JL Roberto (España2000): Sabemos que nuestras ideas atraen a muchos individuos que no son normales, desequilibrados mentales que se agarran a nuestro mensaje para justificar su agresividad.
La campanya electoral ha començat, i el partit España2000 arranca amb mal peu després de diverses notícies aparegudes en premsa. Aquest partit només es presentarà per València i Castelló, ja que diversos defectes administratius els han deixat fora d’Alacant. Des de les darreres eleccions municipals i autonòmiques, quan España2000 aconseguí els seus millors resultats fins ara, amb 5 regidors a distints pobles valencians i a Alcalà d’Henares (Madrid), el partit ha començat a ser conegut més enllà de les fronteres valencianes, tot i que no sempre per a bé. La màxima de ‘que parlen de mi encara que siga malament’ de vegades no funciona, sobretot quan es mesclen coses alienes a la política, com els negocis dels seus dirigents o declaracions desafortunades. És el cas de l’entrevista que la revista Rollin Stone va realitzar al líder del partit, José Luís Roberto a finals de setembre, dins un article sobre l’extrema dreta espanyola a internet. En aquesta entrevista, Roberto va declarar el següent: “Somos conscientes de que nuestro mensaje es radical. Aunque no es fanático ni violento. Sin embargo, sí es cierto que del radicalismo al fanatismo hay un paso. Sabemos que nuestras ideas atraen a muchos individuos que no son normales, desequilibrados mentales que se agarran a nuestro mensaje para justificar su agresividad. Si descubrimos a alguien así en el partido, lo expulsamos inmediatamente. Vale, atraemos a muchos locos. Pero no es culpa de España 2000, sino de la sociedad que los ha creado”.
També la passada setmana, una polèmica sobre els anuncis de prostíbuls als autobusos de València va esquitxar de nou el líder de la formació ultra pel càrrec que aquest ostenta a la patronal de la prostitució, ANELA, que va eixir a la palestra criticant la censura a aquesta publicitat. Un article de Público afegia el següent: “Pero si existe un nombre asociado al tenebroso mundo de la prostitución valenciana, ese es el de José Luis Roberto, padre de ANELA y presidente del partido ultra y xenófobo España 2000.“.
Però no tot són males notícies pels ultres valencians. El passat divendres es coneixia la sentència que condemnava el regidor d’EUPV Amadeu Sanchis a pagar una multa per injúries al partit per haver-los titllat de ‘terroristes’ en unes declaracions al diari Las Provincias l’any passat, quan el partit ultra anuncià la provocadora manifestació de Benimaclet, que finalment no va reunir ni a 30 persones i que posà tot el barri en peu de guerra contra l’acte.
Finalment, el diari Público tragué el passat cap de setmana una altra notícia exclusivament sobre la figura de José Luís Roberto, que va arribar a ser la notícia més vista i comentada del dia.
Así es la extrema derecha española en internet (Rolling Stone)
José Luis Roberto: Con la patria no se juega (Público)
Tras los buses de Valencia (Público.es)
Condena a un edil de IU por injuriar a un partido racista (Público)
¿Dónde está el límite? (Anna I. López – Levante-EMV)
Notícia de Rolling Stone:
Así es la extrema derecha española en internet
Adolf Hitler nunca tuvo acceso a internet. Pero sus nuevos acólitos se amamantan de la inmensidad ‘online’ para lanzar un discurso xenófobo propio. El catecismo nazi ‘Manual de resistencia sin líder’ se puede descargar en pdf, sus blogs reciben miles de visitas y desafían la ley en grupos de Facebook.
Por Ana G. Moreno
Más de medio millar de personas exigen justicia por la muerte de un joven. Su nombre es Óscar Cruz y contaba 22 años cuando Anderson Jair, de nacionalidad colombiana y 23 años, le asestó un golpe en la cabeza la noche del 14 de marzo de 2011. El cuerpo de Óscar no resistió el ataque. Y horas después, fallecía en su domicilio a causa de la contusión. Cuando han pasado ocho días del trágico suceso, el pueblo donde tuvo lugar el homicidio, Salt (Girona), se ha lanzado a la calle. Abarrotan la plaza del Ayuntamiento y reclaman a la alcaldesa socialista más seguridad en sus vías. Los manifestantes, españoles de nacimiento, como la víctima que los congrega, emiten gritos de lamento y solidaridad. En Salt reside un inmigrante por cada dos nacionales. De repente, entre todas las voces, destaca el tono doliente de una mujer: “¿Qué pasa, alcaldesa? ¿No nos recibes porque no somos inmigrantes?”. El comentario, como el primer petardo de una traca de feria, inicia una retahíla de protestas relacionadas: “Los inmigrantes han venido para matar y robar”, “que se vayan a su país” o “nos quitan el trabajo”. La grabación completa de esta escena se puede ver en YouTube, en un canal titulado Deportaciones_Masivas. También lo emiten Stop Inmigración y Reconquista Íbera. Entre todos los canales (hay muchos más que esos tres), la pieza suma miles de visitas en el servicio de vídeos online. Y centenares de comentarios. Uno de los últimos data de hace una semana: “88”. Que para los no iniciados en la jerga nazi, convendría decir lo que significa: “Heil Hitler” (por el octavo puesto de la “h” en el alfabeto romano).
La extrema derecha campa a sus anchas en la inmensidad de internet. Lo que es delito fuera de la Red (la apología del nazismo está penada por la Ley en España), se diluye dentro de ella. A raíz de la matanza de Noruega ejecutada por Anders Behring Breivik, racista y homófobo confeso, y de que saliera a la luz su fecunda actividad virtual, el ministro de Justicia de nuestro país, Francisco Caamaño, fue rotundo en sus declaraciones: “En España hay peligro por parte de los movimientos ultraderechistas, sobre todo a través de la Red. Y no sólo es una amenaza ideológica, sino real”. Esteban Ibarra, presidente de la ONG Movimiento Contra la Intolerancia, añade: “Durante años, se ha infravalorado el impulso de la extrema derecha en España. Parecía algo residual. Ahora, es un movimiento desarrollado y muy preparado. E internet le ha dado una fuerza enorme”.
Canales de YouYube, perfiles en redes sociales o webs y blogs que incitan al odio (más de 400 en nuestro país, según Movimiento Contra la Intolerancia) se reparten su porción del ancho de banda. Cualquier persona no excesivamente ducha en la navegación online puede dar fácilmente con fotos en Facebook de campos de concentración con pilas de judíos muertos y desnudos bajo la leyenda “así se tira la basura”, comentarios xenófobos en foros de partidos políticos legales (“Marruecos es el enemigo del sur”, en el foro de Democracia Nacional, formación de extrema derecha) o una Wikipedia alternativa llamada Metapedia que describe la homosexualidad como un trastorno psicológico profundamente ligado a la pederastia (“no pocos homosexuales quieren lograr que sea permitida la actividad sexual entre niños y adultos”, reza el artículo). “Muy a menudo, los administradores de estas webs no indican su nombre, contacto o correo electrónico. Se ocultan en el anonimato de la Red. Su material es visible para todo el planeta. Pero ellos son comunidades semiclandestinas, o individuos solitarios, muy difíciles de localizar”, narra Esteban Ibarra.
Antonio Hernando, diputado del PSOE, portavoz del partido en la Comisión de Interior del Congreso y vicecoordinador del Comité Electoral, asegura que existen unidades especializadas en la Policía Nacional y la Guardia Civil cuya misión es rastrear las acciones extremistas en internet. “Sin embargo, somos más partidarios de la vigilancia y de la penalización de los comportamientos ilegales que de las restricciones o censura previa de mensajes en la Red, que es la cuna de la libertad de expresión”, cuenta Hernando. Ciertamente, se han cerrado webs ultraderechistas en nuestro país, así como grupos de Facebook. Estas órdenes parten de las fiscalías de Madrid y Barcelona, las únicas en España que cuentan con un servicio especial de delitos de odio y discriminación. A ellos recurrió Esteban Ibarra en marzo de 2010, cuando, alarmado, descubrió la existencia de un grupo de Facebook con el nombre “Yo también pienso que Esteban Ibarra debe morir”. En las oficinas centrales de la millonaria (por ingresos y usuarios) red social, en Silicon Valley, California, se procedió a la eliminación de la comunidad cuando desde la Fiscalía de Barcelona así lo solicitaron. Ibarra, que ha llegado a recibir un paquete bomba en la sede de su ONG, en el mestizo y madrileño barrio de Lavapiés, por su compromiso de lucha contra los nuevos fascismos, se queja de la lentitud del proceso: “El grupo permaneció seis meses activo. Lo denuncié a Facebook en repetidas ocasiones y no me hicieron ni caso”. ROLLING STONE se ha puesto en contacto con el servicio de prensa de Facebook España para conocer su protocolo de actuación ante conductas violentas en su comunidad, pero no han querido aclarar nada al respecto. Grupos como “En mi pueblo hay invasión de rotondas, rumanos y chinos”, cuentas individuales con la cruz esvástica de foto de perfil y comunidades de patriotas o caballeros templarios con descalificaciones a José Luis Rodríguez Zapatero (“Zpuerco”), los colombianos (“cocalombianos”) y los indignados (“esos guarros que no quieren trabajar”) salpican el contenido social de Facebook.
“La inmigración es una invasión programada
a nuestro mundo blanco”, se lee en la Red.
Xavier Casals, historiador especializado en extrema derecha, desgrana las características de este movimiento, acuñado por los expertos como nueva extrema derecha o derecha populista. “La derecha populista es islamofóbica, exalta más valores (orden, seguridad e identidad) que ideologías, actúa como un movimiento antiglobalización que exhorta a la movilización del pueblo, como comunidad cultural homogénea, contra la amenaza de los flujos migratorios. Temen la pérdida de soberanía de los Estados y se encuadran dentro de la democracia”. Es decir, los grupúsculos de esta nueva extrema derecha pueden defender una economía liberal o proteccionista, un Estado laico o religioso, una política belicosa o pacifista, pero, en todos los casos, comparten dos compromisos básicos: la xenofobia y el ultranacionalismo.
España 2000 fue el sexto partido más votado en las pasadas elecciones autonómicas de la Comunidad Valenciana. En el cómputo general de las municipales de mayo de 2011, sumaron casi 13.000 votos. Pasaron de 2 concejales en 2007 a 5 en 2011, uno de ellos en el importante Ayuntamiento de Alcalá de Henares (municipio de Madrid con más de 200.000 habitantes). Su líder, José Luis Roberto, es un abogado valenciano de 58 años, propietario de una cadena de gimnasios y un bufete de letrados. En su programa, España 2000 promulga la supresión de la Ley del Aborto, medidas favorables al matrimonio y otras para frenar “la invasión pacífica” de inmigrantes en España. El foro del partido es uno de los más activos en pensamiento anti inmigración de la Red. “¿Si somos un partido de extrema derecha?”, se cuestiona José Luis Roberto. “El problema de las etiquetas es que te reducen tanto que al final no sabes dónde estás. Sí, somos ultranacionalistas ante la tibieza. Pero no somos xenófobos. Somos preferenciales”, acaba por responder. El preferencialismo de España 2000 se traduce en la creencia de que los españoles deben de gozar de más derechos que los inmigrantes residentes en nuestro país. Para frenar, según las propias palabras de José Luis Roberto, “la endofobia de las instituciones”. O lo que es lo mismo: el desprecio de nuestros políticos hacia la población nacional frente a su tendencia a favorecer a los inmigrantes. ¿Es éste un mensaje responsable? ¿No puede acaso saltar a la Red, crecer, fanatizarse y culminar en actos de violencia racista perpetrados por los llamados lobos solitarios? Replica José Luis Roberto: “Somos conscientes de que nuestro mensaje es radical. Aunque no es fanático ni violento. Sin embargo, sí es cierto que del radicalismo al fanatismo hay un paso. Sabemos que nuestras ideas atraen a muchos individuos que no son normales, desequilibrados mentales que se agarran a nuestro mensaje para justificar su agresividad. Si descubrimos a alguien así en el partido, lo expulsamos inmediatamente. Vale, atraemos a muchos locos. Pero no es culpa de España 2000, sino de la sociedad que los ha creado”.
Esteban Ibarra advierte de que el peligro actual en España de una acción fanática y violenta por parte de un ultraderechista es tan creciente como tenebroso. “Internet les ha allanado el camino. Muchos chavales se alimentan de odio en la Red. Tienen acceso a las armas. Saben de armas. En YouTube pueden aprender a fabricar una bomba”, añade. Cuentan con un catecismo propio, Manual de resistencia sin líder, un texto neonazi que anima a sus simpatizantes a emprender la “revolución violenta” en solitario. En sus páginas, accesibles en blogs racistas de internet que Google despliega en sus primeras posiciones de búsqueda, se vincula a los ultraderechistas a géneros musicales como RAC (Rock Against Communism: rock contra el comunismo) y haterock (rock del odio).
Durante años, Alberto Ayala Cantalicio ha sido señalado por la prensa como “el skin más peligroso de España”. Hoy tiene un blog, Alternativa Nacional, con un millón de visitas anuales, y niega categóricamente esa descripción mediática. “Soy patriota y nacional-revolucionario”, se define. En una de las últimas entradas de su bitácora, transcribe una noticia de la agencia Atlas sobre los disturbios acaecidos en Tottenham (Londres) a principios de agosto. Sólo añade Alberto una frase propia: “Cómo se les olvida mencionar la raza de los violentos” (la mayoría de los civiles que se enfrentaron a la policía eran de ascendencia africana). No hay duda: a Alberto no le gusta la inmigración. De hecho, si en su mano estuviera, probablemente cerraría de un plumazo las fronteras españolas a la llegada de inmigrantes. Pero no se considera de extrema derecha. “Es una etiqueta de la que casi todos los patriotas nos intentamos alejar por ser un nombre puesto por el sistema para englobarnos a todos en el mismo saco”, explica. El joven, de 33 años y en paro, reconoce contar con antecedentes penales por un acto de violencia que no quiere precisar (“ya es un delito cerrado”, cuenta a ROLLING STONE) y sanciones de miles de euros por destrozos e intentos de agresión en actos patriotas organizados por él. “Agresiones antifascistas a nuestras convocatorias”, asegura. Pertenece a la Mesa Nacional para la Integración, una entidad que coordina movimientos “revolucionarios”, entre los que se encuentra el falangismo. “Los blogs personales, de organizaciones o partidos son importantes para la difusión de nuestras ideas, las cuales seguramente no llegarían a la sociedad por falta de dinero”, explica Alberto. También difunde su ideario en el cyberespacio Armando López, el hombre detrás del perfil de Twitter @alarmado100. De 45 años, este madrileño, jardinero de profesión, inició su andadura en la red social de mensajes cortos hace apenas cinco meses. El texto de su perfil es contundente: “España, para los españoles”. No pertenece a ninguna asociación ni partido. Dispara sus cábalas, en 140 caracteres, sobre árabes y patria. “Los moros nos quitan los barrios, poco a poco”, escribe en uno de sus estados. Para Armando, internet es el caldo de cultivo actual de las opiniones conservadoras. “En la calle, es complicado manifestar pensamientos patriotas sin que te digan de todo. En la Red, nos unimos y es mucho más difícil hundirnos”, asegura.
Los especialistas advierten de que el peligro actual
de una acción fanática y violenta por parte de un ultraderechista
es tan creciente como tenebroso.
La Red no es sólo un foro de discusión para la derecha populista. También hace las veces de gran supermercado, donde los internautas compran material liviano (tazas con el rostro de Franco, por 4,40 euros) o sesudo (libros que difunden credos nazis y claramente racistas). Es el caso de la Librería Europa, con sede en Barcelona, cuyo propietario cuenta con una condena a sus espaldas por difusión de ideas genocidas. La tienda, que también despacha por comercio electrónico, asesora a sus clientes, mediante e-mail, sobre la obra a elegir. ¿Un libro que demuestre la supremacía de la raza blanca sobre la negra? Ellos lo tienen. No uno, sino varios. Y así lo hacen saber por correo al lector dubitativo: “El más completo, actualizado y conciso es Raza y realidad, de David Duke [fundador del Ku Klux Klan]”. 24 euros.
La inevitable pregunta es: ¿por qué este excelente estado de salud de la extrema derecha española en internet no se refleja en un poder mayor de los partidos afines fuera de la Red? El político socialista Antonio Hernando señala que, si bien es cierto que los partidos ultraderechistas de nuestro país no gozan de una representación relevante en el tablero político, tampoco hay que minusvalorar el calado de su mensaje. “Los 67 concejales de Plataforma per Catalunya en Cataluña son un claro ejemplo”, precisa Hernando. Josep Anglada, líder del partido catalán, se rebela contra esa ubicación. “No somos de extrema derecha, sino un partido identitario, transversal y de fuerte contenido social”, insiste. Con un férreo discurso anti inmigración. “En España, aumenta día a día la inseguridad ciudadana y gran parte de ese aumento de la inseguridad y del crimen, es culpa de los inmigrantes. Defendemos que cada pueblo tiene el derecho a vivir según sus costumbres e identidad en sus propios países, precisamente por eso nos oponemos a la llegada de inmigración islámica o de cualquier otro lugar extraeuropeo”, continúa Anglada.
¿Son estas ideas contagiosas? Para el diputado Antonio Hernando son, básicamente, peligrosas. Y opina que si en España los partidos de extrema derecha no han alcanzado aún su esplendor, como sí ha ocurrido en gran parte de Europa, es por el pudor que provoca esa etiqueta política y su vinculación al no tan lejano régimen franquista. “Una gran parte de la derecha española todavía no se ha integrado en el siglo XXI”, dice. El Partido Popular, por su parte, se ha negado a hablar del tema para ROLLING STONE. Hernando no cree que el equipo de Mariano Rajoy vire su discurso hacia una derecha extrema si éste llega a La Moncloa en elecciones del 20 de noviembre. “Perderían votantes. Según las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 8% de los votantes del PP se sitúa en la extrema derecha. Pero el votante medio, no: es más de centro que el propio partido. Eso sí, los guiños del PP a su electorado más radical se suceden constantemente. Cuando hablan de la ley del matrimonio homosexual, de la de interrupción del embarazo…”, explica. En los debates online de la extrema derecha, el Partido Popular es tachado con no poca frecuencia de “partido comunista” o “asquerosamente multicultural”.
Nuevo mensaje en uno de esos foros. Esta vez, el coloquio tiene lugar en el campo de juego de la idolatría al nazismo. “Yo respeto a las razas, pero nunca me mezclaría genéticamente con una diferente a la mía. Una cosa es ser cortés con todo el mundo, independientemente de su raza, y otra es quedarse impávido ante esta invasión programada a nuestro mundo blanco”, acaba de escribir un internauta.
4.000 personas son agredidas en España cada año, según Movimiento Contra la Intolerancia, por motivo de su raza, nacionalidad, inclinación sexual, etnia, religión o discapacidad.
Media hora después del mensaje sobre las razas del forero, dos usuarios anónimos, aplauden sus palabras: “Así se habla, camarada”.
Notícia de Público:
CANDIDATOS POCO EJEMPLARES
José Luis Roberto: Con la patria no se juega
Líder y candidato del partido ultra españa 2000. Aspirante al Congreso por Castellón.
ALICIA GUTIÉRREZ Madrid 05/11/2011
El 6 de mayo de 2011, José Luis Roberto Navarro, hasta enero secretario general técnico de la patronal española de prostíbulos (Anela), jefe de la formación “patriótica” España 2000 y actual candidato al Congreso por Castellón, abrió su campaña de las municipales con un mitin.
El vídeo del acto muestra cómo, a los nueve minutos y pico, Roberto recita emocionado “una antigua frase de José Antonio” referida a ladrones y corruptos: “Siempre encontraré una cuerda en los desvanes y un árbol en la campiña y haré que mis camisas azules le pongan la cuerda en el cuello, lo cuelguen en el árbol y estiren hasta que se muera”. En ese momento, el orador añade lo siguiente, ya de su cosecha propia: “Esto es lo que se merecen los que nos están robando”. Aplausos.
Se supone que aquello fue una licencia poética lanzada al aire bajo el manto protector de la libertad de expresión. Son también libres sus militantes para tachar de “invasores” a los inmigrantes o corear este pareado: “Con los rojos, hambre y piojos”. Se oye en otro vídeo de la organización. Y es oír la frase y aparecer la magdalena de Proust, pero con aroma a coliflor y estraperlo franquista.
¿Xenófobos, racistas?
España 2000 niega poseer carácter xenófobo o racista. De hecho, su líder proclama en público que su esposa es lituana. Rima con afgana, pero nada que ver el Báltico con los moros. Si xenofobia significa odio, hostilidad y repugnancia al extranjero, Roberto dice rigurosamente la verdad: España 2000 no aborrece a todos los foráneos, sino sólo a aquellos que pretenden trabajar en el país y que les dejen, encima, rezar en una mezquita.
Con la patria no se juega. Con España 2000, tampoco, como sabe ahora Amadeu Sanchís, concejal de IU en Valencia condenado ayer por injurias al partido de Roberto. El magistrado considera probado que Sanchís catalogó a España 2000 entre las “bandas terroristas que amenazan, coaccionan, torturan y, en muchos casos, asesinan”.
Abogado penalista radicado en Valencia, la web del Consejo General de la Abogacía (CGAE) ofrece para el bufete de Roberto la misma dirección y teléfono que exhibe en su web la asociación empresarial de locales de alterne (Anela). En ese teléfono, un empleado descuelga: “Grupo Levantina, dígame”. ¿Y Anela? “Ahora no hay nadie”, responde. No obstante, la última revista del grupo señala otra dirección y teléfono para el bufete del letrado.
Roberto figura como apoderado en Levantina de Servicios Generales, una de las sociedades del “grupo familiar”. Otra de las compañías, Levantina de Seguridad, facturó a la Generalitat valenciana casi tres millones en el último cuatrienio. La patria, sí, es una empresa seria.
Condena a un edil de IU por injuriar a un partido racista
Pidió la suspensión de una manifestación de España 2000 y lo calificó de “banda terrorista”
BELÉN TOLEDO Valencia 04/11/2011
Un concejal de IU en Valencia tendrá que pagar 500 euros al partido ultraderechista España 2000 por “daños morales”. Así lo establece una sentencia hecha pública ayer por un juzgado de esta ciudad, que considera culpable al regidor, Amadeu Sanchis, de una falta de injurias. Sanchis tendrá que pagar, además, 150 euros de multa, y los gastos de la publicación de la condena en un periódico regional.
Los hechos por los que el concejal ha sido condenado sucedieron en noviembre del año pasado. Entonces, Sanchis emitió una nota en nombre de su partido en la que criticó la convocatoria de una manifestación racista en el barrio valenciano de Benimaclet. La marcha había sido organizada por España 2000 con el lema “La inmigración masiva, los okupas y el paro han degradado Benimaclet”.
El barrio, atemorizado
La manifestación provocó el temor y el rechazo de las asociaciones vecinales y de comerciantes más representativas; hubo incluso establecimientos que cerraron sus puertas mientras los ultraderechistas desfilaron por las calles. Varios vecinos denunciaron a componentes del partido racista por coacciones y amenazas en los días previos a la manifestación. Dos días después de la marcha, hubo una concentración de repulsa a la que acudieron los representantes de la mayoría de colectivos vecinales.
En su nota, Sanchis pidió a la Delegación del Gobierno que evitara la manifestación y calificó a los convocantes de “bandas terroristas que amenazan, coaccionan, torturan y, ya en muchos casos, asesinan”. La sentencia establece que estas declaraciones “exceden lo normal en una crítica dentro del estado social y democrático de Derecho” y constituyen, por tanto, una falta de injurias. Sanchis alegó en su defensa que no citó expresamente a España 2000 en la nota, pero el juez considera probado que el concejal sabía que eran estos los convocantes.
La sentencia, sin embargo, reconoce que Sanchis ejerció una “sana crítica” cuando afirmó en su nota que la marcha “pone en peligro la integridad física de los vecinos, la seguridad y convivencia” y cuando pidió tolerancia cero a grupos de extrema derecha. El concejal afirmó ayer que se reserva la posibilidad de presentar un recurso. Por su parte, el candidato de la formación racista por Valencia, Samuel Azor, se felicitó en su blog por la condena a Sanchis: “Amadeu ayuda con este donativo a pagar nuestra campaña ‘¡Ni uno más! Los españoles primero’”.
Article d’opinió d’Anna I. López al Levante-EMV:
España 2000 ha convocado el acto central de su campaña para mañana con una manifestación y mitin contra la mezquita de Onda y el «islamismo invasor». El partido que se autodefine como antimusulmán y patriota difunde en sus documentos de trabajo que «hay que liquidar al régimen surgido en 1978, régimen generador de crisis económicas e inmigración masiva». Además, pretende captar votos con mensajes como «si entiendes que islam y democracia son incompatibles». Lástima que sus ideólogos, adoctrinados por el nazismo más puro y refugiados en Alicante, desconozcan que esta ecuación es errónea si nos fijamos en países como Turquía o muy previsiblemente en Túnez, donde el primer ministro, Ghannushi, ha anunciado la ampliación del sistema democrático, la justicia social y poner un límite a la discriminación de grupos vetados por el régimen de Ben Ali.
Lástima que tampoco hayan leído a teólogos como Ali Abderraziq, quien en 1925 ya postulaba la necesidad de unir islam y democracia. El discurso de la nueva extrema derecha irrumpe con más fuerza cuando se conforma un caldo de cultivo extraordinario: período de depresión económica, descontento de las clases medias por el agotamiento del Estado de Bienestar, inoperancia de la clase política y un chivo expiatorio al que culpabilizar de todos los problemas: los inmigrantes musulmanes.
No estamos en los años 30, sino en 2011, momento en el que la nueva extrema derecha española crece con fuerza y está dispuesta a ocupar un escaño, como ya lo ha logrado en el resto de Europa. Tras alejarse del recuerdo del franquismo que provocaba un lastre más que una ventaja para su consolidación y refugiarse muchos de ellos en el sector más conservador del PP, han constituido un partido más fuerte y han obtenido más financiación.
Desgraciadamente, hoy el discurso racista sale gratis. Y lo más grave es que en nuestra democracia no sepamos identificar dónde están los límites de estas formaciones. Recuerden que el objetivo de la reforma de la ley de partidos de 2002 es «garantizar» el funcionamiento del sistema democrático «impidiendo que un partido político pueda, de forma reiterada y grave, atentar contra ese régimen democrático de libertades, justificar el racismo y la xenofobia o apoyar políticamente la violencia y las actividades de las bandas terroristas». ¿Qué hacemos, entonces, con partidos que de forma reiterada propugnan la discriminación y pretender vulnerar derechos fundamentales como la libertad religiosa? ¿Qué hacemos con los 4.000 casos de agresiones racistas al año propiciadas por miembros de la nueva ultraderecha? ¿Y con las más de 200 webs xenófobas activas en nuestro país?
En la antesala de las elecciones generales, ahora más que nunca está más presente el denominado «dilema de la democracia» postulado por el politólogo Reginald Bassett, que se cuestionaba «si vamos a permitir a los enemigos declarados de la democracia utilizar la maquinaria democrática con el único propósito de derrocar la democracia». En Castellón y Valencia lo han logrado, en Alicante in extremis han invalidado la lista presentada. No olvidemos que fue la Constitución de Weimar la que permitió que Hitler llegara al poder de modo totalmente legal. Definamos claramente nuestros límites políticos para poder gestionar nuestro futuro.
?Investigadora en derechos humanos e inmigración. Universitat de València.














