Marxandatge nazi-feixista es ven impunement a l’Estat espanyol
Resulta impossible trobar a la venda a Alemanya articles que exalten el III Reich, el genocida Adolf Hitler o les SS. Tampoc discos o samarretes de grups nazis, banderes o parafernàlia genocida. Però a l’Estat espanyol, diversos establiments i botigues d’internet ofereixen sense cap problema aquests tipus de materials que exalten la dictadura franquista i el nazisme. Si bé l’actuació del Fiscal de Delictes d’Odi de Catalunya ja ha emprés accions contra grups de música neonazis, contra la Llibreria Europa de Barcelona o contra concerts nazis, ja és hora que es posen les piles les fiscalies en perseguir els qui es forren amb la venda de material que exalta el genocidi franquista i nazi. La covardia habitual dels nazi-feixistes s’excusa en un presumpte “interès per tot allò relacionat amb la Segona Guerra Mundial” o amb la Guerra Civil, però en realitat estan dirigits per militants d’extrema dreta que nodreixen els joves i els adults filonazis de tot tipus d’articles que fomenten aquestes ideologies de l’odi. És el cas de l’empresa Soportes Sonoros S.L., propietària del segell discogràfic neonazi Rata-ta-ta i que la seua adreça d’internet (44×2) ja desvel·la el seu caràcter neonazi: 44×2=88=HH=Heil Hitler. L’administrador únic d’aquesta empresa és Eduardo García de la Barrera, que es presentà al Congrés de los Diputats per Àvila amb la coalició d’ ultradreta Plataforma España 2000 (no confondre amb el partit España2000, que es quedaria amb el nom després del fracàs d’aquesta formació unitària). Aquesta botiga on-line ven des de banderes i clauers relacionats amb la Falange i el franquisme, fins articles obertament nazis com emblemes i banderes dels distints cossos militars nazis del III Reich. També Ediciones Nueva República (ENR), propietat del líder del partit neonazi Movimiento Social Republicano (MSR), Juan Antonio Llopart, comercialitza música nazi malgrat la condemna que pesa sobre ell a més de dos anys de presó per difondre idees genocides a través d’aquesta editorial. En diversos webs ultres s’anuncia el nou disc de la banda de RAC Impertinencia, que conté cançons com Josep Goebbels, La Orden SS o Rudolf Hess. Llopart va presentar un recurs a la sentència i espera encara la resolució, pel què continua hui dia lliure i la seua editorial filonazi en marxa.
Reportatge d’El País:
Un negocio con la cara de Francisco Franco
Establecimientos comercializan la imagen del dictador 35 años después de su muerte
CARLOS CARABAÑA – Madrid – 08/01/2011
Hay tiendas en las que hasta el papel de regalo es rojo y amarillo gualda. Francisco Franco , además del dictador que rigió España durante 40 años, es un icono que se puede comprar en tazas, ceniceros, dedales y botas de vino con su mirada severa. Estos establecimientos diversifican sus negocios, pero guardan un rincón para el Caudillo y el líder falangista José Antonio Primo de Rivera. Objetos con sus efigies se venden 35 años después de la muerte del dictador .
Las lunas de puerta y ventanas de Bazar Patria, en el Barrio de la Concepción de Madrid, están tintadas. Los productos van ordenados por motivos en las estanterías. Artículos con imaginería religiosa, de los cuerpos de seguridad, militares y “varios”-como un delantal con el “¿Por qué no te callas?” de Juan Carlos I a Hugo Chávez- se suman a los del Generalísimo, Primo de Rivera, la División Azul y la versión franquista del Águila de San Juan, soporte del escudo de la España de los Reyes Católicos y de la del llamado Defensor del Occidente Cristiano de 1938 a 1981, conocida entre algunos críticos de la izquierda como “el pollo” o “el aguilucho”. Los bustos en bronce del dictador y el falangista, este realizado por encargo de los dueños, coronan su sección. Llama la atención la placa para el coche con la cara de Franco y la leyenda “Yo conduzco, él me guía”. Para Navidad vendían por 20 euros un lote con, entre otros artículos, un díptico con imágenes de Franco, de José Antonio y Pilar Primo de Rivera junto con una participación de 12 euros en lotería ilustrada con la vidriera del Águila del Alcazar de Toledo y una foto de Franco con el defensor de la fortaleza, el general Moscardó.
Esta tienda es la única tan enfocada del centro de Madrid, abierta desde hace cas dos años. De las banderas, las más solicitadas son las lisas, seguidas por las del escudo actual y después las del águila con la banda que reza “Una, grande y libre”. Venden material policial y por unos 900 euros, el cliente puede salir convertido en un autentico antidisturbios con antibalas, escudo y casco. Además en Bazar Patria es posible comprar llaveros de su cuerpo de seguridad favorito.
Por las inmediaciones de la Maestranza, quizá la zona de España con más tiendas de recuerdos, Arenal de Sevilla recibe al visitante con un grupo de banderas, que incluye la de la Falange, la cruz de Borgoña, la carlista, la española con el Águila de San Juan o la pirata, colgadas de sus mástiles. En el interior suenan marchas militares, llaveros con forma de capote y botellas de vino de mesa están decorados con Su Excelencia el Jefe del Estado y diseñados por Juan Manuel Vázquez, que además es dueño y gerente. Este sevillano de acento y nacimiento, pelo engominado hacía atrás y corbata azul con franjas españolas, asegura que su negocio no ha conocido la crisis. Cada vez que Zapatero aparece en televisión “apaciguando a la población”, suben las ventas, encabezadas por cualquier artículo que tenga el Águila, primera también entre las banderas. Llegadas fechas señaladas, como el 20-N o el 18-J, regalan un facsímil del DNI del Guía, Capitán y Conductor de España, el número uno, por una compra superior a 60 euros. También para el sorteo de Navidad venden participaciones de los partidos políticos Democracia Nacional y Falange.
El secreto para aguantar 10 años, explica Vázquez, es la calidad y el buen precio, “pero no de bazar chino”. Todos los artículos son de fabricación nacional, encargados a las escasas empresas que trabajan este tipo de género. La venta por Internet funciona tan bien que Vázquez se plantea cerrar el local. “Me ahorraría pintadas en la fachada, que me lancen un cóctel molotov y pegamento en la cerradura”, dice mientras muestra la huella en un expositor de una pedrada mal apuntada destinada a romper una vidriera. “Recibimos correos electrónicos de amenazas, firmados por Che libertarios [sic] y grupos de republicanos”. No venden camisetas de Franco, “todavía hay mucho miedo de mostrar para qué lado caminas”.
Otras, como Soportes Sonoros S.L, se han adelantado a Vázquez: venden dos camisetas del “Centinela de Occidente”, una con tres veces su nombre y otra con el lema “Siempre fieles a tu memoria”, y sólo operan por Internet. Frente al nombre neutro de la empresa, sus dominios web están tan cargados como www.falangista.com o www.44×2.com (44×2=88=hh=Heil Hitler) y avisan antes de entrar: “Artículos históricos relacionados con la Alemania de la II Guerra Mundial…únicamente por interés histórico”. Camisetas con el símbolo de las SS o de humor posmoderno como la de Hitler European Tour, con los países conquistados junto a la fecha de entrada del ejército alemán. Al lado de Rusia-Junio 1941 aprece un aviso: “Cancelado por la nieve”. El sello discográfico Rata-ta-ta, que edita grupos de música de extrema derecha, también pertenece a Soportes Sonoros S.L. El administrador único de la empresa entre 2001 y 2004, Eduardo García de la Barrera, se presentó al Congreso de los Diputados por Ávila con la coalición de ultra derecha Plataforma España 2000.
Fermín Bouza, catedrático de Sociología de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, explica que los símbolos de izquierdas han sido asimilados por el gran público “debido a que en general la izquierda clásica comunista ha salido mejor parada que el nazi-fascismo, ya que no asesinó tan intensamente y la memoria popular no ha sido tan dura con él”. El mercado parece darle la razón. Cientos de tiendas venden camisetas con la hoz y el martillo o la mirada al infinito del Che Guevara, que protagonizó un videojuego japonés en el que el segundo jugador era Fidel Castro; en el mercadillo ambulante Feria de los Continentes, la caseta de Rusia está llena de objetos comunistas e incluso una bestia negra en millones de muertos como Stalin, tiene un museo en su ciudad natal , y su cara ha decorado autobuses en Rusia por el aniversario de la victoria aliada sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Mao es comercializado por China en bolsos y carteras. Basta imaginarse una situación análoga con Hitler y recordar la retirada de la aplicación iFranco para el IPhone y el revuelo de la colección inspirada en los uniformes alemanes del diseñador/enfant terrible David Delfín.
La legislación española no recoge como delito portar símbolos políticos de ninguna clase, pero puede ser considerado un agravante. Este se aplico por primera vez hace tres años en la sentencia al soldado profesional que asesinó al adolescente antifascista Carlos Palomino. Italia contempla desde 1952 la apología del fascismo en su código penal. En Alemania está prohibido fabricar, almacenar o difundir propaganda o símbolos que continúen los objetivos del nacionalsocialismo o de los dos partidos declarados anticonstitucionales: el SAP, de extrema derecha, y el KPD, el Partido Comunista. El proceso de veto de una formación política en Alemania es largo y complicado debido al recuerdo de la abolición práctica de la democracia en la República de Weimar con este método por el partido nazi. En Rusia la “propaganda o ostentación pública de los atributos nazis o bien símbolos claramente idénticos” es perseguida por la ley. Algunos países al este del llamado Telón de Acero, como Lituania, Polonia o Hungría, han equiparado desde la disolución de la URRS en sus legislaciones la imaginería nazi y la comunista. Decisión que enfada en Rusia. Su ministerio de Exteriores decía en 2008 que “equiparar los emblemas nazis con los atributos de un Estado que hizo la contribución decisiva a la victoria es profanar la memoria de quienes realizaron un sacrificio irreparable para salvar el mundo contra la peste parda”.
Estos establecimientos no son los únicos en los que el dictador está presente. Conocido es el motel Azor en Burgos, con unos dueños que buscan distanciarse de la herencia del franquismo, y famosa es Casa Pepe, en la entrada del desfiladero de Despeñaperros, siempre deseosos de reivindicar ese pasado. Tanto que uno puede, mientras le hacen el carné de falangista, tomarse una cerveza sobre un barril pintado de rojo y amarillo gualda.
Notícia de Diagonal:
RAC, los acordes de la banda sonora del odio
Los neonazis utilizan la música para captar nuevos militantes y financiar sus actividades. La Fiscalía de Delitos de Odio en Catalunya empieza a actuar contra grupos y conciertos.
Joana Peris / Valencia – Viernes 3 de diciembre de 2010. Número 138 Número 139
Resulta curioso que los mayores detractores del mestizaje utilicen el rock, música de raíces negras, y sus derivados (punk, oi!, heavy…) para difundir sus mensajes. Pero ya nada sorprende de los neonazis, que reiteradamente reutilizan los símbolos y los medios de expresión habituales de la izquierda para tratar de presentarse como una cultura alternativa e intentar atraer a un público juvenil. Empezó Ian Stuart Donaldson con su banda de rock Skrewdriver, pionera en los primeros conciertos de Rock Anti Comunista (RAC) que organizaba el National Front inglés. Pero Stuart se desligó del partido y creó en 1986 en Gran Bretaña Blood & Honour (B&H), de caracter naziskin y que ha sido prohibida en varios países por su actividad neonazi. El objetivo, según Stuart, era “atraer y activar a jóvenes blancos a través de la música RAC/WP –Rock contra el Comunismo y Poder Blanco– y de actividades culturales con pautas políticas nacional-socialistas”.
Conexión internacional
La dimensión internacional de los eventos musicales de la extrema derecha se percibe con un simple paseo por las webs neonazis más importantes. En ellas se anuncian conciertos en todo el mundo, donde participan bandas y público de varios países. Los primeros conciertos de RAC en el Estado español, de carácter internacional, tuvieron lugar en Valencia durante los años 1993 y 1994, organizados por el grupo naziskin Acción Radical (AR), desarticulado por la policía en 1995. Convocaban “conciertos por la raza”, en los que participaban bandas internacionales como No Remorse o Battle Zone, junto con los primeros grupos españoles como División 250, liderada por el actual líder de Democracia Nacional (DN), Manuel Canduela. Canduela, uno de los jefes de AR condenado por pertenecer a dicha organización, es el autor de la mítica canción “Eh, negro, vuelve a la selva, Europa es blanca y no es tu tierra”. La proliferación de bandas es evidente gracias a las nuevas tecnologías y a la impunidad que ha existido. Sus discos se venden por internet, en tiendas de material ultra y en actos y sedes de partidos y organizaciones de extrema derecha. Algunos álbumes, como el del grupo Impertinencia, que contiene canciones como Josep Goebbels, La Orden SS o Rudolf Hess, se pueden adquirir a día de hoy a través de Ediciones Nueva República (ENR), la editorial filonazi cuyo propietario es el líder del Movimiento Social Republicano Juan Antonio Llopart. LLopart, que fue juzgado y condenado a dos años y medio de cárcel por difundir a través de su editorial ideas genocidas sigue libre gracias al recurso que presentó, todavía sin resolver.
Protocolos de seguridad
Sin embargo, los conciertos suelen realizarse bajo un protocolo de seguridad para evitar infiltraciones policiales o boicots antifascistas. Se anuncia el concierto y se da un email o un teléfono para que los interesados contacten. Y el día del evento, los organizadores envían un mensaje con el lugar y la hora del concierto. Más allá de los habituales centros de captación ultra –campos de fútbol o manifestaciones de extrema derecha– la música RAC ha cobrado una enorme importancia en el proselitismo y las finanzas neonazis. En julio de 2009, la Audiencia Provincial de Madrid condenaba a penas de entre un año y medio y dos años y medio de prisión a 15 miembros de la rama española de Hammerskin, una red racista internacional. Varios de los condenados son componentes de grupos de RAC y, según la Guardia Civil, Hammerskin había organizado al menos 11 conciertos en tres años. La misma relación quedó probada tras el reciente juicio e ilegalización de Blood & Honour [ver recuadro]. Pero la tradicional impunidad en la que se mueve la actividad nazifascista en el Estado español ha topado con las iniciativas del fiscal de Delitos de Odio en Catalunya que ya empieza a ser su bestia negra. En junio, los Mossos d’Esquadra se presentaron en un chalet de Tortosa (Tarragona) donde se celebraba un festival neonazi titulado Rac in the Rio. La policía identificó a 76 personas, algunas venidas de otros países, y se incautó de abundante material nazi, además de detener al supuesto organizador del evento, Enrique Valls Auxach, delegado del partido neonazi Alianza Nacional (AN) en Catalunya. Cinco días antes, los Mossos habían actuado contra una banda catalana de RAC llamada Hijos del Odio, cuyas letras presuntamente fomentaban el odio y la discriminación. También enaltecían el régimen nazi. Cinco personas de diversas localidades catalanas fueron detenidas. Una de las letras, dedicada a los homosexuales, se titula Enfermos mentales a la cámara de gas y contiene versos tan elocuentes como “ha llegado ya su fin, les vamos a destruir”. Más recientemente, en octubre, la policía catalana intervenía en un concierto celebrado en Sabadell (Barcelona) en la sala Kon-Fusión, donde actuaba una de las bandas más veteranas del movimiento neonazi, Batallón de Castigo [ver recuadro]. Los Mossos identificaron a los cerca de 200 asistentes, además de grabar en vídeo el concierto para estudiar si se incurría en algún delito de incitación al odio. En este evento también actuaba el grupo Más Que Palabras, cuyo último disco tiene de portada un dibujo de un grupo de skins apuñalando a varios negros. También el pasado 20 de noviembre, la Fiscalía de Delitos de Odio de Madrid, siguiendo los pasos de su homóloga en Catalunya, ordenó la grabación del concierto nazi en el que intervinieron bandas internacionales como Brutal Attack o Non Plus Ultra y los españoles Dramatic Battle para estudiar su judicialización.
EL EJEMPLO ALEMÁN
En 2003, el Tribunal Supremo de Alemania confirmó la pena de tres años y cuatro meses de cárcel para Michael Regener, cantante y letrista del grupo musical neonazi Landser, por incitar al odio racial. Aunque el Código Penal español también contempla en su artículo 510 este delito, la falta de interés político y de medios judiciales en esta materia han permitido su impunidad. Sin embargo, las actuaciones de la Fiscalía especializada en delitos de odio de Catalunya ha abierto el melón. Letras como “en mis manos el puñal, busco entre tus costillas (…) un lugar para clavar” (Batallón de Castigo) u “odiamos vuestra vida de vicios y derroches, el olor a la sangre fomenta nuestros sentidos, (…) puedes darte por perdido” (Más Que Palabras) sonarán en breve en los despachos de la Fiscalía.
RAC desde la cárcel La historia del grupo Batallón de Castigo es, cuanto menos, curiosa. El grupo fue fundado en la cárcel de Alcalá II en 1991 gracias a un taller de música que organizó la Comunidad de Madrid. Eduardo Clavero, condenado por matar a un joven de 19 años de una puñalada en el metro de Madrid un año antes, encabezó desde el principio el grupo, que ofreció varios conciertos en la misma prisión e incluso llegó a grabar su primera maqueta entre rejas. Con la salida en tercer grado de Clavero, en 1999, la banda entró de lleno en los escenarios del RAC español. En 2006, Clavero actuó en el acto de presentación del partido neonazi Alianza Nacional en Valencia, formación que lideraría en Málaga durante los años siguientes.
Boicot sala Heineken El 27 de febrero, la céntrica Sala Heineken de Madrid acogió un concierto del grupo neonazi Batallón de Castigo. La Policía Nacional organizó un despliegue para controlar a sus asistentes. Grupos antifascistas de Madrid llaman a boicotear a esta sala.
Una asociación cultural En julio, la Audiencia Provincial de Madrid declaraba asociación ilícita y ordenaba la disolución de Blood & Honour (B&H) España. En este juicio que sentó en el banquillo a 18 neonazis de Madrid, Burgos, Jaén y Zaragoza, quedó claro el enorme papel de la música y de los conciertos en el actual mundo ultra. La sección española de la organización neonazi con mayor implantación internacional, registrada legalmente como “asociación cultural”, organizaba al año tres o cuatro conciertos y se financiaba con la venta de armas prohibidas. Fue desmantelada en 2005.














