Detinguts cinc menors a València per intentar cremar viu un sense sostre
La policia nacional va detenir ahir a València a cinc menors d’edat, d’entre 15 i 17 anys, acusats d’intentar cremar un indigent a qui, segons sembla, van arribar a llançar diaris en flames. La víctima, que pel que sembla estava estesa en un banc, es va poder incorporar a temps, el que va evitar que patís ferides. Els menors, que van tractar d’argumentar que es tractava “d’un joc” i que la seua intenció no era matar l’home, estaven ahir a la nit detinguts en un calabós del Cos Nacional de Policia, a l’espera de comparèixer avui davant la Fiscalia de Menors, que ja ha estat alertada del succeït. El menyspreu cap a les persones per la seua condició social, per ser pobres, es diu aporofòbia, i és una de les característiques dels nazi-feixistes, que tenen les seues llistes pròpies de vides sense valor, contra les quals tot està permès. Notícia de Levante-EMV:
La Policía detiene a cinco menores por intentar quemar a un indigente
Los jóvenes, de entre 15 y 17 años, alegaron que “era un juego” y que no pretendían matarle
T. DOMÍNGUEZ/I. CABANES VALENCIA
La policía nacional detuvo ayer en Valencia a cinco menores de edad, de entre 15 y 17 años, acusados de intentar quemar a un indigente a quien, al parecer, llegaron a lanzar periódicos en llamas. La víctima, que al parecer estaba tendida en un banco, se pudo incorporar a tiempo, lo que evitó que sufriera heridas.
Los menores, que trataron de argumentar que se trataba “de un juego” y que su intención no era matar al hombre, permanecían anoche detenidos en un calabozo del Cuerpo Nacional de Policía, a la espera de comparecer hoy ante la Fiscalía de Menores, que ya ha sido alertada de o sucedido.
Los hechos sucedieron, según distintas fuentes consultadas, a las diez y cuarto de la mañana de ayer en un parque de la calle Serpis, en el que el indigente suele pernoctar y pasa varias horas al día, explicaron fuentes vecinales. El grupo de jóvenes, al parecer alumnos de un instituto de enseñanza secundaria (IES) próximo, prendieron fuego a los periódicos que la víctima tenía a su alrededor, y salieron corriendo, tras mofarse de la situación.
El hombre se incorporó y apagó las incipientes llamas que habían prendido en las perneras del pantalón y en el calzado. Gracias a ello, por fortuna, no llegó a sufrir heridas de importancia. Aún así, el “sin techo” fue llevado en una ambulancia del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) a un centro hospitalario de Valencia, para ser curado de las lesiones y recibir atención psicológica en caso de solicitarlo.
Antes de eso, varios coches patrulla del Cuerpo Nacional de Policía habían acudido al lugar, alertados por los vecinos. Los menores fueron localizados y detenidos por el intento de homicidio del indigente, tras lo cual fueron enviados a calabozos de dependencias policiales.
La exploración de los menores -toma de declaración ante un bogado especializado en defensa de menores- fue realizada a lo largo del día de ayer y hoy deberán comparecer ante la Fiscalía de Menores. Los fiscales decidirán si se les deben imponer a no medidas cautelares.
Según las fuentes consultadas, al menos uno de los detenidos es considerado conflictivo, ya que ha tenido otros tropiezos con la policía, aunque anoche no había trascendido si había sido detenido con antelación.
Un joven prendió a un indigente en Alicante
En abril de 2009 un joven de 17 años fue detenido en Alicante por agredir a un indigente que dormía en un cajero automático y tratar de prenderle fuego, tras rociarle con líquido inflamable. El agresor confesó que lo hizo porque “se había hartado de verle allí todos los días”. Esta grave agresión se produjo el 17 de abril de 2009 en una sucursal bancaria de la avenida de Novelda, en Alicante. El joven entró en el cajero y comenzó a golpear a su víctima en la cabeza. Un Juzgado de Menores dictó el internamiento del joven en un centro cerrado durante seis meses, acusado de asesinato en grado de tentativa. En diciembre de ese mismo año era condenado a siete años de internamiento.
En otras ocasiones los gamberros han llevado más allá su acción provocando la muerte del indigente. Este es el caso de María Rosario Endrinal, de 50 años, quien falleció abrasada en un cajero automático de Barcelona el 15 de diciembre de 2005. La Audiencia de Barcelona condenó a 17 años de prisión a los dos jóvenes que quemaron viva a la mujer, por un delito de asesinato con alevosía. El Tribunal Supremo ratificó la condena posteriormente. En este crimen participó también un menor, quien desde el año 2006 está cumpliendo la condena de ocho años de internamiento impuesta por el juez.
´Me di cuenta de lo que pasaba cuando un chico me intentó apagar el fuego de los pies´
Juan, el indigente al que la pasada semana intentaron quemar vivo, asegura que lo que él vivió fue “un intento de asesinato”
LEVANTE-EMV VALENCIA
Juan lleva dos años en la calle, pero con toda probabilidad el peor momento lo vivió la semana pasada, cuando cinco menores de edad intentaron prenderle fuego cuando él dormía en la plaza Mestre Ripoll de Valencia. “Me di cuenta de lo que pasaba porque un chico me daba golpes en los pies al intentar apagar el fuego”, relató ayer a Telecinco. “Lo que viví fue un intento de asesinato”, aseguró el indigente. Juan pasa las noches al abrigo de una torre de ventilación de un aparcamiento subterráneo en la plaza Mestre Ripoll, al lado de Blasco Ibáñez, en la capital valenciana.
Como se recordará, todo ocurrió sobre las diez de la mañana del pasado jueves. Cinco menores, que fueron detenidos posteriormente, intentaron quemar a Juan, que como él mismo relató ayer, estaba “roque, roque” en el momento de los hechos. Tal como contó, fue un joven desconocido el que le despertó al golpearle repetidamente la pernera de los pantalones y el calzado, donde había comenzado el fuego. Gracias a ello, Juan no sufrió heridas de gravedad, aunque fue trasladado a un centro hospitalario cercano para ser curado de las lesiones y recibir atención psicológica en caso de solicitarlo. Juan se encuentra actualmente en buen estado, pues la rápida actuación del joven que le apagó las llamas evitó un mal mayor. Los menores salieron en libertad al día siguiente, aunque acusados de un delito de tentativa de lesiones.
Los vecinos de la plaza Mestre Ripoll, una zona concurrida por niños en las primeras horas de la tarde, coinciden en destacar que Juan “no se mete con nadie”. Sus pertenencias, algunas mantas ajadas y poco más, pasan el día donde Juan las deja cada mañana, al lado de la mencionada torre de ventilación o bajo los columpios de un parque. Según las fuentes consultadas, Juan se levanta hacia media mañana y se va de la plaza, dejando en su sitio sus cosas, que recoge de nuevo al atardecer. No se mete con nadie, como dicen prácticamente todos los vecinos, y nunca había tenido problemas con nadie. Hasta que la pasada semana, un grupo de bromistas, que dijeron que todo era “un juego”, decidieron que era buena idea atacar a un indigente que dormía en la calle.
No es el único caso de estas características que ha ocurrido recientemente en la Comunidad Valenciana. En abril de 2009 un joven de 17 años fue detenido en Alicante por agredir a un indigente que dormía en un cajero automático y tratar de prenderle fuego, tras rociarle con líquido inflamable. El agresor confesó que lo hizo porque “se había hartado de verle allí todos los días”. Esta grave agresión se produjo el 17 de abril de 2009 en una sucursal bancaria de la avenida de Novelda, en Alicante. El joven entró en el cajero y comenzó a golpear a su víctima en la cabeza. Un Juzgado de Menores dictó el internamiento del joven en un centro cerrado durante seis meses, acusado de asesinato en grado de tentativa. En diciembre de ese mismo año era condenado a siete años de internamiento.
En otras ocasiones los gamberros han llevado más allá su acción provocando la muerte del indigente. Este es el caso de María Rosario Endrinal, de 50 años, quien falleció abrasada en un cajero automático de Barcelona el 15 de diciembre de 2005. La Audiencia de Barcelona condenó a 17 años de prisión a los dos jóvenes que quemaron viva a la mujer, por un delito de asesinato con alevosía. El Tribunal Supremo ratificó la condena posteriormente. En este crimen participó también un menor, quien desde el año 2006 está cumpliendo la condena de ocho años de internamiento impuesta por el juez
Indignación en el instituto
La difusión de la noticia a finales de la semana pasada provocó en el instituto en el que están matriculados los chavales protagonistas del suceso un malestar evidente porque en esa misma comunidad hubiera jóvenes capaces de provocar un incidente de esas características. Varios padres mostraron su indignación y algunos incluso amagaron con sacar a sus hijos del colegio si no se tomaba medidas contra los menores acusados.
El viernes después de los hechos, una patrulla de la policía local estuvo apostada durante todo el día en la puerta del instituto, más para calmar los ánimos de la comunidad escolar que por su propia labor de protección ciudadana. El suceso ha conmocionado al insituto y ha sorprendido a todos los integrantes del centro educativo, próximo al lugar de los hechos.














