23 desembre 2010

Dues xiques reben una pallissa d’uns porters de discoteca per per besar-se en públic

Els porters d’una discoteca de Granada van protagonitzar una brutal agressió contra dues xiques pel simple fet de besar-se en públic. Segons relata una amiga seua, testimoni dels fets, les xiques van ser increpades per un membre de la seguretat privada del local en veure que s’havien besat a la boca, dient que allà ‘no podien fer això’ i convidant-les a abandonar el local. A l’eixida, altres dos membres de la seguretat les estaven esperant, i la van emprendre a colps i arrossegons, fins arribar a aixafar una d’elles trencant-li la ròtula de la cama dreta i provocant a ambdues diverses contusions. Les víctimes van presentar la corresponent denúncia amb el part mèdic que acreditava la brutal agressió. Cap mitjà de comunicació ha facilitat fins ara el nom del local on es produïren els fets ni el de l’empresa de seguretat. Notícia de Granada Hoy:

Dos chicas denuncian una “agresión brutal” por besarse en una discoteca

Según una amiga de la pareja, “tres miembros de seguridad apalizaron a las jóvenes” y “arrastraron a una de ellas por el suelo cogiéndola del pelo, le pisaron y le acabaron rompiendo la rótula de la pierna derecha”

Elena Llompart / Granada | 21.12.2010

Dos jóvenes que responden a las iniciales M.D.S.S y R.N.B. sufrieron el pasado sábado una “brutal agresión homófoba” por parte de varios responsables de seguridad de una discoteca de la capital granadina. El motivo del triste suceso, según cuenta C. P. A., una amiga de las chicas, no es otro que “haber manifestado su amor en público” dándose un pico en el interior del local. Y es que, el ‘error’ de estas mujeres, tal y como valora, es “ser pareja, respetarse y quererse”.

Según el testimonio de esta amiga, tras el beso público, “se les acercó a las jóvenes un miembro de la seguridad del local y les dijo que allí no podían hacer eso”, de forma que, “les invitó a irse”.

Así, la pareja optó por abandonar el local sin más, ya que “prefirieron no darle más vueltas al asunto y, además, tenían que entrar a trabajar temprano al día siguiente”.

Pero la historia, que podía haber concluido en ese preciso momento, no había hecho más que comenzar. Porque, contra todo pronóstico, “en la puerta del local les esperaban dos miembros más de seguridad, a los que se les unió el de dentro”, el que supuestamente les invitó a marcharse previamente.

“Entre los tres apalizaron a estas dos chicas. Les daban con la mano abierta sabiendo que así no les dejarían tantas marcas. Arrastraron a M.D.S.S. por el suelo cogiéndola del pelo, le pisaron y le acabaron rompiendo la rótula de la pierna derecha. Al final sí que les dejaron marcas físicas”, señala la amiga de la pareja.

La “tortura” acabó cuando la Policía Nacional, alertada por algún testigo de los hechos, llegó al local de ocio nocturno. Las jóvenes fueron, por su propio pie, al hospital, de modo que tienen un parte médico (que fue entregado en el Juzgado de Guardia) y, además, han denunciado los hechos ante la Policía. Sin embargo, en el día de ayer, las jóvenes rehusaron hacer cualquier tipo de declaración sobre este asunto a la espera de poder hablar con su abogado.

Mientras esto ocurre, C.P.A. quiere visibilizar sucesos como el que presuntamente han sufrido estas mujeres. Así, tanto ellas como “todas las personas que siguen sufriendo el desprecio desde la ignorancia, se merecen que dejemos de ignorar lo que está pasando, en todos los aspectos: sexo, raza, idea y condición, y que dejemos de mirar hacia otro lado y digamos basta y lo denunciemos”.

Así, C.P.A. lamenta y critica que en pleno siglo XXI, dos chicas a las que define como “adultas, independientes, trabajadoras, amigas de sus amigos y de sus familiares” tengan que sufrir una presunta agresión por el simple hecho, según asegura, de haber mostrado su amor en público.