17 febrer 2010

LA HUELLA DE LA BOTA: dels nazis refugiats per Franco a la nova extrema dreta

El nou treball del periodista valencià Joan Cantarero desvetlla la relació dels nazis refugiats a l’Estat espanyol i les formacions legals actuals de l’extrema dreta populista. L’autor de “Los amos de la prostitución en España“, que revel·lava la relació de l’extrema dreta espanyola amb el fosc món de la prostitució, presentà ahir 16 de febrer a Madrid el seu nou treball, “La Huella de la bota: de los nazis del franquismo a la nueva ultraderecha” (Temas de Hoy, Editorial Planeta), un imprescindible document que desgrana les organitzacions més actives, les estratègies dels partits neofeixistes i els personatges clau en la reorganització nazi a l’Estat durant el franquisme i fins a l’actualitat, com Otto Remer, Aribert Heim, Leon Degrelle, Fredrik Jensen o Theodor Souceck o Herbert Schaeffer. Més enllà de la pàtina històrica, ofereix una radiografia rigorosa dels actuals líders de l’extrema dreta, que sota el discurs i context democràtic, tracten d’assaltar les institucions amagant les esvàstiques per enganyar l’electorat. Descriu també les rivalitats i l’odi entre diferents grups ultres, i els camuflatges d’algunes associacions nazis sota eufemismes ecologistes o culturals. Explica les darreres operacions policials contra grups neonazis com Hammerskin, Blood & Honour o Frente Anti Sistema i la relació d’alguns membres amb partits polítics ultres legals. El llibre conté tota una sèrie de detalls inèdits a base de filtracions, de confessions, i de la pròpia experiència de l’autor, que porta anys investigant la màfia ultradretana a l’Estat espanyol. Durant la roda de premsa, Cantarero explicà que el discurs de les ‘tribus urbanes’ no serveix per explicar el problema dels grups ultres, i denuncià la indolència de l’Estat en aquesta matèria. En canvi, malgrat la impunitat que encara envolta l’activitat d’aquests grups, reconegué alguns avanços, com la creació d’una Fiscalia especial per delictes d’odi a Barcelona i Madrid, la sentència per associació il·lícita contra Hammerskin, o l’aplicació de l’agreujant de crim ideològic en l’assassinat de Carlos Palomino, la mare del qual estava entre el públic de la roda de premsa. Per la seua banda, el president de Movimiento Contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, que acompanyava l’autor durant l’acte, afirmà que actualment ens trobem amb l’ofensiva ultra més virulenta des del 23-F, i demanà acabar d’una vegada amb el discurs de les tribus urbanes, demanant a l’Estat que actue d’una vegada contra els difusors de l’odi i la intolerància. Ambdós exigiren el tancament dels webs neonazis i racistes, la il·legalització dels partits i organitzacions nazi-feixistes i la creació d’instruments per combatre’ls eficaçment com altres països ja tenen.

“Lo que vale contra los etarras también sirve para los neonazis” (Público)

Cantarero denuncia filtraciones policiales a la ultraderecha y la pasividad del Estado ante las bandas neonazis (Levante-Emv)

´Los genocidas de la SS viven aquí a cuerpo de rey´ (Levante-Emv)

Cantarero: “La investigació de les màfies de la prostitució ens va portar a l’extrema dreta” (L’Informatiu)
La huella de la bota: de los nazis del franquismo a la nueva ultraderecha

EL PRIMER LIBRO QUE IDENTIFICA A TODOS LOS LÍDERES DE LA NUEVA ULTRADERECHA RACISTA Y XENÓFOBA DENUCIA LA UTILIZACIÓN DE INTERNET COMO HERRAMIENTA PARA DIFUNDIR Y ORGANIZAR A LAS BANDAS NEONAZIS.

•¿Qué se esconde detrás de las acciones violentas de las bandas ultras?

•¿Quiénes son, cómo se organizan y qué planes de futuro tienen las nuevas organizaciones legales de la ultraderecha?

•¿Cuáles son sus homólogos internacionales?

•¿Quiénes son los criminales de guerra nazis que todavía se esconden en nuestro país que alientan el neonazismo?

•¿Qué agentes de las SS , considerados sospechosos de ayudar a escapar al último criminal nazi, el doctor Aribert Heim, apoyan la formación de nuevos activistas neonazis en España?

•¿Dónde están sus guaridas?

•¿Cómo se les combate?

En los últimos diez años, las bandas ultras y neonazis han protagonizado anualmente en España una media de cuatro mil acciones callejeras violentas y, tras la transición hasta nuestros días, cerca de un centenar de homicidios. El origen de estos grupos, que en realidad constituyen el eslabón más frágil y manipulable de las organizaciones de ultraderecha legalmente constituidas y registradas en el Ministerio del Interior con todas las bendiciones, se remontan a finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis europeos refugiados en nuestro país encontraron la complicidad del régimen franquista para seguir difundiendo su ideología racista, a pesar de la derrota bélica.

La persecución policial internacional en España, iniciada en los años 80, para dar caza al último criminal de guerra nazi, el doctor Aribert Heim, conocido como el carnicero de Mauthausen, ha servido al menos para poner al descubierto a los oficiales de las SS que desde la Costa del Sol alientan y forman intelectualmente a las nuevas bandas neonazis, además de dar cobertura a los negacionismo del Holocausto buscados por la Justicia Internacional. Este libro pone de manifiesto que el pasado nazi sigue vive en España.

Notícia d’Europa Press:

Esteban Ibarra asegura que España se enfrenta a “la mayor ofensiva de la ultraderecha desde el 23-F”

MADRID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) –

El presidente del Movimiento Contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, aseguró hoy que España se enfrenta a “la mayor ofensiva de la ultraderecha desde el 23-F”, a causa de la crisis económica que estos grupos utilizan para “alimentar la crisis social”, durante la presentación del libro ‘La huella de la bota’, del periodista y escritor Joan Cantarero.

En el acto, Ibarra alertó del crecimiento del movimiento neonazi en España e indicó que “se ha consolidado una nueva ultraderecha xenófoba” que se aleja del viejo planteamiento de “luchar contra el paso a la democracia, anhelando la figura del caudillo”, para abrazar la “bandera de la xenofobia”.

En este sentido, señaló que “aparecen con Internet más de 200 webs y foros, crecen las redes de grupos violentos, se expande la música racista”. “Nos encontramos con una construcción de redes internacionales de grupos neofascistas y neonazis, así como de partidos políticos legalizados”, añadió.

En cualquier caso, celebró que desde el año pasado hasta hoy, “se haya producido la primera condena por asociación ilícita, así como el primer juicio en el que se reconoce el agravante ideológico”, tras el asesinato de Carlos Palomino, cuya madre estuvo presente en la presentación del libro. Además, se han creado tres fiscalías especiales de delitos de odio, la última de ellas hace una semana en Madrid.

Sin embargo, lamentó que en los últimos años “no haya habido informes oficiales”, lo que demuestra, según Ibarra, que para las instituciones “este problema no existe” y, por lo tanto, “la sociedad no acaba de ser consciente de esta realidad”.

Por último, esgrimió una serie de reivindicaciones que considera fundamentales para poder atajar este problema y que requieren de “voluntad” y “determinación”: Cierre de las webs neonazis, ilegalización de partidos racistas y xenófobos, erradicación de grupos neonazis y su puesta a disposición judicial como asociaciones ilícitas.

ESPAÑA, REFUGIO DE NAZIS

Por su parte, el autor del libro, editado por ‘Temas de hoy’, Joan Cantarero, se refirió a España como “refugio de nazis”, debido a que aquellos nazis “que se pensaba que venían a España a tomar el sol, realmente se están dedicando a lo mismo de siempre, a formar e instruir a nuevos grupos de neonazis”. “Parece que el sistema no se está dando cuenta”, apostilló.

Así, el libro se sumerge en el mundo de la ultraderecha racista y xenófoba española para “desvelar qué se esconde detrás de sus acciones violentas, cómo se organizan y se financian y cuáles son sus vinculaciones con sus homólogos internacionales y los antiguos criminales de guerra nazis que todavía se esconden en España”.

Finalmente, insistió en que “lo que está pasando ahora no es gratuito y todo forma parte de un proyecto”, lo que ocurre es que en la actualidad se están viviendo “los momentos más delicados”, ya que “la crisis es el caldo de cultivo perfecto para estos grupos”. En este contexto, concluyó Cantarero, “buscan convertir al inmigrante en el culpable de todos los males de la sociedad”.

Notícia de Público:

“Lo que vale contra los etarras también sirve para los neonazis”

Joan Cantarero. El periodista explora en ‘La huella de la bota’ las conexiones entre neonazis y subalternos de Hitler en España

DIEGO BARCALA – MADRID – 19/02/2010 08:30

Más de 80 muertos en nombre del odio al diferente desde el inicio de la Transición. Es el recuento que hace el periodista valenciano Joan Cantarero, de 46 años, después de publicar La huella de la bota (Temas de hoy), una investigación periodística que señala a los líderes de la extrema derecha en España y sus organizaciones. El libro trata de explicar la conexión de los neonazis con los colaboradores de Hitler refugiados en España después de la derrota alemana enla II Guerra Mundial.

¿Por qué hay gente en España que cree que cantar el Cara al sol o hacer el saludo fascista no es negativo?

El problema no es si es negativo o positivo, sino si es delito o no. Y no lo es. Nadie ha tenido el valor de hacer de eso un delito.

Sin embargo, se detiene a otra gente por gestos en actos similares.

Ni etarras ni nazis. No hace falta decirlo. ¿Por qué lo que vale para los etarras no se usa con los neonazis? También sirve. Se permite a la gente ir a manifestaciones con la esvástica, y es una bandera que simboliza el asesinato de gente por su condición racial. Otro ejemplo: nos rasgamos las vestiduras por quemar un retrato del rey y te caen dos años de cárcel. ¿Por qué no pasa lo mismo con los nazis?

Se ha llegado a justificar un asesinato como el del antifascista Carlos Palomino.

La reacción llegó al instante, con la falacia de que los extremos se tocan. Es indignante. Ya vale con la ley del 50%. ¿Cómo se puede meter en el mismo saco a los que defienden la libertad y a los que pretenden destruirla? Ocurre lo mismo con el juez Garzón, en el que la víctima es denunciada por su posible agresor.

Su libro habla de los nazis refugiados en España. ¿Están conectados con los grupos ultraderechistas?

Sí, muy directamente. Los nazis en España no vinieron a tomar el sol. Difunden su filosofía a través de libros como los que edita Nueva República o la Librería Europa. Se venden unos 300 o 400 ejemplares de libros en alemán para público alemán.

¿Y la conexión?

En 2003 fuimos a un acto en Málaga de homenaje al negacionista austriaco Gerd Honsik, que fue extraditado por Garzón en 2008. Allí nos encontramos a Theodor Soucek, un criminal nazi, líder de las SS. Son estos, junto a otros hitlerianos, como Herbert Schaeffer o el noruego Fredrik Jensen, los que escriben en estas revistas. Y sobre todo son sus abogados, como Pedro Pablo Peña, de Alianza Nacional. Son sus referentes filosóficos. La novela de Clara Sánchez [Lo que esconde tu nombre], que ha ganado el premio Nadal, se basa en ellos. Yo les pongo nombres y apellidos.

¿Son tan ilustrados los neonazis como para leer esos libros y revistas?

Son unos ignorantes. Cuento el caso de Paqui la judía. Avergonzada porque su abuelo cobraba una pensión por haber estado en Mauthausen, creía que era judía, aunque lo más probable es que estuviera allí por rojo.

¿Cuál es el objetivode los grupos neonazis?

Alcanzar las instituciones. Y con la crisis ven una oportunidad para alcanzar los votos a través del odio al inmigrante y la xenofobia.

¿Quiénes son?

Se camuflan. Ya no van rapados. Los ultras más peligrosos van de chaqueta y corbata. Son gente como José Luis Roberto, que fracasó con España 2000, o Anglada, de la Pataforma per Catalunya.

¿Quién les hace frente?

En Burjassot protestaron todos los partidos, desde la extrema izquierda hasta el PP, porque se presentó a las elecciones el asesino del nacionalista Guillem Agulló, tras pasar sólo cuatro años en prisión. Es sencillo: o se está con la democracia o no se está con ella.

Notícia d’El Comercio (Ecuador):

La agresión neonazi en España se revela en un libro

Su bandera es la del odio a los inmigrantes: les culpan de la crisis, les acusan de la falta de empleo.

Roxana Casco, corresponsal en Madrid

Reclutan a sus seguidores en las zonas obreras y barrios pobres de España. Sus líderes heredaron la ideología de la Cruz de Hierro (condecoración militar) de Adolf Hitler, como Fredrik Jensen, que reside en una mansión de Marbella.

Se trata de los grupos neonazis y de la ultraderecha española, que han adquirido una fuerza debido a la crisis económica que atraviesa el país ibérico. Su origen y evolución han sido desvelados por el libro ‘La huella de la bota. De los nazis del franquismo a la nueva ultraderecha’, del periodista Joan Cantarero, publicado por ediciones Temas de Hoy, de la Editorial Planeta.

El libro se presentó ayer en Madrid. Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia y Belén López, editora, acompañaron al autor.

No hay cifras oficiales, lo dice el libro, pero se estima que existen unos 15 000 cabezas rapadas en España. Están en todos los equipos de fútbol de primera y segunda división –son los llamados ultras-, tienen operativas más de 200 webs xenófobas –Internet es su herramienta de agitación- y sus grupos de música venden cd y dan conciertos con impunidad.

A ello se suma un fenómeno no menos preocupante: el aumento de partidos legalizados de tendencia xenófoba y racista, como Plataforma per Catalunya, dirigido por Josep Anglada.

“Estamos ante la mayor ofensiva de la ultraderecha desde el 23F”, denunció Esteban Ibarra durante el acto. Se refiere al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, encabezado por un grupo de guardias civiles que añoraban la dictadura franquista.

Para el periodista Joan Cantarero, la influencia de estos grupos no es gratuita, responde a un proyecto gestado por los nazis que huyeron de Alemania después de la II Guerra Mundial y fueron acogidos por el franquismo. “España ha sido un gran refugio de nazis y durante todos estos años no se han dedicado a tomar el sol sino a formar y a instruir a estos grupos violentos”, dijo el autor.

Denunció, además, que todas las filtraciones que han recibido los nazis durante investigaciones policiales y judiciales provenían de los uniformados o funcionarios de la Administración.
80 asesinatos de odio (racismo, xenofobia, homofobia, odio ideológico) se han registrado en España desde 1992. Unos 4 000 delitos relacionados ocurren cada año en la Península, según el Movimiento contra la Intolerancia.

En 1992 la dominicana Lucrecia Pérez fue asesinada por neonazis, mientras que en 2007 ocurrió el crimen con más repercusión social. A Carlos Palomino, español de 16 años, le quitó la vida el soldado ‘ultra’, Josué Estébanez, en el metro de Madrid. Palomino acudía a oponerse a una manifestación anti-inmigración.

Notícia d’EFE:

Esteban Ibarra dice que la ultraderecha de hoy es la más peligrosa desde 23-F

EFE, Madrid

El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, ha asegurado hoy que “estamos ante la ofensiva más peligrosa de la ultraderecha desde el 23-F” y que los grupos violentos son “redes internacionales” que cobran importancia gracias a internet, “la nueva herramienta de agitación”.

Así lo ha explicado Ibarra en la presentación del libro “La huella de la bota”, del periodista Joan Cantarero, en la que también ha denunciado que hasta 2009, cuando se crearon las primeras Fiscalías especializadas en delitos de odio, “las autoridades no reconocían la existencia de organizaciones neonazis” y utilizaban en su lugar “el discurso de las tribus urbanas”.

Por su parte, Cantarero ha alertado de que “la crisis es una oportunidad para los neonazis” y ha aprovechado para romper una lanza en favor del juez Baltasar Garzón recordando que, “aunque ahora está viviendo un momento difícil”, fue precisamente él quien consiguió la extradición a Austria del negacionista Gerd Honsik, detenido en agosto de 2007 en Málaga.

También en referencia a la investigación de Garzón sobre el “chivatazo” que supuestamente alertó a ETA de una operación policial contra su red de extorsión en 2006, Cantarero ha denunciado que “todas las filtraciones que han recibido los nazis y los neonazis provenían de las autoridades”.

Tanto él como Ibarra han pedido públicamente al Gobierno que “no obvie el problema” que supone la actividad de los grupos ultraderechistas y que “hagan como Estados Unidos o Alemania”, que publican un informe anual con todas las víctimas de crímenes de odio.

Además, Cantarero ha insistido en el papel que juegan los nazis que encontraron refugio en España “gracias a la impunidad del franquismo” y ha dicho que “lo que está ocurriendo ahora no es gratuito: pensábamos que venían a tomar el sol, pero se están dedicando a instruir y a formar a estos grupos violentos”.

En cuanto a la esencia de su libro, Cantarero ha explicado que encuentra “el nexo de unión entre los nazis que encontraron refugio en España tras la II Guerra Mundial y las organizaciones actuales” y ha asegurado que “ningún hecho es aislado”, sino que forma parte de una “estrategia”.