Ha sido un auténtico mazazo para la izquierda andaluza y una sorpresa más que inesperada para los analistas, que tanto el PP como Ciudadanos quieren aprovechar para hacerse con el poder en Andalucía. Pero el meteórico despegue electoral del partido ultraderechista Vox –de 0 a 12 escaños en unos meses de campaña– es menos inexplicable si se toma en cuenta el poderoso impulso que recibió desde los sectores de extrema derecha dentro de la Policía Nacional, así como de la plataforma Jusapol por la equiparación salarial con las policías autonómicas, que incluye también a la Guardia Civil.

Este fenómeno, que ha sido poco estudiado hasta ahora y que refleja la tremenda influencia que tiene la ultraderecha en el seno de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, se ha visto reforzado en el último año por las campañas del “A por ellos” agitadas contra los independentistas catalanes, que han tenido mucho seguimiento en Andalucía.