7 abril 2009

“Vas a mear sangre de la paliza”

El diari El País publica una transcripció de la gravació al Guardia Civil acusat d’apallissar un detingut, un immigrant cubà en situació irregular, notícia que ja vam publicar la setmana passada. La seua crueltat mereix reprendre el succés per desvetllar com actuen alguns emparats per un uniforme. Casualment, aquest mateix guàrdia estava sent investigat en relació a una xarxa de tràfic de drogues. Ara estan imputats dos agents de la Benemèrita del quartell de Tavernes Blanques (Horta Nord) i el guàrdia jurat del centre comercial que va retenir la víctima quan furtava en una tenda. Els tres van conduir el detingut a una platja d’Alboraia on es van produir els maltractaments. La gravació no deixa indiferent ningú. Aquest desagradable succés ha transcendit. I els que no? “Vas a mear sangre de la paliza”

La vigilancia a un guardia civil por tráfico de droga desvela la paliza a un detenido

LYDIA GARRIDO – Valencia – 07/04/2009

El 26 de enero de 2008 Raúl D., un inmigrante cubano en situación ilegal en España que sobrevivía del pequeño delito, fue detenido y golpeado por dos guardias civiles, un cabo y un agente, del cuartel de Tavernes Blanques. El cabo era investigado entonces por su presunta participación en una red de tráfico de drogas que finalmente fue desarticulada en octubre y por ello está ahora en prisión provisional. El dispositivo de vigilancia que llevó a su detención permitió detectar los malos tratos infligidos a Raúl D. y el departamento de asuntos internos de la Guardia Civil se propuso que el episodio no quedara impune. El juzgado de instrucción número 14 de Valencia, que había iniciado la investigación, se inhibió hace algo más de un mes a favor del juzgado número 2 de Montcada porque los hechos ocurrieron en Alboraia. Los dos guardias civiles implicados y el vigilante de seguridad privada están imputados

El vigilante de seguridad retuvo a Raúl D. en un centro comercial de Alboraia por el supuesto hurto de la cartera a un cliente y llamó a la Guardia Civil. Poco después, llegó una dotación en un coche sin distintivos. Los agentes metieron al detenido en el asiento trasero. Junto a él, se situó el guardia, conducía el cabo y el vigilante viajaba en el asiento de copiloto. Una grabación de audio recogió lo que ocurría.

Cabo. ¿Dónde pollas está la cartera? Me vas a decir dónde está, te cojo de la patilla. (Se escucha quejarse y llorar al cubano).

Guardia. ¿Con quién coño has venido?

Cabo. O te rompo la…

Guardia. En la nuca, dentro de dos minutos te doy. En el barranco, para.

Se escuchan golpes, y a Raúl D., gritar, lamentarse y suplicar que no le peguen más.

Cabo. ¿Te vas acordando?

Guardia. ¿Sabes a quién se parece? Al hijo de Aida.

Se escuchan risas de los guardias civiles, los golpes no cesan y tampoco los lamentos del detenido.Guardia. No te voy a cobrar el walky que hemos roto cuando te hemos roto las costillas.

Cabo. ¿Sabes nadar? ¿Dónde pollas está la cartera?

Guardia. Hasta aquí has llegado, Raúl.

Y le dice a su compañero: “Cuidado, que hay casas enfrente”.

El coche se había parado en la playa, frente a unos apartamentos.

Cabo. Levanta la puta cara.

El detenido no deja de llorar y de quejarse.

Cabo. ¿Dónde está? Me cago en tu puta madre. Nos vas a llevar donde está.

Raúl D. (Entre sollozos y quejándose) La cartera la cogió el otro, señor.

Cabo. ¿Con quién has venido?

Se escucha como le golpean.

Raúl D. Con un muchacho.

Cabo. ¿Cómo se llama?

Raúl D. Se llama Juan, señor.

Cabo y guardia. Me cago en Dios y en tu puta madre.

Se escuchan gritos de dolor, golpes y llanto.

Cabo y guardia. ¿Dónde vive?

Quejidos.

Cabo y guardia. ¿Que dónde vive?

Más golpes y lamentos.

Raúl D. No me pegue, señor, no me pegue más, por Dios.

Cabo. ¿Quién es Juan? A ver, ¿cómo se llama?

Quejidos y sollozos.

Guardia al cabo. Espera que hable.

Cabo. Me importa una mierda ya que hable.

Guardia a Raúl D. No llores como una nenaza.

Cabo. ¿Cómo se llama? No bajes la cabeza.

Guardia: Te voy a dar una paliza que vas a mear sangre.

Cabo. Cuando lleguemos, te vas a acordar. Agáchate.

Empujan de nuevo al detenido en el asiento de atrás del coche.

Guardia. Te meto otra somanta…

Cabo. No llores, no salpiques esto de lágrimas.

Se escuchan de nuevo golpes seguidos y gritos del detenido.

Guardia. ¿Dónde vive ese Juan? Te lo podemos preguntar de dos maneras.

Cabo. No mientas. Te metemos la porra por el culo y te la sacamos por la boca.

El cabo habla con el vigilante de seguridad y le dice que Raúl D. cuenta que iba con otro cuyo nombre es Juan.

Cabo. ¿Tiene agua la acequia? ¿Lo tiramos a ver qué pasa? Esto es lo mejor que tiene este trabajo.

Y le empiezan a cantar Cuando salí de Cuba.

Cabo. ¿Te ha pegado alguien? No, ¿verdad?

Guardia. Sí, te he pegado yo y más que te voy a dar.

El coche llegó al cuartel y ya no se sabe qué más ocurrió dentro, excepto la declaración de Raúl D., quien asegura que le continuaron pegando durante varias horas y luego lo dejaron en unas dependencias hasta que lo sacaron.

El 29 de enero, el guardia contó lo ocurrido a otro agente del mismo puesto, también implicado en operaciones de narcotráfico por, supuestamente, facilitar información a las mafias sobre los controles de estupefacientes en puntos sensibles. “Le venía tirando de las patillas al cubanito”, le dice. “No entiendo”, le responde el otro. “Está el tío así y yo le hacía así, zas, zas, y él decía: Ay, ay. Ya le digo yo a Palomo, porque paró el coche y se lió a darle unas hostias, colega, pero puñetazos en la espalda, le quitó la porra al otro (refiriéndose al vigilante), le subió la camiseta y le daba en los riñones. Y en el despacho, pim, pam. Yo trataba de decirle a Palomo: ponte guantes, lo vas a matar”.

Imputen per tortures a un immigrant un Guardia Civil de Tavernes Blanques ja condemnat per narcotràfic

El cabo de la Guardia Civil de Tavernes Blanques detingut l’ octubre passat per narcotràfic en el marc de l’ Operació Gorrión, i que continua en presó per aquesta causa, ha sigut imputat ara en altra investigació, en aquesta ocasió, per pressumptes tortures a un detingut a qui suposadament colpejà, vexà i humilià, junt amb altre guàrdia del mateix cos, en una platja d’ Alboraia. La víctima fou un immigrant cubà, que fou apallissat a la platja d’Alboraia després de ser detingut per furtar en un supermercat, i que seria conduït a la comandància de la Guardia Civil de Tavernes Blanques, on va rebre de nou insults racistes pel seu color de pell i per la seua condició d’immigrant. Les diligències prèvies s’estan tramitant als jutjats de Montcada.

Notícia de Levante-EMV:

Imputan por torturas al cabo de la Guardia Civil de Tavernes Blanques acusado de narcotráfico

Una juez de Moncada investiga al cabo y a un guardia por dar una paliza a un inmigrante

Teresa Domínguez, Valencia
El cabo de la Guardia Civil de Tavernes Blanques detenido en octubre pasado por narcotráfico en el marco de la operación Gorrión, y que continúa en prisión por esta causa, ha sido imputado ahora en otra investigación, en esta ocasión, por presuntas torturas a un detenido a quien supuestamente golpeó, vejó y humilló, junto con otro guardia del mismo puesto, en una playa de Alboraia, según ha podido saber Levante-EMVde fuentes de toda solvencia. El otro agente también ha sido imputado por el mismo delito.

La nueva acusación contra el cabo es fruto de una investigación tras la agresión sufrida el 25 de enero de 2007 por un joven de origen cubano a manos, presuntamente, de ambos agentes, tras su detención por hurtar en un hipermercado de ese municipio.
El presunto ladrón, que cumple condena en prisión por otros delitos contra el patrimonio, fue descubierto por el vigilante del establecimiento, quien lo retuvo hasta que llegó una patrulla de la Guardia Civil, a quien él mismo había alertado a través del 112.

Al llegar, el cabo -que sería apresado casi nueve meses después por su presunta pertenencia a una organización dedicada al tráfico de drogas a gran escala- y el guardia obligaron al supuesto ladrón a dirigirse con ellos a la playa, situada muy cerca del centro comercial y, presuntamente le propinaron una sucesión de golpes.

A continuación, según se desprende de la investigación policial sobre estos hechos, lo llevaron al cuartel de la Guardia Civil de Tavernes Blanques, en cuya área de investigación estaban destinados ambos -el cabo como jefe-, y supuestamente lo vejaron y humillaron, haciendo mofa de su color de piel -es negro- y de su condición de inmigrante cubano.

Una vez acabadas las diligencias por hurto, el sospechoso fue entregado en el juzgado de guardia de Moncada, que lo dejó en libertad.

Las diligencias previas están siendo tramitadas por la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Moncada. Inicialmente, las torturas fueron investigadas por el juez de Instrucción número 14 de Valencia -que lleva las diligencias por narcotráfico de la operación Gorrión-, aunque recientemente se inhibió en favor de los juzgados de Moncada, ya que el delito de torturas se cometió en ese partido judicial.