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Els neonazis d’Hogar Social Madrid ocupen una antiga seu de CCOO al barri de Malasaña

Hogar Social ‘okupa’ la antigua sede de CCOO, el noveno edificio público en Madrid

El inmueble se encuentra en la plaza de Cristino Martos y permanece vacío desde 2013

El grupo ultraderechista Hogar Social ha okupado un nuevo edificio en Madrid, el noveno desde que nació la organización en 2014 y el cuarto en lo que va de año. El inmueble se localiza en el número 4 de la Plaza de Cristino Martos, a escasos metros de la Plaza de España, en el distrito de Centro. El local pertenece al Estado y ha albergado durante tres décadas las oficinas del sindicato Comisiones Obreras (CCOO). Está vacío desde 2013, cuando sus trabajadores fueron reubicados en unas oficinas en la calle de Pío Baroja.

Los miembros de Hogar Social irrumpieron por la fuerza en el nuevo local el lunes, aunque lo han anunciado este sábado, tras el reparto de productos perecederos que realizan semanalmente entre personas vulnerables, aunque exclusivamente de nacionalidad española. El edificio recién okupado cuenta con 7.000 metros cuadrados, tiene siete plantas y un sótano, donde trasladarán la comida que continúa almacenada en el último inmueble que okuparon, en la calle de Príncipe de Vergara, del que fueron desalojados en septiembre, tras 28 días en él.

La bandera de Hogar Social ondea en una de las ventanas de la fachada de la antigua sede de CCOO. A su lado, una enseña nacional. En el interior varios jóvenes se afanan en limpiar sus dependencias, en la que ya duermen 10 personas, todas ellas adultas, aunque se espera que en los próximos días lleguen nuevos inquilinos. El edificio cuenta con agua y luz eléctrica, aunque el colectivo sostiene que hay que mejorar la instalación. Lo que estará totalmente prohibido, por razones de seguridad, será utilizar los ascensores.

Lugar emblemático

La antigua sede de CCOO es el cuarto edificio que utiliza este año Hogar Social como cuartel general. El colectivo ultra fue desalojado en julio, al tercer intento, de un edificio en la plaza de Colón en el que llevaba más de un año. De la antigua sede de la Banca Privada de Andorra (BPA) pasó a otro inmueble en la calle de Juan Bravo, pero sus miembros fueron expulsados en apenas 20 días. La misma noche del desalojo ya habían localizado una nueva residencia, la antigua sede del Registro de la Propiedad, a la que accedieron reventando el bombín de la cerradura. Fueron desalojados 28 días después.

“Hemos estado varias semanas en las calles, esperando el momento de volver a okupar. Normalmente siempre tenemos controlados varios bloques vacíos. Hay que tener alternativas por si nos echan del lugar en el que estamos”, reconoce Melisa D. Ruiz, portavoz del colectivo ultra. Ruiz  sostiene que realizan una ardua labor de investigación y que todos los locales que asaltan tienen las mismas características. “Son edificios públicos abandonados y muy grandes. Necesitamos espacio para traer nuestros muebles, los productos perecederos y ofrecer un hogar a las personas que lo necesitan”, insiste la joven.

Hogar Social ya ha pasado por nueve edificios de la capital desde su creación, todos ellos en zonas exclusivas. Ha sido desalojado de ocho de ellos. El primer inmueble que tomó, en 2014, estaba en el barrio de Tetuán. De ahí pasó a la vieja sede del Ministerio de Trabajo, en la calle de Bretón de los Herreros y, a continuación, al edificio del Fórum Filatélico, en el número 51 de José Abascal. A finales de 2015 sus miembros se trasladaron a la sede del Noticiario Documental(No Do), en la calle de Joaquín Costa.

En diciembre de 2016 pasaron al edificio de Velázquez y, en abril de 2017, se trasladaron a la Plaza de Colón, donde permanecieron hasta el pasado julio, cuando fueron desalojados al tercer intento. Luego pasaron por dos inmuebles del barrio de Salamanca: uno en la calle de Juan Bravo y el siguiente, a escasos 300 metros, en la de Príncipe de Vergara, de donde fueron expulsados el 12 de septiembre. Han tardado mes y medio en encontrar una nueva ubicación.