Condemnats a 10 anys de presó cinc militars neonazis per agredir un marroquí
L’ Audiència Provincial de Madrid ha condemnat a 10 anys de presó a cinc militars per agredir, el 27 de setembre de 2007, a un jove marroquí, que estava amb la seua novia en un cotxe en un descampat de Navalcarnero. Francisco Q. S., Sergio L. V., Jorge H. M. i Iván C. Z. han sigut considerats culpables d’ un delicte d’ assassinat en grau de temptativa per la pallissa que va rebre la víctima, a qui causaren lesions greus i seqüeles físiques i psicològiques. A més, Iván C. Z. també ha sigut condemnat per un delicte de lesions per agredir a la novia de la víctima. L’Audiència -que considera que “no hi ha dubte de la ideologia neonazi i inclús de la militància skinhead de Sergio L.”, així com de la simpatia per aquestes idees de Jorge H. i Francisco Q.- dictamina que no pot aplicar-se l’ agreujant de racisme perquè no hi ha proves dels “motius xenòfobs”.Notícia d’El País:
Diez años para cuatro militares por agredir a un marroquí
EFE – Madrid – 20/10/2009
La Audiencia Provincial de Madrid condenó ayer a 10 años de prisión a cinco militares por agredir, el 27 de septiembre de 2007, a un joven marroquí, que estaba con su novia en un coche en un descampado de Navalcarnero.
Francisco Q. S., Sergio L. V., Jorge H. M. e Iván C. Z. han sido considerados culpables de un delito de asesinato en grado de tentativa por la paliza que recibió la víctima, que le causó lesiones graves y secuelas físicas y psicológicas. Además, Iván C. Z. también ha sido hallado culpable de un delito de lesiones por agredir a la novia de la víctima para que no se moviera.
La Audiencia -que considera que “no cabe duda de la ideología neonazi e incluso de la militancia skinhead de Sergio L.”, así como de la simpatía por esas ideas de Jorge H. y Francisco Q.- dictamina que no puede aplicarse la agravante de racismo porque no hay pruebas de que hubiera “motivos xenófobos”.
Según el fallo, los cuatro militares esperaron a la víctima en “un lugar despoblado, solitario y sin iluminación” tras una caseta. Cuando el joven agredido llegó, se cubrieron la cara y se acercaron sigilosamente al coche. Mientras uno rompía la ventanilla trasera, los otros tres condenados abrieron la puerta del vehículo, sacaron a la víctima y lo golpearon con una barra de acero extensible, un puño americano y una porra de madera. Y siguieron cuando cayó al suelo desmayado.
“Los acusados, con la conducta descrita, han evidenciado el ánimo de matar”, afirma la sentencia. Y agrega que había “concierto” entre los militares, porque los padres de uno de ellos trataron de persuadir a su hijo de que no cometiera la agresión. Fue ese padre quien encontró al herido y lo llevó al hospital.














