Antifeixistes.org

Tota la informació sobre l'extrema dreta al País Valencià

Luca Morisi, el gurú de las redes sociales que está detrás del éxito de Salvini

Detrás de los selfies y las redes de Matteo Salvini se encuentra su gurú de la propaganda digital

Los tuits a primera hora de la mañana contra la inmigración y las oenegés extranjeras, las publicaciones para compartir los artículos de diarios amigos de derechas, un directo de Facebook casi diario para criticar a las izquierdas, un sinfín de selfies en Instagram e incluso fotografías de lo que come, lo que bebe, los gatos de sus votantes o el fútbol que mira en televisión. Las redes sociales de Matteo Salvini, el ministro del Interior italiano, no se han vuelto más institucionales desde que entró en el Gobierno.

Los italianos también conocen así los detalles más personales de su vida privada. Hace unas semanas la presentadora de televisión Elisa Isoardi compartía una foto íntima de ambos en la cama, él con el torso desnudo, para anunciar su ruptura. Él respondía con los mismos canales. “He amado, he perdonado, seguramente también habré cometido errores, pero he creído hasta el final. Lástima que alguien tenía otras prioridades. Buena vida, ¡os quiero amigos!”, escribía el también viceprimer ministro. Luego publicaba otra fotode él dando las buenas noches, “seguramente triste, pero sereno”, junto a una orquídea.

Nada de esto es casualidad. Detrás de la sobrecarga informativa que deja Salvini cada día en las redes se encuentra La Bestia, el potente sistema de comunicación liguista que lo ha conducido al cielo de la política italiana. Si dirigentes como Barack Obama o Emmanuel Macron se sirven de fotógrafos como Pete Souza o Soazig de la Moissonnière para humanizar su trabajo, Salvini tiene a Luca Morisi, su gurú mediático, una sombra que le sigue a todas partes para inundar Facebook, Twitter e Instagram de propaganda de la Liga.

Morisi es una persona esquiva que apenas da entrevistas –ha rechazado hablar con este diario–. Pero él es quien le ha dado el sobrenombre de il Capitano, se define como filósofo digital y megáfono social y sus técnicas son una de las razones del crecimiento insólito de un partido que en el 2013 tuvo apenas el 4% de los votos.

“Como ocurre con el presidente de EE.UU., Donald Trump, Salvini se comporta como un adolescente”

Ahora todos los sondeos le dan por encima del 30%, y su grado de aceptación es mucho mayor en internet. Según una encuesta, Salvini es el líder mejor valorado en la web con el 53% de positividad. Desde agosto, su Facebook ha recibido más de 300.000 comentarios. En Instagram el sábado celebró el millón de seguidores. Sus partidarios no sólo le elogian con comentarios de aceptación y confianza, sino que le defienden sistemáticamente de las críticas de los adversarios.

“Hoy las izquierdas espuman de rabia, han incluso quemado un maniquí del capitano en Milán… Pringados y peligrosos. En vuestra cara el Gobierno tiene el 70% de consenso, idiotas. ¡Seguid así!”, celebra Morisi en una de sus publicaciones en Twitter.

El éxito de esta campaña comunicativa se basa en un sistema pensado por Morisi que controla las redes sociales de Salvini y analiza cuales son las publicaciones y los tuits que obtienen los mejores resultados y qué tipo de personas interactúan. Luego modifican la estrategia, contó el asesor político digital Alessandro Orlowski en una entrevista en la revista Rolling Stone. Por ejemplo, en un artículo sobre inmigración, la mayoría de las personas dicen que “los inmigrantes nos roban el trabajo”. En las siguientes publicaciones ahondarán sobre este miedo, señalaba Orlowski.

“La Bestia fue ideada a finales de 2014 y finalizada en el 2016. Al principio se trataba de una simple herramienta de monitorización y sentimientos. Luego se mejoró con el análisis de las publicaciones en Facebook y Twitter y la sinergia con la lista de correos”, decía el ideólogo en la misma entrevista.

Según fuentes de la Liga, Salvini escribe la mayoría de los tuits y toma sus propias selfies, pero todos pasan por un sistema de corrección.

Además de Morisi, que estuvo presente incluso en la mesa de negociaciones con el Movimiento 5 Estrellas para la formación del Gobierno, el secreto de Salvini se encuentra en cuatro jóvenes que le siguen todo el día para grabar los famosos directos de Facebook. Allí se siente más cómodo que nunca y hace de todo. Desde enseñar sus visitas y actividades como ministro, hasta llamar “carne humana” a los migrantes. Lee en directo las cartas judiciales que le llegan por haber cerrado los puertos a la nave Diciotti con una interpretación perfecta, manteniendo la tensión narrativa hasta el final, usando las mismas técnicas que los influencers cuando desenvuelven los regalos que les envían las marcas. También es cuando da los titulares que alteran la agenda de los medios de comunicación, aunque luego sean propuestas al aire. Por ejemplo, aseguró que iba a obligar a cerrar a las 21 horas a las tiendas étnicas, algo que por el momento no se ha materializado en ninguna medida política concreta.

“Como ocurre con el presidente de EE.UU., Donald Trump, Salvini se comporta como un adolescente. La coexistencia se basa en consenso en Facebook, Twitter y demás redes sociales. Si no tienes me gustas, no existes. Se confirma el proceso de degradación de la política italiana”, comenta Raffaele De Mucci, politólogo de la Universidad Guido Carli.

Las semejanzas entre las redes sociales de Trump y Salvini son evidentes. Detrás del estadounidense estaba el supremacista Steve Bannon, que ahora también ha fichado al italiano para su proyecto populista europeo. Detrás de Salvini se encuentran La Bestia y Luca Morisi.