Partits i entitats condemnen l’atac feixista a Vicent Flor i exigeixen de nou la fi de la impunitat
Nombroses mostres de solidaritat amb l’escriptor i professor de la Universitat de València Vicent Flor, que va patir el boicot per part d’un grup d’ultres el passat dimarts a l’FNAC quan presentava el llibre ‘Noves glòries a Espanya’, que analitza el virus catalanòfob al País Valencià. Les reaccions han sigut tant de condemna com d’indignació per la reiterada acció violenta dels grups d’extrema dreta i la inacció dels responsables polítics en matèria de prevenció i persecució d’aquests grups intolerants que ataquen els drets fonamentals dels qui no pensen com ells cada vegada que els ve de gust. Ni PSOE ni PP han condemnat els fets, i la Delegació del Govern s’ha limitat a respondre les queixes de Compromís sobre la tardança de la policia en acudir a l’acte, sense mostrar cap tipus de solidaritat amb les víctimes i sense explicar què pensa fer amb els grups ultres. A mig matí de divendres, el Consell si que s’ha pronunciat al respecte: Lola Johnson, portaveu del Consell, ha condemnat els fets qualificant-los d’un atac a la llibertat d’expressió. La policia només va detindre el líder de l’extinta Coalición Valenciana (CV) Juan García Sentandreu, que va passar una nit a comissaria, i que no ha condemnat els fets, sinó tot el contrari, ha afirmat ser víctima d’un ‘estat policial’. L’altre líder ultra que s’hi va presentar, l’advocat i empresari José Luís Roberto, d’España2000, també justificava l’acció al seu fòrum i negava que això fos violència. Per la seua banda, Vicent Flor ha anunciat que estudia denunciar Sentandreu i ha assenyalat els dos anteriors i un tercer, Manolo Latorre (president del GAV) com els ‘cervells’ de l’acció.
L’extrema dreta boicoteja a València la presentació d’un llibre sobre anticatalanisme i la policia deté Sentandreu (Antifeixistes.org)
Sentandreu se declara ´víctima de un Estado policial´ y asegura que llegó al acto tras el boicot (Levante-EMV)
GALERIA DE FOTOS (Levante-EMV)
Llamazares llevará al Congreso la actuación policial en la presentación del libro de Flor (Levante-EMV)
Partidos e instituciones condenan el boicot del GAV y piden contundencia (Levante-EMV)
“Hay una persecución contra la gente de izquierdas” (Público)
Delegació s’eximeix de tota responsabilitat per l’últim atac feixista a València (L’Informatiu)
“El ‘blaverismo’ ha impregnado el discurso de la política valenciana” (El País)
Compromís demana una reunió urgent amb la delegada del Govern per tractar els últims atacs contra la convivència democràtica (Coalició Compromís)
Esquerra Unida insta a Delegació de Govern a crear una unitat especial de la Policia perquè actúe contra els “cada vegada més nombrosos” delictes d’odi (Esquerra Unida-PV)
Acció Popular condemna l’agressió als assistents a la presentació del llibre de Vicent Flor i exigeix mà dura contra els ultres (Acció Popular Contra la Impunitat)
En suport a Vicent Flor (Departament de Sociologia i Antropologia Social de la Universitat de València)
Sentandreu no puede evitarlo (Julio Monreal)
Noves glòries a Espanya (Vicent Sanchis)
Es más peligroso un indigente que un fascista (Abelardo Muñoz)
Basauri podria ser Alzira (José Beteta)
Què vos passa valencians? (Maria Montesinos)
Un nou episodi d’una guerra que no acaba (Manel Alonso Català)
“Abans moros que catalans” (Jaume Pros)
Sobre el boicot a ´Noves glòries a Espanya´ (Sal·lus Herrero)
En solidaritat amb Vicent Flor (ACV Tirant Lo Blanc)
Cerdà lamenta els actes de violència ocorreguts a la presentació del llibre “Noves glòries a Espanya” (Esquerra PV)
Acoso a las libertades (J. J. Pérez Benlloch)
Quan un nazi et diu nazi (Vicent Sanchis)
El Consell condena el boicot de grupos de grupos de ultraderecha a la presentación de un libro sobre el anticatalanismo (Europa Press)
Notícia d’Europa Press:
Partidos y entidades condenan el boicot de grupos de ultraderecha a la presentación de un libro sobre el anticatalanismo
VALENCIA, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
Diversos partidos como Compromís, EUPV y Los Verdes Ecopacifistas y entidades como Cercle Obert y Acció contra la Impunitat han condenado este miércoles el ‘boicot’ que miembros de grupos de ultraderecha protagonizaron este martes a la presentación de un libro sobre el anticatalanismo del sociólogo Vicente Flor, que se llevó a cabo en la Fnac.
Según han informado a Europa Press fuentes del centro donde se realizó la presentación, ante de empezar el acto, miembros de grupos de ultraderecha empezaron a insultar tanto al autor de la obra como a la diputada de Compromís Mònica Oltra, encargada de dar inicio al acto, y algunos de ellos llegaron a tirar libros y a lanzar sillas.
La Policía desalojó a las personas que estaban provocando los incidentes. Posteriormente, llegó a la sala el dirigente del Grup d’Acció Valencianista (GAV), Juan García Sentandreu, quien se sentó en las últimas filas aunque también fue desalojado por los agentes. Según han confirmado a Europa Press fuentes de la investigación, los hechos se saldaron con la detención de Sentandreu por desórdenes públicos y resistencia a la autoridad. El detenido solicitó un ‘habeas corpus’ que fue desestimado por el juzgado y pasará esta tarde a disposición judicial.
Ante estos hechos, el portavoz del grupo parlamentario Compromís en las Corts Valencianes, Enric Morera, ha pedido por escrito una reunión “urgente” con la delegada del Gobierno, Ana Botella, para trata de esta situación, algo que, según ha dicho en un comunicado, “por desgracia no es la primera vez que pasa”. “Desde el local donde se hizo el acto se advirtió a las autoridades de que podía pasar algo así y pasó, y por eso no entendemos cómo tardó tanto al aparecer la Policía”, ha señalado.
Oltra, por su parte, ha manifestado que la persona detenida, “fue porque se negó a abandonar el lugar como le pedía la Policía, pero los agentes no identificaron a ningún agresor, aunque estaban lanzando bombas de humo, libros y sillas y algunos de estos objetos impactaron en asistentes, provocando heridas leves”.
Según la coalición, la “lentitud y la pasividad policial anima a los violentos, a los intolerantes y a los antidemócratas a continuar actuando de la misma forma porque saben que no son identificados, ni fichados ni van a estar perseguidos por la justicia por romper la convivencia y actuar con violencia”.
Por su parte, los Verdes Ecopacifistas han calificado los hechos de “tristes y lamentables y han pedido a Botella que tome las medidas preventivas necesarias “para evitar situaciones tan desagradables para todos y que proyectan una imagen de Valencia que no se corresponde con la realidad”.
En la misma línea, EUPV ha instado a la Delegación de Gobierno a crear una unidad especial de la Policía “para que actúe contra los cada vez más numerosos delitos de odio”. Según el diputado autonómico de EUPV, Ignacio Blanco, “los ataques de la ultra derecha, fascistas, xenófobos, homófobos o racistas son cada vez más frecuentes” en la Comunitat y ha reclamado la puesta en marcha de “medidas urgentes” como la creación de una Fiscalía que trate los delitos de odio, al igual que ya existe en Barcelona. La formación quiere que la Policía “actúe de manera preventiva para evitar” sucesos como el del martes.
Sobre estos hechos se ha pronunciado también Cercle Obert de Benicalap, quien igualmente ha solicitado una Fiscalía especial para investigar a grupos racistas y ultras y ha lamentado y condenado la “tardanza y parsimonia” de la Policía en acudir y que no se identificara a los alborotadores.
“EPISODIO CONTRA LE LIBERTAD DE EXPRESIÓN”
Asimismo, Acció Popular contra la Impunitat ha condenado esta acción, que ha calificado de “triste episodio contra la libre expresión” con un acto “de forma violenta e intimidando” a los asistentes. La entidad ha lamentado que entre los gritos que lanzaron los autores del ‘boicot’ hubo menciones al asesinato del joven Guillem Agulló, en “una clara apología del crimen y un insulto a la memoria de una víctima de la intolerancia”.
Acció Popular contra la Impunitat ha reclamado que se identifique a los responsables y se estudien los delitos que se produjeron, al tiempo que ha lamentado la tardanza de la Policía en llegar y reclama que se estudien los videos del circuito cerrado de la cadena para las identificaciones. En esta línea, ha reclamado a Delegación del Gobierno que actúe “contundentemente” contra los grupos ultras que actúan “de forma antidemocrática contra quienes no piensan como ellos”.
Notícia de Levante-EMV:
Sentandreu se declara ´víctima de un Estado policial´ y asegura que llegó al acto tras el boicot
El exlíder de Coalició Valenciana dice que su tique del “parking” de la FNAC muestra que entró cuando la policía ya había echado al GAV y que él no hizo nada
PACO CERDÀ VALENCIA Un día después de salir del calabozo y quedar en libertad imputado por desobediencia, el expresidente de Coalició Valenciana Juan García Sentandreu se declaró ayer “víctima de un Estado policial” y aseguró que no tuvo “nada que ver” con el lanzamiento de libros, sillas y bolas de humo por parte de miembros del Grup d’Acció Valencianista (GAV) y España 2000 en la presentación del libro sobre el blaverismo escrito por Vicent Flor.
De hecho, Sentandreu afirma que llegó al acto del martes después de los altercados. “Cuando yo llegué a la sala, ni había boicot ni nadie del GAV allí”, porque ya los había desalojado la policía, sostiene. “Yo llegué tarde, y al juez le mostré el tique del aparcamiento de la FNAC, que marca las 19.40 horas”, cuando ya había sucedido todo.
Según su versión, Sentandreu llegó a la sala, se sentó en la última fila, no abrió la boca y la policía, unos 10 minutos después, le ordenó que saliera y lo detuvo.
“Me dijeron que no pintaba nada allí, cuando era un libro que habla sobre mí y yo iba a mantener un debate ideológico con el autor. Y le pregunté si aparte de saberse el Código Penal conocía la Constitución y mis derechos y libertades. Eso lo soliviantó. Y el mismo agente me dijo: ‘Usted es el que ha organizado todo esto y queda detenido’”, afirma el dirigente del valencianismo tricolor.
“No puede ser -añade Sentandreu- que se me vincule a cosas en las que yo no he participado. Lo que se ha hecho conmigo es una injusticia policial y cuartelera. Por eso, voy a pedir responsabilidades a todas las personas implicadas en lo que se me ha hecho”. Preguntado si condenaba o defendía el lanzamiento de libros y sillas en la presentación del libro Noves glòries a Espanya, Sentandreu respondió: “No voy a valorarlo”. La causa está sub iúdice y un alegato a favor podría perjudicarlo.
“Ni soy fascista ni ultraderechista”
Por una parte, Sentandreu dice que está “tranquilísimo” porque, “como todas las denuncias anteriores, esto va a suponer para mí la más absoluta indemnidad”. Pero por otro lado, se confiesa “indignado”. “Ni soy fascista ni ultraderechista como me han querido presentar. Soy constitucionalista y nunca en mi vida me han condenado por un delito. No tengo antecedentes penales porque soy un defensor de la ley y de la justicia, y no puede permitir que se juegue con mi honorabilidad con detenciones absolutamente ilegales por hechos en los que yo no he estado ni he participado. Por eso, voy a por todos”, advierte.
Vicent Flor: “¿Tanto les cuesta al PP y al PSPV condenar los hechos?
Vicent Flor, profesor de Sociología de la Universitat de València y autor del libro “Noves glòries a Espanya” (resumen de una tesis valorada con excelente cum laude), lamentó ayer que PP y PSPV no hayan condenado los incidentes acaecidos el martes, como sí han hecho Compromís, Esquerra Unida o los Verdes Ecopacifistas. “No sé a qué esperan los dos grandes partidos. ¿Tanto les cuesta condenar un atentado contra la libertad de expresión? Así esta gente se sentiría más aislada”, asegura. Flor afirmó ayer que no descarta personarse contra Sentandreu “porque esta gente no debe quedar impune. Esto no es un juego”. A su juicio, el boicot del martes “tuvo tres cerebros: Sentandreu, José Luis Roberto (líder de España 2000) y Manuel Latorre (líder del GAV)”.
Notícia de L’Informatiu:
Delegació s’eximeix de tota responsabilitat per l’últim atac feixista a València
24 hores després que la presentació d’un llibre sobre la història del blaverisme a València fóra assaltada per un reducte de feixistes que van intimidar a ponents i assistents, Delegació del Govern emetia el seu primer comunicat sobre el tema, però no per a parlar de les mesures que prendrà per a atallar la violència ultradretana, sinó per a respondre a les declaracions d’un partit democràtic.
L’INFORMATIU. 07 juliol 2011
No és un cas puntual, doncs desgraciadament les agressions i atacs a partits i organitzacions nacionalistes o progressistes per part d’un reduït però actiu i violent grupuscle d’ultradretans d’orientació blavera o espanyolista, és freqüent en les nostres terres. No obstant açò, l’assalt a l’acte de presentació en un centre comercial del llibre Noves Glòries a Espanya, del sociòleg Vicent Flor, va ser especial. Perquè a diferència d’episodis anteriors, en els quals les víctimes eren ciutadans comuns i els fets es produïen lluny de l’abast de les càmeres, potser la sensació d’impunitat que tenen els seus actes va animar als seus autors a atacar també periodistes i polítics i davant la presència de centenars de testimonis.
El fet, com sempre, mereixia una resposta contundent de l’autoritat, però mentre esta no arribava, es reclamava des de l’àmbit de la política. La primera a fer-ho era la diputada de Compromís Mònica Oltra, que, com a presentadora de l’acte, va ser víctima i testimoni de l’assalt. I com tal assegurava que l’única persona detinguda —l’expresident de Coalició Valenciana, Juan García Sentandreu— va ser-ho “perquè es va negar a abandonar el lloc com li demanava la policia, però els agents no van identificar a cap agressor, encara que estaven llançant bombes de fum, llibres i cadires i alguns d’estos objectes van impactar en assistents, provocant ferides lleus”. Alhora, lamentava “la lentitud i la passivitat policial”, que “anima als violents, als intolerants i als antidemòcrates a continuar actuant de la mateixa forma perquè saben que no són identificats, ni fitxats ni van a estar perseguits per la justícia per trencar la convivència i actuar amb violència”.
En este sentit, des d’EUPV el diputat autonòmic Ignacio Blanco afirmava que els atacs de la ultradreta, feixistes, xenòfobs, homòfobs o racistes “són cada vegada més freqüents a el País Valencià. Fins a 80 agressions feixistes es van quedar l’any passat sense resoldre en la nostra comunitat”. Enfront d’açò, la formació d’esquerres insistia, com en anteriors ocasions, en la necessitat de crear també una fiscalia específica per a tractar estos delictes d’odi. La resta de grups parlamentaris guardava silenci. D’una banda el PSOE, també víctimes puntuals d’atacs d’este tipus, preferien no estrènyer a la Delegada del Govern. Des del PP, ni tan sols Rita Barberá, que semblava recentment sensibilitzada amb els efectes de les algaravies i amb fil directe amb el Ministre de l’Interior, deia paraula.
En canvi, sí es pronunciava finalment la Delegació del Govern, encara que ho feia mitjançant un comunicat i pràcticament 24 hores després dels successos. I no ho feia per a explicar el succeït sinó per a desmentir l’apuntat per Compromís. “La Delegació de Govern lamenta la falta de rigor, inexactituds i tergiversació dels fets” que al seu parer exhibeix el comunicat de la coalició. “No és cert, com es diu en el comunicat “que s’advertira a les autoritats que podia passar alguna cosa així”” apunta, i afig, per a negar la “passivitat policial i falta de contundència”, que “durant l’actuació policial es van realitzar 15 identificacions amb el resultat d’un detingut per un presumpte delicte de desordres públics, injúries greus i resistència a l’autoritat, sent traslladat a dependències policials per a la instrucció del corresponent atestat policial. Al final d’eixes diligències passarà a disposició judicial. Respecte a la resta d’identificats, cinc d’ells han sigut imputats per presumptes delictes de desordres públics i els altres nou han sigut proposats per a sanció administrativa per vulnerar la llei de seguretat ciutadana”.
Respecte a les mesures constantment reclamades de la creació d’una fiscalia per a delictes d’odi, o al creixent nombre d’incidents d’este tipus protagonitzats per ultradretans i la manifesta incapacitat de les forces policials per a evitar-los, la Delegació del Govern no es va pronunciar en cap sentit.
Notícia d’El País:
“El ‘blaverismo’ ha impregnado el discurso de la política valenciana”
Vicent Flor sufrió un boicot ultra el martes durante la presentación de su libro
ROSA PASCUAL – Valencia – 07/07/2011
Vicent Flor habla con resignación: “Es algo a lo que estamos acostumbrados últimamente”. Se refiere al episodio vivido la noche del pasado martes cuando un grupo de personas vinculadas a la ultraderecha intentaron boicotear la presentación de su libro Noves glòries a Espanya en el salón de actos de la FNAC en Valencia.
Según informó la Delegación del Gobierno, 15 personas fueron identificadas por estos hechos de las cuales cinco serán imputadas por presuntos delitos de desórdenes públicos y nueve serán propuestas para sanción administrativa por vulnerar la seguridad ciudadana. Por el momento, el único detenido es Juan G. Santandreu, líder de Coalició Valenciana, por desórdenes públicos, injurias graves y resistencia a la autoridad. Santandreu pasará mañana a disposición judicial tras haberle sido denegado el habeas corpus, hecho que ha retrasado el proceso.
Según el sociólogo, entre las 80 personas, aproximadamente, que llenaban la sala, se encontraban unos 30 individuos que portaban banderas de España, la comunidad y el Grup d’Acció Valencianista (GAV). En ellas aparecía escrito, recuerda Flor, “catalanistas terroristas”. Entre el grupo se encontraban Santandreu, José Luis Roberto, líder de España 2000 y Manuel Latorre, del GAV. De los tres, a quienes pudo reconocer Flor, se habla en Noves glòries a Espanya. “Lo que se dice de ellos en el libro son datos que están publicados”. Pero el profesor considera que a todos ellos les ha molestado lo que ha escrito.
Durante la presentación compartían mesa con el sociólogo, como ponentes, Mònica Oltra, diputada de Compromís; Vicent Olmos, de la editorial Afers; y el periodista y colaborador de EL PAÍS, J. J. Pérez Benlloch. Los ultras comenzaron a gritar durante la intervención de Olmos pese a que Flor cree que su intención era hacerlo en la de Oltra. “Eran palabras de muy mal gusto y expresiones verdaderamente machistas”. Según Flor, el grupo llegó a proferir amenazas de muerte, mencionando a Guillem Agulló, el joven asesinado por neonazis en 1993 en Castellón.
Pero en el salón de actos hubo más que palabras. Los boicoteadores lanzaron “pequeñas bombas de humo”, ejemplares del libro y sillas que impactaron contra los asistentes y que dieron como resultado tres contusionados según consta en el atestado policíal. Además, Flor asegura que los ultras también llevaban una botella de medio litro con un líquido que “olía muy mal” y que no llegaron a utilizar.
El sociólogo lamenta que la policía llegara cuando ya habían transcurrido 30 minutos desde el inicio del boicot. La policía niega, como se ha asegurado desde Compromís, que hubiera sido informada del posible riesgo del acto y afirma que acudió al ser avisada.
Oltra y Flor están estudiando presentar una denuncia por amenazas. Acció Popular contra la Impunitat se ha puesto en contacto con ambos para apoyarles y ha condenado públicamente la agresión. También la Universidad de Valencia, donde imparte clases Flor, ha emitido un comunicado lamentando los hechos y reivindicando “los valores democráticos y la libre expresión de las ideas”.
Para Flor el origen de la agresión está en que “el blaverismo ha impregnado el discurso de la política valenciana, especialmente en el PP”. De ahí, asegura, derivan políticas como la supresión de TV3 en la comunidad o la infrautilización del valenciano, “con la excusa del anticatalanismo”.
Noves glòries a Espanya es un ensayo sociológico en el que se denuncia “la impunidad y actitud populista y fascista de estos grupos. Me acusan de catalanista, cosa que nunca he sido”, asegura el profesor. En el libro analiza el hecho de que “la sociedad valenciana sea la que menos identificada se siente en España con su lengua. Eso es por el anticatalanismo”, sentencia.
Por su parte, Compromís ha solicitado una reunión urgente con la delegada del Gobierno, Ana Botella, para pedirle que actúe ante “los últimos ataques contra la convivencia democrática”.
Notícia de Público:
“Hay una persecución contra la gente de izquierdas”
La ultraderecha boicoteó la presentación del libro de Vicent Flor sobre el anticatalanismo en Valencia
BELÉN TOLEDO VALENCIA 07/07/2011
Vicent Flor (Valencia, 1971) presentó el martes su primer libro, Noves Glòries a Espa-nya, una reflexión sobre el anticatalanismo en la sociedad valenciana. El acto fue boicoteado por decenas de personas que se habían sentado entre el público. Eran miembros de la ultraderecha valenciana, que mostraron su desacuerdo con el texto a través de insultos. Según varios testigos, entre ellos la diputada de Compromís Mònica Oltra, rompieron libros y lanzaron sillas. Hubo tres heridos leves. Oltra acusó ayer a la Delegación del Gobierno de actuar con tibieza por la escasez de detenciones. La Delegación emitió un comunicado en el que afirmó que hubo un detenido, cinco imputados y nueve multados. Algunos participantes en el altercado eran miembros del partido ultra España 2000, que aclaró que no convocó la protesta, pero opinó que “el sentir general es que quien va a provocar sale escaldado”.
¿Son habituales los actos violentos de la ultraderecha?
Desgraciadamente son más frecuentes de lo que debería. Hay que recordar que hubo un atentado el 9 de octubre de 2008 en la sede del Bloc con metralla; un artefacto casero explotó en la de Esquerra Republicana del País Valencià, amenazas… Y todo se ha saldado con cero detenidos.
¿Por qué esta impunidad?
La Delegación del Gobierno debería reflexionar al respecto. Por lo sucedido ayer [por el martes], muchos no tienen ni siquiera multas. Tú y yo vamos a un establecimiento, rompemos o robamos algo, y nos denuncian o detienen. Estos señores lanzaron sillas, nos amenazaron. Y eso no tuvo más consecuencias que una detención. Parece que la violencia de extrema derecha no fuera una prioridad. Y merecería que las Fuerzas de Seguridad pusieran más empeño.
¿Por qué cree que, como afirma, no es así?
Creo que ha habido cierta connivencia entre las Fuerzas de Seguridad del Estado y la ultraderecha. En el sentido de que tradicionalmente se les ha considerado radicales, es cierto, pero no tan peligrosos porque no cuestionan la unidad del Estado. Aquí hay una persecución contra gente valencianista y de izquierdas, y esto es lo que no se puede sostener. Si fuera al revés, se montaría un escándalo mayúsculo.
La ultraderecha defiende que catalán y valenciano no son la misma lengua.
Es una creencia extendida entre las clases sin formación, pero todas las universidades sostienen que es la misma lengua. En el fondo, quien defiende el secesionismo lingüístico lo que quiere evitar es que castellano y valenciano estén en pie de igualdad. Defender los lazos lingüísticos con Catalunya haría más fuerte la lengua, igual que quienes defienden el castellano defienden la unidad lingüística con Suramérica. El secesionismo lingüístico amenaza la supervivencia del valenciano.














