències. Així i tot, sabent que els ultres es desplacen sovint a altres ciutats per enfrentar-se a altres seguidors, o realitzen caceres contra els rivals als voltants de l’estadi, els clubs continuen permetent la seua presència dins els recintes.

L’excusa més habitual és la de l’animació. Aquests grups animen molt els equips a les graderies, diuen. Crits racistes, pancartes i banderes amb simbologia feixista, braços a la romana i propaganda nazi també son part d’eixa fervorosa devoció? Tots els analistes dels grups d’odi i de l’extrema dreta assenyalen els camps de futbol com la major font de reclutament de nous membres d’aquests grups. Molts dels líders dels ultres son també membres de partits i grups neonazis, ultradretans i xenòfobs, i també tenen un ample historial delictiu. És el cas per exemple d’Alberto Ayala Cantalicio, membre d’Ultras Sur, i membre destacat de la organització neonazi Combat España, integrada ara dins el partit polític recentment creat Movimiento Patriótico Socialista (MPS).

També la relació dels Yomus, ultres del València C.F. amb l’extrema dreta ha estat denunciada en reiterades ocasions. Juan Martínez, pressumpte autor de l'apunyalamentUn dels episodis més escandalosos del darrer any fou la retenció de 53 membres d’aquesta penya que viatjaren a Pamplona amb un gran arsenal. Després de protagonitzar diverses agressions pels voltants de l’estadi de l’Osasuna, la Policia Nacional els va identificar, requisant-los bats de béisbol, navalles, boles de billar i divers material de propaganda nazi. La nota destacada d’aquest succés fou que, en comptes de passar una nit a comissaria i a disposició judicial, els ultres van ser pujats a l’autobús que els hi havia portat i van poder tornar a casa traquilament, amb només una multa.

Un membre de la mateixa penya ultra, Juan José Martínez Ortiz seria detingut mesos més tard en relació amb l’apunyalament d’un jove a la plaça del cedre que quasi li costa la vida. El pressumpte agressor fou posat en llibertat mentre la víctima continuava postrada en un llit de l’hospital recuperant-se de les ferides.

Més informació

[+] Arxiu de notícies sobre el cas Aitor Zabaleta

[+] Mapa dels grpus ultres a l’estat espanyol

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