30 novembre 2010

Destapada la presència de dirigents neofeixistes en l’entorn militar i en uns cursos de criminologia a la Complutense de Madrid

La revista Interviú destapà el darrer mes d’octubre la presència d’ideòlegs neofeixistes entre els ponents d’una sèrie de cursos que oferí la Facultat de Sociologia de la Universidad Complutense de Madrid, entre els què s’hi trobava un ex càrrec del partit neonazi MSR, Juan Antonio Aguilar, que declarà a favor dels integrants del grup Blood & Honour durant el judici el passat mes de juny a Madrid, i que fou, segons la revista, membre fundador de les violentes Bases Autonomas (BBAA) de Madrid durant els anys ’80. Al curs –quaranta classes, cent hores i cinc mesos entre febrer i juny d’ aquest any– també acudiren com experts la seua íntima amiga i també ultra Sara Fernández, que parlà sobre manipulació social i control mental, i Jesús Palacios, qui fóra responsable de relacions amb l’exterior del Círculo Español de Amigos de Europa (CEDADE), un dels grups neonazis més actius de finals del segle XX i considerat com la impremta europea de les idees revisionistes que negaven l’Holocaust. Es dóna la circumstància què Aguilar i Fernández Zurita comparteixen també treball en la empresa Multimedia Militar SL –on l’ultra és delegat en Madrid i la seua companya, administradora–, societat dedicada a realitzar cursos de formació militar, protecció civil i simulacres, alguns en col·laboració amb administracions públiques. A més, instructors de Multimedia Militar participen també en Manu Militari, uns campaments organitzats per una empresa consultora per endreçar a xavals d’entre 12 i 15 anys.
En resposta als cursos de la Complutense, els estudiants antifeixistes han realitzat una campanya per evitar que aquests ideòlegs del neofeixisme tornen a fer proselitisme a la Universitat.

PENGEM L’ARTICLE D’INVESTIGACIÓ COMPLET D’INTERVIÚ

Cursos impartidos por fascistas en Sociología de la Complutense, no volverán a tener lugar (AU Contrapoder)

Los fascistas no volverán a pasar

Publicado por Asociación Universitaria CONTRAPODER

La revista Interviu publicó a finales de Octubre una noticia que informaba sobre un seminario de Criminología impartido por dirigentes neonazis en la Facutad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM durante el curso pasado; las y los estudiantes de izquierdas de la facultad elaboramos un comunicado para difundir públicamente la noticia en el ámbito de la universidad, pusimos una queja oficial en el Departamento que organizaba el seminario y plantearemos una pregunta formal en la próxima Junta de Facultad pidiendo explicaciones. En el comunicado denunciamos la presencia de fascistas en nuestras aulas y alzamos la voz para pedir explicaciones al Departamento de Psicología Social, al cual pertenece uno de los organizadores del curso que trajo a los militantes nazis, el ultraderechista Carlos Coloma Valls. La primera respuesta dada por el Departamento fue el rechazo de tales acusaciones tratando de justificar el curso y negando la manifiesta afiliación política de los ponentes; sin embargo, tras las presiones estudiantiles exigiendo responsabilidades se han visto obligados a reconocer públicamente su culpabilidad y dejar claro que el curso en cuestión no se volverá a celebrar.

En una facultad emblemática por su carácter participativo en la cual se fomenta un pensamiento crítico, los fascistas saben que no se les quiere y se ven obligados a venir clandestinamente, celebrando cursos a escondidas. Cursos realizados con fondos públicos y a espaldas del estudiantado en los que difundir su propaganda racista, xenófoba, machista y homófoba, arropados por ciertos sectores del profesorado más reaccionario (entre los que se encuentra el ya nombrado Coloma Valls) y amparados por el silencio cómplice de los “defensores de la libertad y la democracia” y sus poderosos medios de comunicación.

Pero de nuevo la izquierda organizada de la universidad consiguió con su presión una rectificación, en este caso del Departamento de Psicología Social, para seguir recordando y dejando claro, de forma pública y con la cabeza bien alta, que el fascismo no es bienvenido en esta facultad. Porque la defensa de valores democráticos como la participación política activa y el fomento de una cultura generadora de debate y pensamiento libre implica la adopción y la puesta en práctica de una conciencia antifascista. Por ello desde aquí insistimos en el llamamiento a todos y todas las militantes de izquierda para seguir alerta contra el fascismo. Insistimos en la necesidad de no permanecer pasivos ante sus expresiones y denunciarlas allá donde se sufran, ya sea en las universidades, en las escuelas, en los centros de trabajo o en nuestros barrios.

A.U. Contrapoder
28 de noviembre de 2010
En la Facultad de Políticas y Sociología de la UCM

‘Blood & Honour’ pidió formación política a un partido ultraderechista

EL MUNDO:

Los miembros del presunto grupo neonazi “Blood & Honour” -Sangre y Honor- pidieron formación política al partido ultraderechista Movimiento Social Republicano (MSR), con el que compartieron sede en 2005 en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes.

Así lo ha declarado en la Audiencia Provincial de Madrid el dirigente del MSR, Juan Antonio Aguilar, que ocupaba el cargo de secretario nacional de ese partido en el momento en que fueron detenidos los 18 acusados que están siendo juzgados desde la semana pasada por pertenencia a asociación ilícita y posesión ilícita de armas.

En la sexta sesión del juicio, Aguilar ha comparecido en calidad de testigo y ha dicho que “un grupo de jóvenes” de “Blood & Honour” se acercó a la asociación ecologista “Tierra Verde”, que entonces dirigía y que posteriormente formó parte del nacimiento del MSR, para pedirle asesoramiento político.

Era un grupo de jóvenes que seguían un tema “estético urbano y de música” pero que “querían hacer algo más” en el tema político, ha explicado Aguilar, quien ha definido a Roberto L.U., considerado el líder, y a otros miembros de “Blood & Honour” como “buena gente, con nada reprochable en principio”.

Tras entrar a formar parte de “Tierra Verde”, el grupo guardaba camisetas, CD y libros de su ideología en una habitación de la sede y asistía a las charlas que organizaba el MSR sobre el Tratado de Constitución Europea, el Plan Ibarretxe o la extinción del lince.

Aguilar ha negado que “Blood & Honour” y el MSR compartieran ideología ya que, según él, su partido es “socialista, democrático y europeísta”.

También ha declarado el dueño de la discoteca “Taj Mahal” de Talamanca del Jarama (Madrid), donde la policía requisó armas después de un concierto el 12 de febrero de 2005, el cual ha señalado que se trata de una sala subterránea y con puertas de cierre automático, pero que si éstas están abiertas se puede llegar a oír lo que se grita abajo.

Ha asegurado que no pudo escuchar gritos como el de “seis millones de judíos más a la cámara de gas”, que declararon haber oído esa noche miembros de la Guardia Civil, ya que entonces estaba de viaje.

Un vigilante de seguridad, compañero de la misma empresa en la que trabajaba Roberto L.U., ha acudido al juicio para explicar que el arma de defensa extensible que se encontró en la taquilla del acusado formaba parte de un pedido hecho por cincuenta empleados para cuando vestían de paisano durante su trabajo en el metro.

Finalmente, y a pesar de que los abogados de la defensa han mostrado al tribunal su protesta, en la vista se han escuchado, a petición de la Fiscalía, las declaraciones que en su día hicieron al juez de instrucción los acusados después de ser detenidos hace cinco años.

El Ministerio Público pidió el segundo día del juicio que fueran leídas ya que todos los acusados menos dos se habían negado a contestar a sus preguntas y a las de la acusación.

En la declaración de Roberto L.U. ha destacado la aseveración de que “Blood & Honour” era una asociación cultural de amigos que no vestían de “ninguna forma especial” y en la que podían entrar “gitanos, judíos y homosexuales”.

En la mayoría de las demás declaraciones se repite esa afirmación, aunque también se dice que no hay ningún negro en “Blood & Honour” y que no saben si algún miembro es gitano, judío u homosexual.