6 desembre 2011

Anàlisi de l’extrema dreta a les eleccions del 20-N

Tot i que l’extrema dreta no ha aconseguit cap diputat a les Corts espanyoles als darrers comicis estatals del 20 de novembre, cal interpretar els resultats per fer-se una idea de la nova configuració del populisme ultradretà. Només l’any 1979, Blas Piñar aconseguí ser diputat per Unión Nacional (UN), una coalició de forces franquistes formada per Fuerza Nueva, Falange Española de las JONS, Círculos Doctrinales José Antonio, Comunión Tradicionalista, Asociación de Jóvenes Tradicionalistas i Confederación Nacional de Combatientes, amb 378.964 vots. Des d’aleshores, la mort política de les forces franquistes (en part fagocitada pel PP) i la manca d’un projecte unitari que aplegue les diferents propostes neofeixistes ha relegat l’extrema dreta espanyola a batallar en escenaris molt diferents, sobretot a nivell municipal i autonòmic, i amb èxits relatius a Catalunya (PxC) i al País Valencià (España2000). Una anàlisi interessant que reproduïm a continuació és el que ha fet l’investigador Xavier Casals, expert en extrema dreta. EL POPULISMO QUE VIENE (120): PAISAJE POLÍTICO DESPUÉS DE LA BATALLA ELECTORAL DEL 20-N (I)

LOS RESULTADOS ELECTORALES DE LA PLATAFORMA PER CATALUNYA [PxC] en las elecciones legislativas del 20 de noviembre del 2011 han sido sensiblemente menores de los que había obtenido en los comicios locales y autonómicos del 2010 -como muestra la tabla adjunta- y abren un interrogante sobre cómo deben ser interpretados: ¿Estamos ante una inflexión coyuntural motivada por el voto útil o un inicio de declive tras un ciclo electoral alcista? ¿Significa ello que estos resultados no suponen grandes cambios en el panorama de la derecha populista española? En esta entrada ofrecemos nuestra reflexión sobre la primera pregunta y en la siguiente sobre la segunda.

1. ¿ESTAMOS ANTE UNA INFLEXIÓN COYUNTURAL O EL INICIO DE UN DECLIVE DE LA PxC?

Es difícil interpretar el descenso de apoyos en las urnas de la PxC a falta de de datos demoscópicos, pero la elevada cifra de participación indica una movilización del electorado catalán muy superior a la de las anteriores convocatorias a las urnas: si la abstención fue del 41.2% en las autonómicas y del 44.9% en las locales, descendió al 33.1% en esta ocasión.

Por tanto, la apatía imperante y el voto a opciones de protesta de los comicios precedentes ahora ha sido menor y lo han canalizado especialmente la PxC y Escons en Blanc [Escaños en Blanco, Eb], esta última formación con un apreciable 1.4% (50.854 votos).

Es decir, se ha impuesto el voto útil en una campaña en la que el tema central ha sido la economía asociada al cambio político (apoyar o no al PP ante el PSOE por una parte y acabar o no con la hegemonía socialista en Cataluña por otra) y no la inmigración.

El descenso de apoyos también se observa en el partido España 2000 [Esp2000] en la Comunidad Valenciana, donde también ha experimentado una caída de sufragios en relación a los comicios autonómicos, como muestra la tabla.


No obstante, en el caso del “angladismo”, dado el crecimiento previo, la fidelización del voto demuestra ser muy limitada. La PxC no ha superado el 1% de los votos en Lleida, Girona y Tarragona y solo alcanza el 2% en Barcelona. Es significativo de ello que en el bastión de Anglada, Vic, su apoyo cae hasta el 2.6%, muy lejano del casi 20% obtenido en los municipales.

A falta de más información (barómetros y encuestas), pues, solo existe una conclusión clara: la PxC ha conseguido dar un salto estimable del ámbito local al autonómico, pero está por ahora lejos de ser una alternativa de voto útil en comicios estatales. Si está en un aparente declive, solo podremos saberlo en el próximo ciclo electoral.

¿Qué imagen pública ha proyectado la PxC entre mayo y noviembre?

Otra cosa muy distinta es el impacto que puede haber tenido la campaña de la PxC, que ha quedado posiblemente limitada al tener que competir con la imagen negativa que ha ofrecido el partido por diversas razones:

* Sus líos judiciales diversos: por la difusión de un panfleto falaz y xenófobo sobre la comunidad musulmana con fines electorales, proceso que se ha resuelto con la inocencia de Anglada y la condena de uno de sus ediles (1); por la mala imagen que su líder ha ofrecido a partir de un conflicto doméstico (una denuncia presentada por su hijo por una agresión y luego retirada: 2 y 3); por las denuncias cruzadas con un independentista por parte del secretario de la formación, Robert Hernando, debido a un rifirrafe en una discoteca (4); por la denuncia presentada por la PxC contra La Vanguardia por calificar de “xenófoba” a la formación y amenazar con hacer lo mismo con otros medios (5), algo que casa mal con pedir libertad de expresión desde el ámbito plataformista cuando se le pretende imputar delitos de opinión o considera que se le coarta su derecho a expresar sus ideas (5bis) y que puede tener consecuencias negativas para el partido si fracasa en este empeño.

* El culebrón protagonizado por ediles de su partido en Salt (6, 7 y 8).

* La vinculación de un miembro de la candidatura del partido en Cornellà con el neonazismo (9) o la visita de otro de la de L’Hospitalet en la página de facebook del asesino de Oslo y homenajear a las SS en su página de facebook (10 y 11).

* La detención de un edil de Vic acusado por apropiación indebida tres días antes de las elecciones (12).

De todo ello, cabe deducir que la sobreexposición mediática no tiene porqué haberle dado buenos réditos a la PxC, como antaño, sino que puede haberla perjudicado.

Igualmente, cabe preguntarse si ante la grave crisis económica y la complejidad de los problemas que se dibujan, basta la figura de Anglada como único banderín de enganche del partido. Crecer en las urnas e institucionalizarse exige desarrollo organizativo y emergencia de cuadros y perfiles técnicos. Existan estos o no en la PxC, a efectos de imagen pública son imperceptibles. Veremos si esta situación cambia.

¿HACIA DÓNDE VA LA DERECHA POPULISTA ESPAÑOLA?

COMO HEMOS VISTO, SERÍA UN ERROR PENSAR QUE EL FRACASO DE LA PxC en la obtención de representación parlamentaria supone que este partido ha crecido hasta alcanzar un techo en los últimos comicios legislativos. Asimismo, sería otra equivocación pensar que la ausencia de Josep Anglada en el Congreso no supone cambio alguno en el ámbito de la ultraderecha española.

En realidad, la eclosión de la PxC ha alterado este espectro ideológico de modo cualitativo. El partido ha conformado un nacional-populismo catalán ambiguo en términos de posicionamiento en eje del sentimiento de pertenencia (Anglada se ha manifestado regionalista, constitucionalista y autodeterminista), a la vez que la ausencia de pronunciamiento inicial en términos de derecha-izquierda se saldó en el V Congreso del partido con “un giro sociológico” a la izquierda en marzo del 2011.

Una mutación política

La PxC ha articulado así un artefacto político que habría incorporado al grueso de la extrema derecha española de Cataluña (es llamativo al respecto el comentario de Juan Antonio Llopart, líder del Movimiento Social Republicano [MSR]) y la habría conducido a asumir postulados catalanistas que posiblemente hace apenas cuatro años le hubieran parecido manifestaciones de belicoso separatismo.

El resultado es que la PxC, en estos términos, supone una mutación de la extrema derecha en Cataluña: la ultraderecha española es aquí electoralmente inexistente, mientras el angladismo adquiere contornos catalanistas difusos.

Ello es lógico: su expansión en el resto de España no acaba de cuajar (la PxC cerró delegaciones creadas en otras Comunidades en el 2008 y anunció que se presentaría a les elecciones legislativas en toda España y no lo ha hecho) y su crecimiento en el ámbito del nacionalismo español en Cataluña lo bloquea un Partido Popular [PP] que ha endurecido su discurso en temas de orden público e inmigración.

Así pues, parece plausible que la PxC -que combina el rechazo a la inmigración y al Islam con un catalanismo nebuloso- eventualmente se sume a la denuncia de un “expolio fiscal” de Cataluña para crecer, en unas coordenadas propias de la Lega Nord [LN] italiana.

De hecho, en el primer congreso de las Juventudes Identitarias del partido (octubre del 2011), la sección de Sant Vicenç dels Horts le entregó a Anglada una caricatura titulada “Angladiátor” donde se representaba “un carro tirado por gente occidental, mientras políticos españoles, e inmigrantes van subidos al carro, simulando el estado del espolio [sic] perpetuo de la gente de aquí”.

¿Hay cambios en la derecha populista española?

El avance en el último ciclo electoral de la PxC por una parte y de España 2000 por otra (aunque en magnitudes muy distintas) comporta una situación insólita en el panorama de la ultraderecha española de los últimos 40 años.

Articulado este espectro en torno al triángulo Madrid-Valencia-Barcelona, tradicionalmente en Madrid estaba el núcleo político que dictaba consignas y llevaba la voz cantante con discursos escasamente innovadores; en Valencia existía una tradición escuadrista y con pasarelas políticas con el “blaverismo” (el anticatalanismo que preconiza el secesionismo lingüístico); y en Barcelona un núcleo innovador e ideológicamente importador que tenía escasa influencia en Madrid.

Pues bien, ahora esta situación se ha invertido: Madrid es un yermo político incapaz de crear opciones políticas con presencia institucional significativa; Valencia ha generado una formación modesta pero que ha obtenido un edil en Alcalá de Henares; y Cataluña posee un partido de arraigo aparentemente sólido en el ámbito local y apadrinado por la ultraderecha europea: tiene el patrocinio directo del Vlaams Belang [VB] y el Freiheitliche Partei Österreichs [FPÖ] y apoyos en la LN. Hay, pues, resultados en la periferia y desconcierto total en el centro.

Ello augura un mapa político ultraderechista similar al alemán: una fragmentación de partidos en términos territoriales, con dificultad de establecer alianzas ( la PxC y Esp2000 han concurrido por separado a las urnas) y sin representación en el parlamento estatal. A la vez, las respectivas derivas territoriales pueden conducir a estas formaciones (PxC, Esp2000 y otros nuevos actores) a devenir la expresión de “populismos autoctonistas”.
Madrid: un “agujero negro”

En definitiva, aunque la radiografía electoral solo ofrezca un crecimiento limitado de la PxC y un despunte de Esp2000, la topografía política de la extrema derecha española experimenta cambios profundos al dibujar un “agujero negro” en Madrid. En la capital se suceden iniciativas políticas fallidas que dibujan un espectro político cada vez más atomizado ante un pujante Partido Popular [PP].

En definitiva, no solo parece difícil que surja una derecha populista de ámbito estatal por ahora, sino que la ciudad que durante los años de Transición marcó el norte político de la extrema derecha, ahora se halla sumida en el desconcierto, mirando hacia la periferia.

Ello es una situación insólita en las últimas cuatro décadas: el triángulo Madrid-Valencia-Barcelona ahora funciona de modo inverso, pues el referente es la capital catalana.

SOBRE LES ELECCIONS MUNICIPALS DE MAIG DE 2011:

LAS FORMACIONES ULTRAS OBTIENEN SUS MEJORES RESULTADOS

El lento pero continuo crecimiento del voto xenófobo – DIAGONAL

Les elecciones municipales han supuesto un paso adelante para algunos partidos de extrema derecha que han conseguido incluso concejales en diversos municipios, principalmente en Catalunya y el País Valencià. Aunque, en términos generales, sus resultados son modestos, su discurso amplía su influencia.

David Fernández, Joana Peris y Julián Vadillo

Viernes 27 de mayo de 2011. Número 150 Número 151

Las formaciones ultras que mejores resultados han obtenido han sido las que han capitalizado el discurso xenófobo. Así, la apuesta lepenista de la Plataforma per Catalunya (PxC) consigue 67 concejales en Catalunya en 41 municipios, el mayor éxito municipal de la extrema derecha en décadas. Mucho más modestos, los resultados de España 2000 doblan sin embargo los de las anteriores municipales de 2007 y sobre todo, le permiten obtener un regidor en Alcalá de Henares, la tercera ciudad en habitantes de la Comunidad de Madrid.

En Catalunya, la xenofobia cotiza al alza en las municipales

No por previsible –ya había conseguido 75.134 votos en las pasadas elecciones autonómicas del 28 de noviembre- el último resultado de PxC deja de ser preocupante. Al auge de la derecha española (PP) en el Estado y el monopolio de la derecha convergente (CIU) en Catalunya que ha caracterizado el 22M, cabe añadir la irrupción en los municipios catalanes de la extrema derecha xenófoba. Hasta 67 concejales ha obtenido Plataforma per Catalunya, cuya estrategia lepenista, resumida en su lema ‘Primero los de casa’, ha hecho mella en el cinturón metropolitano barcelonés y en buena parte de las principales capitales de comarca.

De los 17 concejales y 12.447 votos conseguidos en las anteriores elecciones municipales de 2007, el respaldo al discurso islamófobo, centrado en el señalamiento de la inmigración árabe, ha subido a 65.905 votos. Aunque significa un descenso de casi 10.000 votos respecto a las elecciones autonómicas de hace unos meses, ahora obtiene mayor representación: 67 concejales. Del 0,43% del voto total registrado hace cuatro años a quintuplicar el resultado hasta el actual 2,30%. Y hay que tener en cuenta que PxC sólo presentaba candidaturas en 110 de los 944 municipios catalanes. La plataforma xenófoba se convierte en la sexta fuerza política municipal en número de votos y la octava en número de concejales, según informa desde Barcelona David Fernández.

Especial incidencia consigue PxC en el área metropolitana barcelonesa –el antaño ‘cinturón rojo’– y en las capitales de comarca. El partido liderado por Anglada consigue 47 actas de concejal en 21 municipios en la provincia de Barcelona, nueve en Tarragona en cinco localidades, siete en Girona en cuatro municipios y cuatro en Lleida en cuatro municipios también.

Irrumpe en la segunda ciudad catalana, L’Hospitalet de Llobregat, con 6.013 votos -un 7,31%- y dos concejales, recogidos principalmente en los barrios con mayores índices de personas migrantes. Las comarcas del Barcelonés y el Baix Llobregat son su mayor caladero.

La explotación demagógica y populista de tensiones de convivencia en barrios deprimidos y con un tejido social más débil le permiten además hacerse en Salt (Girona) con tres ediles. El mismo resultado que obtiene en Mataró, donde pasa de los 135 votos registrados en 2007 a 4.684 sufragios: un 10,48% del voto que la sitúa como cuarta fuerza política. En otras ciudades de tamaño medio, Plataforma per Catalunya consigue representación institucional, como Olot (7,64%, 2 concejales) o Mollerusa (6,58%, 1 concejal). Barcelona, con todo, le da la espalda claramente. PxC no es decisiva en ningún consistorio, pero forzará pactos de gobierno múltiples en numerosos municipios y es tercera fuerza en El Vendrell, Manlleu y Salt.

Segunda fuerza en Vic

Pero, sin duda, donde obtiene su mayor éxito político –aunque menor del esperado- es en el laboratorio sociopolítico de Vic, ciudad natal de Josep Anglada y desde donde arrancó en 2001 su singladura política racista. Superando al PSC de nuevo en 10 puntos, la candidatura encabezada por Anglada, antiguo militante de Fuerza Nueva, vuelve a situarse como segunda fuerza política y obtiene el 20% (2.993 votos, 2.000 menos que CiU) y supera la estrategia del alcalde convergente Vila de Abadal, que protagonizó la polémica sobre la prohibición de empadronamiento de las personas inmigrantes. Aquella estrategia de CiU pretendía asumir parte del discurso xenófobo con fines electorales para reducir la presencia de Anglada en el Ayuntamiento de Vic.

Cabe destacar también que allí donde PxC ya estaba presente en 2007, los resultados se han mantenido o mejorado, como es el caso del municipio de Manlleu (vecina de Vic), donde sube hasta obtener tres concejales, o el caso de El Vendrell (Tarragona), donde pasa de cuatro a cinco representantes. Y cabe añadir que ha estado a punto de obtener concejales en el resto de municipios donde presentaba candidaturas, como el caso de Cornellà o Espulgues de Llobregat.

Por su parte, CiU, la fuerza que ha arrasado en las municipales, ha anunciado oficialmente que sólo excluye pactos postelectorales con PxC. En el contexto de las candidaturas ultras, en Catalunya la reciente escisión de PxC liderado por su ex secretario general Pablo Barranco ha obtenido, en apenas tres meses de existencia, su única acta de concejal en Sant Just Desvern (Barcelona). Esta candidatura tiene el apoyo directo de España y Libertad y ha firmado acuerdos con la formación ultra alemana Die Freiheit. La otra escisión minoritaria de PxC, PxCat, consigue unos mínimos resultados y sólo revalida un concejal en su feudo, Cervera, con 290 votos y un 7,93% de apoyos. Por su parte, el sin tapujos neonazi MSR obtiene un 3,79% de los votos en Roses (Girona), pero no consigue concejal.

España2000 consigue cuatro concejales en el País Valenciano

En el País Valencià, donde la extrema derecha mantiene una intensa actividad, los resultados de los diferentes partidos ultras ha sido desigual, según informa Joana Peris.

España2000 (E2000) ha presentado candidaturas en 17 municipios, siete más que en 2007, cuando consiguió dos concejales en las localidades de Onda (Castelló) y Silla (València). En esta ocasión ha conseguido un notable incremento de votos tanto en las autonómicas (12.183 votos, 0,49%), pasa a ser la sexta fuerza política, como en las municipales, donde en grandes localidades como Torrent ha obtenido 1.143 votos (2,92%), o en Valencia, 1.920 (0,48%), el triple que en 2007.

En el caso de Dos Aguas, una pequeña localidad valenciana castellanohablante, 68 votos han sido suficientes para que España2000 sacara un concejal.

También ha conseguido sumar otro concejal al que ya tenía en la localidad de Silla. Se trata de José Alejandro Serrador Ferrer, un corpulento vigilante de seguridad de la empresa del líder de España2000, Levantina de Seguridad, que fue detenido en 2005 por la Guardia Civil acusado de formar parte de la organización neonazi Frente Anti Sistema (FAS). Este conocido fascista está actualmente imputado en la Operación Panzer, operación policial que desarticuló el FAS y que se ha convertido en la mayor causa contra una organización neonazi en el Estado español. Junto a él, otros 27 neonazis esperan la celebración del juicio, que contará con una acusación popular formada por varias entidades, sindicatos y ONG antirracistas agrupadas en la plataforma Acció Popular Contra la Impunitat (accio-popular.org). Además, Serrador tiene antecedentes penales, ya que en 2002 fue condenado a un año de cárcel por coacciones, un delito contra la Administración de justicia y una falta de lesiones.

El mayor batacazo ultra ha sido para la formación catalanófoba Coalición Valenciana (CV), liderada por el ex falangista Juan García Sentandreu, que pasa de 20 a 10 concejales y que en las autonómicas pierde casi la mitad de los votos, pasando de 17.331 a 9.334. Este partido ha confluido con España2000 en diversas protestas contra la cultura y la política valencianista, por lo que muchos simpatizantes achacan el fracaso a la fuga de votos hacia España2000.

Otras formaciones ultras como Democracia Nacional (DN) pasan de 706 a 2.156 votos, aunque estos tan sólo representan el 0,09% del total en la Comunidad.

En términos globales, estas elecciones en el País Valencià han revalidado la mayoría del Partido Popular, aunque baja cuatro puntos y Rita Barberá pierde un concejal en el Ayuntamiento de Valencia. Por contra, la izquierda ha subido notablemente con la debacle del PSOE, concretamente Esquerra Unida (EUPV) y la Coalició Compromís (Bloc, Iniciativa y Els Verds), entrando ambas formaciones en las Corts, con cinco y seis diputados respectivamente, y en el Ayuntamiento de Valencia -tres concejales Compromís y dos EUPV-. En otras grandes ciudades, como Ontinyent o Alcoi, el PP podría perder la alcaldía si PSOE, EUPV y Compromís llegan a un acuerdo.

También en Madrid

Uno de los mayores éxitos de España 2000 es haber logrado salir del País Valencià y obtener un concejal, Juan Antonio Bueno, en Alcalá de Henares, Madrid. Y lo ha hecho de forma holgada, ya que lo tuvo durante todo el recuento electoral, según informa Julián Vadillo. La campaña de E2000, muy agresiva, no se ha ido por las ramas: su cartel electoral tenía por lema “Ni uno más” bajo dos guantes de boxeo con los colores de la bandera española. Su programa electoral contenía algunas perlas como: “Cuando se intentan proyectos de mestizaje y multiculturalidad se da siempre lugar a combinados inestables y supone en cualquier caso una caída de nivel de la identidad que es superior a la que es inferior (porque entre las identidad también existen calidades y jerarquías)”.

En Alcalá, donde estimaba obtener buenos resultados, E2000 realizó un gran despliegue de medios. Varias furgonetas recorrieron la ciudad emitiendo la música de la película de Rocky y lanzando soflamas contra la inmigración. Incluso fue enviada propaganda electoral a todos los vecinos, algo inédito hasta entonces para otras organizaciones que no fueran los grandes partidos tradicionales. Y los resultados les han acompañado: 4.541 votos, el 5,18% de las papeletas, y un concejal. Si a esto se le suman los resultados de la también xenófoba Democracia Nacional -671 papeletas-, el voto racista sin tapujos supera en la ciudad complutense los 5.200 apoyos.

Obtener representación en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares era un objetivo largamente acariciado por el convulso panorama ultra. En 2003 lo intentó Democracia Nacional (1.286 votos), luego en 2007, tras fuertes disensiones, un sector que abandonó DN lanzó la marca Alcalá Habitable (formula que también ha funcionado en otras localidades ya que Galápagos Habitable acaba de conseguir un concejal en esta este pueblo del noreste de Madrid). La encabeza Rafael Ripoll, un reconocido skinhead nazi de la ciudad, que primero fue líder de DN, y que cosechó casi 2.000 votos. Ahora E2000 lo ha conseguido. Entre sus integrantes siguen estando Rafael Ripoll y Jesús Dominguez, destacados militantes de la extrema derecha en Alcalá desde hace muchos años.

En cuanto al resto de las formaciones xenófobas, Democracia Nacional ha cosechado más de 2.000 papeletas en el País Valencià y un regidor en Cuenca de Campos (Valladolid) con 33 votos y otro en Tardajos (Burgos) con 86 papeletas. El abiertamente neonazi Movimiento Social Republicano (MSR) ha conseguido por primera vez un concejal, en Heras de Ayuso (Guadalajara). Por su parte, formaciones ultras ‘clásicas’ como Falange Española (FE) y Alternativa Española (AES) han conseguido en estas elecciones un total de 11.162 apoyos en todo el Estado, un 0,34 % del total de votos.

Aunque en términos globales los resultados de las formaciones racistas son modestos, a nivel local su influencia es importante. Por ejemplo, en Catalunya el discurso criminalizador de la inmigración ha calado en los partidos tradicionales. Allí donde PSC, CiU o PP han implementado campañas con discursos de dureza contra la migración es donde PxC ha obtenido peores resultados. El caso más paradigmático es el de García Albiol, candidato del Partido Popular en Badalona, la tercera ciudad catalana, que ha ganado con mayoría relativa las elecciones tras criminalizar al conjunto de los gitanos rumanos. En Lleida, su alcalde, Àngel Ros, del PSC, ha obtenido mayoría absoluta tras un mandato de cuatro años en el que la ciudad ha sido noticia por la clausura de un oratorio musulmán por vulnerar la normativa sobre aforo y porque su ayuntamiento ha sido el primero en prohibir el acceso con burka a los recintos municipales.