Jutgen un periodista de Diagonal per fotografiar les ràtzies policials contra immigrants
El foto-periodista del periòdic Diagonal, Edu León, s’enfronta dijous 3 de març a un nou judici (el quart en un any) acusat de desobediència a l’autoritat quan cobria les ràtzies policials als carrers de Madrid contra immigrants. Tot i ser totalment legal realitzar aquesta tasca, els agents van voler silenciar la tasca testimonial del reporter, confiscant-li la targeta de memòria amb les fotos, trencant-li una càmera i acusant-lo de desobeir l’autoritat. Associacions d’immigrants i de drets humans venen denunciant l’acció policial en el què anomenen “ràtzies racistes”, denunciades també per diversos mitjans de comunicació. Nombrosos periodistes ja s’han solidaritzat amb el reporter de Diagonal, per entendre que la intenció de la policia és intimidar els testimonis de les seues accions per gaudir d’absoluta impunitat. Tot el nostre suport a Edu. Notícies de Diagonal:
Nuevo juicio contra Edu León, fotógrafo de Diagonal, por sacar fotos de los controles de identidad a inmigrantes
Edu León, fotoperiodista e integrante del colectivo editor del periódico DIAGONAL, afronta el jueves 3 de marzo un nuevo juicio por supuesta “desobediencia” frente a la Policía Nacional durante un control de identidad contra inmigrantes.
Lunes 28 de febrero de 2011. Número 144
Es el cuarto juicio que afronta León en menos de un año por documentar esta práctica policial que está creando un clima de inseguridad e impotencia entre la población inmigrante. Grupos de inmigrantes y asociaciones hablan de la persistencia de “redadas racistas” y las enmarcan en un clima de creciente racismo institucional en el contexto de la crisis: denegación arbitraria de tarjetas de residencia por parte de las delegaciones del Gobierno, trabas administrativas desde los ayuntamientos para empadronarse, entre otras políticas.
En estos meses la policía ha sustraído dos tarjetas de memoria, dos cámaras fotográficas, dos lentes y un flash al fotógrafo de DIAGONAL mientras documentaba redadas en la ciudad de Madrid. De todo ese material, una de las tarjetas no le ha sido devuelta y una de las cámaras está estropeada después de su incautación por la Policía. Informar sobre el trabajo de los funcionarios y documentar situaciones ocurridas en el espacio público es algo totalmente legal, amparado por la legislación vigente. El colectivo editor del periódico ha decidido recurrir una de las causas para que se reconozca la agresión sufrida por Edu durante la detención.
Por estos motivos DIAGONAL reivindica su derecho a informar en igualdad de condiciones con el resto de medios, y defiende la extensión de esta libertad de informar a las nuevas formas de periodismo ciudadano facilitadas por la popularización de dispositivos móviles, cámaras digitales, etc. En este sentido, el colectivo editor de DIAGONAL ve con preocupación el contenido de las negociaciones entre la Asociación de la Prensa de Madrid, la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y TV y la delegación del Gobierno en Madrid, por las que sólo se garantizará la seguridad y la libertad de informar a aquellas personas identificadas ante la policía con un peto y el documento nacional de identidad.
EL FOTÓGRAFO EDU LEÓN RESPONDE A LAS PREGUNTAS DE LOS LECTORES
“Parece que España es campeona de la tolerancia, pero las políticas de inmigración son duras”
El fotoperiodista Edu León, miembro del colectivo editor de DIAGONAL, responde en directo a las preguntas de los lectores sobre la libertad de expresión, sus fotografías de los controles racistas y los procesos judiciales que tiene abiertos como consecuencia de su trabajo.
F. López: ¿Sabes cómo se comporta la policía en situaciones similares y con la prensa en general en otros países europeos?
Edu León.: Sabemos que las políticas de inmigración en toda la Unión Europea son comunes. Por compañeros que han estado en Grecia intentando retratar la situación de los inmigrantes en Europa también han tenido problemas. La diferencia esque en el Estado español se hace de forma oculta. En Francia, Sarkozy despotrica sobre los gitanos abiertamente, y en Italia la política de inmigración de Berlusconi es abiertamente racista, o como en el caso de Arizona en EE UU. Pero en el Estado español parece que somos los campeones en tolerancia cuando realmente nuestra política de control de la inmigración va por delante de Europa, pero aquí tanto por los medios como por parte del Gobierno se oculta.
O. González: Aunque al inicio de esta campaña de controles racistas de Rubalcaba y compañía sí se habló de ello, en seguida dejó de aparecer en la prensa, pese a que los controles continuaban. Si no te hubieran detenido, ¿crees que los medios habrían vuelto a hablar de los controles? ¿Crees que ha servido para algo aparecer en los medios, aún exponiéndote más todavía? ¿No tienes miedo por tu seguridad personal?
E.L.: Trístemente sólo recobró una pequeña repercusión mediática el tema de los controles de identidad con mi detención, que ha dejado de lado el hecho más importante en sí, que eran los controles de identidad. Se están valorando más mis derechos como “español y como fotógrafo”, cuando diariamente se están vulnerando derechos de muchos de nuestros vecinos, y de una manera mucho más dura que en mi caso.
Sobre si sirve o no, el hecho es que Rubalcaba sigue negando la existencia de las redadas, desgraciadamente esto se está convirtiendo en una política de Estado.
Apto: ¿Cómo te podemos ayudar y apoyar los que estamos sensibilizados con tu proceso judicial?
E.L.: Más que con mi proceso judicial, hay que sensibilizarse con la situación de los inmigrantes en el Estado español. Mi trabajo es documentar las redadas y hacer visible esta realidad. Yo afortunadamente, y trístemente a la vez, tengo mi DNI español y mi carnet de prensa, y un periódico que me respalda, y unas redes sociales a mi alrededor. Otra gente ni tiene esta documentación ni apoyo inmediato. Creo que es mejor ayudar a que las redadas sean visibles.
David: En España el raro es el fotoperiodista incómodo, el que pone el dedo en la llaga ¿Crees que en parte se ha llegado a esta situación por años de comodidad y sumisión en muchos compañeros?
E.L.: Creo que hay trabajos de muchos compañeros que arriesgan día a día su integridad por sacar una realidad. Por mi trabajo en concreto sobre las redadas y el tener que enfrentarme diariamente a la policía, he tomado la determinación de no borrar las fotos y que prevalezcan mis derechos como fotógrafo. Pero yo mismo me he autocensurado en otras ocasiones.
Creo que hay muchos más fotoperiodistas comprometidos que redactores comprometidos. Conozco muchos compañeros que han puesto el dedo en la llaga, como tú dices, para sacar a la luz realidades no visibles. Ahora se me vienen a la cabeza Walter Estrada, Gervasio Sanchez, mi compañeros Olmo Calvo y David Fernández, Guillem Valle… mucha gente que utilizan su cámara para denunciar y comunicar.
Luis: Estas semanas, para contrarrestar su imagen de golpistas, se nos ha estado bombardeando con la idea de que después de los sucesos del febrero del 82 el Ejército y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado salieron del siglo XIX y se modernizaron. Al parecer ya no hay porqué preocuparse. Pero leyendo informes de Amnistía Internacional o Human Rights Watch se plantean serias dudas. ¿Según tu experiencia cuál es la imagen del Ejército y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado entre el colectivo inmigrante y entre los españoles nacidos aquí?
E.L.: En el Ejército trabajan muchos inmigrantes, eso es un hecho. Pero no sé cuál será exactamente su visión, ni la de los inmigrantes en general, sobre el Ejército. Allí son enviados a las misiones más peligrosas y muchas familias dependen económicamente de ello.
Por otro lado, muchos inmigrantes están hartos de las redadas, y también hay otros que las apoyan, o por lo menos las comprenden. Pero es un tema complejo. Yo sólo puedo escuchar a las personas que sufren este problema, no me veo capaz de valorarlas.
Marc Pastor i Sanz: Me parece muy importante la labor que has llevado a cabo junto con los compañeros de Diagonal. Personalmente lo agradezco porque incluso teniendo una posición crítica al respecto, estas situaciones no las ves hasta que te las señalan. Uno no cree que estas cosas puedan pasar en el Estado español, y de hecho mucha gente a la que se lo he señalado cuando lo he visto yendo en metro también se ha resistido a creerlo. ¿A qué crees que se debe?
E.L.: A que estamos acostumbrados a tener una mirada cómoda hacia el mundo, a mirar y creer lo que menos nos va a hacer pensar, y es más facil creer imaginar que la persona a la que están cacheando e identificando en la calle es un criminal.
Los controles de identidad tienen varios propósitos, uno es el de las repatriaciones, que realmente casi no tienen impacto porque no hay capacidad para ejecutarlas, luego el afán por recaudar a través de las multas y la tercera, y más preocupante, la criminalización de los migrantes por parte del Estado, los medios de comunicación y la sociedad en general. Es una forma de dividir la población cada vez más entre ricos y pobres, entre un “nosotros” y un “ellos”.
Luis Otero: ¿Puede hablarse de terrorismo policial? Si un informador gráfico es detenido sin causa judicial, encarcelado y maltratado, ¿es terrorismo?. ¿Qué diferencia hay entre secuestro y detención por motivos políticos?
E.L.: Yo creo que más que ’terrorismo’ policial hay censura institucional. Yo he estado dos dias detenido por un hecho muy concreto. Pero diariamente sí se está “secuestrando” a gente por no tener papeles, desde 3 días en un calabozao hasta 60 días en un Centro de Internamiento. Eso es realmente lo preocupante.
Lo triste es que creemos que tenemos un Gobierno democrático y socialista y lo que tenemos es un Gobierno anclado en el pasado.
Nacho Grande: ¿Has recibido muestras de apoyo o interés por tu caso desde los “medios generalistas”?
E.L.: A raiz del acoso que hemos sufrido mi compañero Olmo y yo, es verdad que ha tenido un efecto contrario al que la policía pretendía censurándonos. La exposición Fronteras Invisibles, que ha estado en distintos foros internacionales y en distintos locales de Madrid, se ha dado a conocer gracias a la repercusión de ese acoso. Varios medios han recogido la noticia, en general para hablar de la exposición, pero pocos han incidido en el tema concreto de las redadas. La2 noticias fue una de las excepciones.
Esperanza de Lorenzo: ¿Te denuncian sólo a ti personalmente, como persona física, al periódico DIAGONAL o a ambos?. ¿En que hechos se basan? ¿Desobediencia a quién y a qué orden?, O dicho de otra forma ¿que se te imputa (o se os imputa) como demandado/os en estos procesos o que delito o falta presumen cometida o que precepto alegan infringido cuando por encima de todo debe primar el derecho constitucional a la libertad de información y de expresión?
E.L.: Las denuncias son a mí jurídicamente. La responsabilidad jurídica es mía, pero en realidad es un ataque a Diagonal y a cualquier medio que intente informar sobre realidades ocultas en los medios generalistas. El caso mío se repite en todos aquellos medios que intentan dar una versión distinta a la normalizada.
En cada juicio se me han imputado de cosas diferentes. En uno de ellos, que tuvo lugar después de una cartga de la policía contra puestos de comida en la casa de Campo de Madrid, se me llegó a acusar de iniciar los disturbios. En el juicio del jueves, se me acusa de una falta de desobediencia. El único de los casos en los que accedí a borrar las fotos se me acusa de desobedecer las órdenes de borrarlas. Partiendo del hecho de que sólo un juez puede pedir legitimizar esa acción, y considerando que por tanto el policía incurría en una acción ilegal, pedí el número de placa del agente. Por experiencia mía y de otros compañeros, esto suele conllevar una denuncia por parte e la Policía, es una manera que tienen de proteger sus abuso de poder.
DESPEDIDA
Os agradezco todo el interés mostrado por mi caso, y especialmente a todos los compañeros fotógrafos que se han enfrentado ante esta situación. Pero sobre todo, agradezco el interés de todos los que han escrito intersándose por las redadas y les animo a participar activamente en dar visibilidad a esta realidad.
Acoso policial contra los inmigrantes
Más de un año después de que saltara la polémica de los cupos de detenciones de inmigrantes irregulares, las redadas policiales siguen siendo una práctica diaria de las fuerzas de seguridad. Pese a las negativas del Ministerio del Interior, con Alfredo Pérez Rubalcaba a la cabeza, los controles de identidad siguen sucediéndose en calles, locutorios y en las proximidades de edificios donde se realizan trámites para la regularización. 140 organizaciones denunciaron en febrero la ilegalidad y la persistencia de estos controles contra inmigrantes. DIAGONAL aporta nuevas imágenes y testimonios de la política más silenciada del Gobierno.
La ecuatoriana Mariela Ángel Carvajal cumplió 48 horas detenida por no tener papeles. Fue arrestada en el metro de Oporto (Madrid), la madrugada del 21 de abril. Regresaba a casa después de cumplir su turno de lavaplatos en un restaurante de la Ciudad de la Imagen. Dos policías de paisano le pidieron la identificación y ella sólo pudo entregar el bono-metro. “No tengo papeles”, les dijo sin más dilaciones y se la llevaron a la comisaría de Extranjería de Aluche.
Los controles policiales para identificar a los inmigrantes en situación irregular no paran. La novedad de este año fue la circular 1/2010 de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, que pretende agilizar las expulsiones de los extranjeros sin papeles y permite la detención preventiva de cualquier inmigrante que, aun siendo regular, no pueda acreditarlo en el momento de la identificación. Este arresto cautelar, según la circular policial, tiene el amparo de la nueva ley de Extranjería.
El Sindicato Unificado de Policía, el mayor del cuerpo, se opuso a la nueva orden y llamó a la insumisión a sus 30.000 afiliados. Un comunicado de la central afirmaba que la circular “supone un paso más en la escalada en la que estamos inmersos de no respetar derechos constitucionales”. Los agentes, agregaba la nota, se pueden ver envueltos en un proceso judicial por detención ilegal que puede acabar con una condena o con la expulsión de la policía.
El secretario general del sindicato, José Manuel Sánchez Fornet, señalaba la falta de jurisprudencia para establecer que un policía puede identificar indiscriminadamente, sin motivo alguno de sospecha, a un ciudadano, como pretende la Comisaría General de Extranjería y Fronteras.
En Madrid, una plataforma integrada por 140 asociaciones presentó a inicios de febrero una queja al Ministerio del Interior para que revoque la circular 1/2010, pero su demanda no ha tenido eco. Por el contrario, los controles en las calles madrileñas se vieron fortalecidos con 1.107 nuevos agentes.
El año pasado en Madrid se identificaron a 445.000 extranjeros, de los que 22.000 fueron detenidos, según el Sindicato Unificado de Policía. Éste fue el resultado de la presión de Interior por completar los famosos cupos de inmigrantes ilegales según la población de cada distrito, que tantas veces negó Alfredo Pérez Rubalcaba. El escándalo quedó al descubierto con la publicación de una nota interna de la comisaría de Vallecas que decía: “Villa Vallecas, objetivo=35. Si no los hay, se va a buscarlos fuera del distrito”.
Hoy ya nadie habla de esos cupos, pero las redadas policiales se han incrementado en distritos como Usera, Ciudad Lineal o Vallecas, en los que hay un porcentaje de más del 20% de extranjeros. Los policías y sus furgonetas se plantan preferentemente en las bocas de metro y piden documentación a las personas que por su aspecto físico denotan ser extranjeras.
Mariela Carvajal, que pasó dos noches detenida, cuenta su testimonio al salir de los juzgados de Plaza Castilla. “No me expulsaron gracias a que una abogada de mi embajada probó que tenía un trabajo fijo desde hace dos años y que estaba reuniendo los requisitos para pedir arraigo”.
Llamadas a la puerta
Mariela no se había encontrado con una redada hasta el día de su detención. Sus hermanos, que sí tienen documentación, la avisaban si veían controles en su barrio. En la Ciudad de la Imagen, donde pasa entre 12 y 14 horas al día, no tenía problemas. Allí no se hacen controles de papeles.
Las cifras de detenciones de este año todavía son desconocidas, pero los testimonios de afectados prueban que el acoso policial continúa. El párroco de la iglesia San Carlos Borromeo de Entrevías, en Madrid, Javier Baeza, ha presentado cuatro denuncias por identificaciones policiales irregulares de inmigrantes, una de ellas practicada en su propia casa en la que da cobijo a personas sin papeles.
Baeza cuenta que tres policías se presentaron en su piso por una denuncia de ruidos. Una vez dentro empezaron las identificaciones. Uno de los chicos se comunicó con el párroco y éste le aconsejó que les dijera a los policías que pronto estaría allí una abogada. La amenaza surtió efecto y los policías se marcharon.
En todas las esquinas
La plaza Elíptica de Madrid, donde se reúnen a diario decenas de inmigrantes que buscan trabajo, es un lugar recurrente para el control de documentación. Los trabajadores que frecuentan la zona cuentan que la Policía usa una estrategia maquiavélica para identificar a los ilegales, aunque todos los testimonios son anónimos por el temor a las represalias.
Los testigos dicen que suele llegar una furgoneta cargada con dos o tres hombres que ofrecen trabajo a inmigrantes con y sin papeles, y cuando consiguen que los extranjeros se suban, se identifican como policías y les piden la documentación.
La red Ferrocarril Clandestino lleva dos años recogiendo testimonios que presentó como inventario el año pasado. Zaira, 31 años, dejó su trabajo porque no se atrevía a salir a la calle tras su segunda detención. Shumi, 29 años, fue increpada en los torniquetes del metro por los ‘centauros’ (unidades de la Policía Nacional) cuando volvía del trabajo. Nadie de aspecto europeo resultó detenido.
Mussa, 28 años, fue detenido mientras chateaba con su familia en el puesto del ordenador de un locutorio. Rosario, 49 años, fue detenida cuando intentaba averiguar dónde estaba su hijo John, desaparecido durante días y del que no recibió ninguna noticia. Dejen fue detenido por no tener papeles y pasó tres noches en comisaría. En ese tiempo, sólo le dieron galletas y zumo.
El Ferrocarril Clandestino presentará un nuevo informe a finales de mayo. Para esto han hecho decenas de encuestas a inmigrantes que han acudido a las Oficinas de Derechos Sociales (ODS) existentes en Madrid. Las respuestas han permitido establecer cómo, cuándo y dónde se están haciendo las redadas de inmigrantes.
Mariela cuenta que ahora vuelve “a andar por la calle con mil ojos”. Lo dice mientras se coloca los pendientes y las prendas íntimas que le quitaron cuando entró en los calabozos de la comisaría de Aluche. Luego busca su móvil para llamar a su jefe y justifica su ausencia durante esos dos días.
EL TIPO DE LA PORRA INVISIBLE: ALFREDO PÉREZ RUBALCABA, MINISTRO DE INTERIOR
Por Diego Sanz Paratcha
El titular de Interior representa el mejor ejemplo de las estrategias de Gobierno con las que Zapatero está manejando la crisis sin grandes muestras de descontento social. El ministro con más nota –rozó el aprobado en el último barómetro del CIS– ejecuta bien la partitura del director de orquesta, aquélla que comenzó cantando las gestas tricolores del capitán Lozano. Rubalcaba consiguió colar incluso en este periódico su ya famosa confesión a la madre del antifascista asesinado Carlos Palomino: “Tu hijo era de uno los nuestros”.
Mientras, incrementaba la presión policial ilegal –las fotos que acompañan a este especial lo vuelven a demostrar– contra la población inmigrante. Pero lo ha hecho tan bien, es decir, con tan poco desgaste político, que incluso tuvo que recordar a los suyos en la ejecutiva socialista celebrada en plena polémica del padrón en Torrejón y Vic que la política de extranjería del Gobierno supera a la del PP en capacidad de control.
“A pesar de haber endurecido notablemente la política de inmigración, algún sector de la población piensa que tenemos la manga muy ancha”, recogía el diario El País. El juego de espejos que sigue fundamentando la política nacional se lo pone, pues, fácil. Siempre habrá un más allá que coloque a Rubalcaba en el más acá de la normalidad democrática. Éste lo sabe y se aprovecha: conocedor de que anunciar el aumento de las expulsiones en 2009 podría desmentir el carácter de leyenda urbana con que buena parte de la población sigue percibiendo las redadas, el ministro utilizó las cifras de la recién creada Brigada de Expulsión de Delincuentes Extranjeros (BEDEX) para explicar que la mayoría de las nuevas expulsiones eran de delincuentes.
Corría el sábado 16 de enero y la polémica de las delaciones a inmigrantes irregulares en Vic llevaba una semana en el aire. El Gobierno volvió a demostrar cintura: mientras Zapatero se desgañitaba en Europa por los derechos humanos, el principal responsable de las políticas de control de extranjería no dudaba en vincular directamente inmigración y delincuencia.
LA NEGACIÓN DE LO EVIDENTE
Por Alfredo Pérez Rubalcaba
“No existe ninguna instrucción, ninguna circular, ninguna orden, ni verbal ni escrita (…) para establecer un cupo de inmigrantes”.
INTERVENCIÓN ANTE EL PARLAMENTO EL 17 DE FEBRERO DE 2009, DURANTE LA POLÉMICA DE LOS CUPOS
“La policía cumple escrupulosamente la Ley y la Constitución. No hay redadas indiscriminadas [contra inmigrantes], no existen”.
RESPUESTA A INTERPELACIÓN SOBRE LAS REDADAS EN EL SENADO, 6 DE OCTUBRE DE 2009
La prioridad de la policía es detener ilegales cuando están vinculados a la delincuencia
COMPARECENCIA ANTE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, 16 DE FEBRERO DE 2009
“El objetivo es reforzar las garantías de los procedimientos a los ciudadanos extranjeros en situación irregular”.
SOBRE LA ‘EXPULSIÓN EXPRÉS’, 9 DE FEBRERO DE 2010














