Antifeixistes.org

Tota la informació sobre l'extrema dreta al País Valencià

Mor als 95 anys el líder franquista Blas Piñar, fundador de Fuerza Nueva [Vídeo mítin a València, 1987]

Una de les figures més importants del feixisme espanyol, un dels pocs líders que va aconseguir unir l’extrema dreta els primers anys després de la mort de Franco.

 

Muere Blas Piñar: biografía del franquista que odiaba la democracia en España

Fundador de Fuerza Nueva y referente y valedor de la dictadura franquista

LVL martes, 28 de enero de 2014,

Madrid.- Blas Piñar, histórico líder de la ultraderecha y fundador de Fuerza Nueva, ha fallecido esta madrugada en su casa de Madrid a los 95 años. Blas Piñar fue el ariete de todos los grupúsculos ultraderechistas, algunos de los cuales defendían y practicaban la violencia. Los militantes de Fuerza Nueva se mezclaban en simpatía y acción los guerrilleros de Cristo Rey, autores de numerosas agresiones callejeras a militantes de la izquierda y otros defensores de la llegada de la Democracia y contaban con la connivencia de algunos sectores de la policía, que les daban protección mirando para otro lado. El verbo airado de Blas Piñar representaba esa actitud violenta de sus seguidores, incitando constantemente a la intervención del Ejército en la Transición política para que impidiera la llegada de la Democracia a España. En ese sentido, aglutinó al sector más radical que se oponía a la transforamción del sistema y que los diferenciaba de la entonces Alianza Popular. A diferencia de la ultraderecha francesa, los 100.000 seguidores que cada 20-N salían a la calle para conmmemorar la muerte de Franco no creían en las urnas ni en la representanción parlamentaria y defendían el derecho de la Dictadura.

Nacido en Toledo, el 22 de noviembre de 1918 e hijo de militar, la trayectoria de Blas Piñar, notario, político y escritor, siempre se destacó por su identificación con el franquismo y la defensa de los principios ideológicos del mismo. Pasó su infancia en Cartagena, regresando posteriormente a Toledo. Allí lo sorprendería el Golpe de Estado en España de julio de 1936 contra la República, estando encerrado junto a los sublevados durante el asedio del Alcázar de Toledo. Cuando termina la guerra se doctora en Leyes en la Universidad Central de Madrid y en 1944 obtuvo por oposición una plaza de notario. Ejerció en Cieza y Murcia trasladándose posteriormente a Madrid.

Comprometido desde muy joven con el catolicismo político (fue miembro de la Asociación Católica de Propagandistas), militó en Acción Católica. Fue presidente de honor del partido Alternativa Española (AES).

Franco le nombró consejero nacional del Movimiento y procurador en Cortes en las legislaturas VI, VII, VIII, IX y X del régimen franquista. Una vez fallecido Franco, como procurador se opuso tanto al Proyecto de Ley de Asociaciones Políticas como a la Ley para la Reforma Política de junio de 1976.

Fuerza Nueva se constituyó y articuló finalmente en partido político en octubre de 1976, con un marcado carácter católico y patriótico, defensor de los Principios Fundamentales del Estado del 18 de julio y cuyo lema era “Dios, Patria y Justicia”. Para Blas Piñar y los militantes de Fuerza Nueva, Adolfo Suárez y, en alguna medida Manuel Fraga, eran los grandes traidores al Régimen, que en los años 70 trataban de transformar en Democracia. Las huestes de Fuerza Nueva y los cachorros de Fuerza Joven llegaban incluso a delimitar el territorio ‘libre de rojos’ en la ciudad de Madrid demarcando los barrios céntricos de Salamanca y alrededores con la denominación de Zona Nacional, encargándose de repetir en esquinas y calles con pintadas realizadas con sprays. Estas campañas se intensificacan coincidiendo con el 18 de julio (fecha de inicio de la Guerra Civil) y del 20 de noviembre (día en el que murió Franco y José Antonio Primo de Rivera). Los militantes del partido de Blas Piñar llegaban a desfilar por la calle Goya vistiendo uniformes azules y brazo en alto a la vez que canataban himnos como ‘Cara al sol’ al grito de ‘¡Viva Cristo Rey!’. Si algún viandante no miraba con simpatía se encaraban con él amenazándole.

En 1982 se disolvió Fuerza Nueva y cuatro años después se reconstituyó como Frente Nacional, formación por la que Blas Piñar se presentó a las elecciones al Parlamento Europeo de 1987 y 1989, aunque no consiguió escaño.

Finalmente, en los últimos años de su vida, estuvo ligado a Alternativa Española (AES). Su última incursión política fue a sus 92 años, con su presencia simbólica como número 25 en la candidatura que AES presentó en Toledo para las elecciones municipales del 22 de mayo de 2011.

Nostálgico del franquismo, apoyó hasta sus últimos días la figura del dictador y arremetió contra las leyes de amparo a las víctimas del totalitarismo. Continuó interviniendo o participando, de una u otra forma, en los actos conmemorativos del 20 de noviembre, tanto en la Plaza de Oriente como en la Plaza de San Juan de la Cruz, ambas de Madrid.

Muere Blas Piñar a los a los 95 años, un icono de la ultraderecha española

El referente y valedor de la dictadura franquista ha fallecido a los 95 años en Madrid

Madrid 28 ENE 2014

Icono de la extrema derecha en España. Heredero del franquismo durante la Transición. Blas Piñar López, fundador de Fuerza Nueva, ha muerto en Madrid a los 95 años, en la madrugada de este martes. Habitual en los homenajes al dictador Francisco Franco, el fallecido siempre defendió el golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Los achaques de salud le impidieron permanecer en activo, pero en sus últimos años ha continuado escribiendo para revistas vinculadas a formaciones ultra. Su último artículo lo redactó el pasado viernes. La familia ha deseado, según ha explicado a este periódico, que el último adiós se le dé en un acto “íntimo”.

“Nos sentimos orgullosos de la noble cruzada española contra el comunismo en 1936”, gritaba ante más de 8.000 personas en la conmemoración al 20-N de 1992. Un acto al que acudía de manera puntual. La última vez, en 2010. “Franco está, a la vez, ausente y presente. Ausente porque concluyó su vida en el tiempo, y presente, aunque no le vemos ni oímos, porque, sin embargo, la verdadera memoria histórica, que es colectiva, nos lo hace cercano”, firmaba en 2012 en un artículo de la web Fransisco Franco, tras suspenderse un homenaje al dictador programado en un edifcio público.

Piñar nació en Toledo el 22 de noviembre de 1918. Hijo de militar, se licenció en Derecho por la Universidad de Madrid, en 1940 obtuvo el doctorado y en 1944 ingresó por oposición en el Cuerpo de Notarios. Su carrera profesional le llevó hasta Cieza, un municipio murciano de 35.240 habitantes, donde vivió un breve periodo; hasta que en 1949 se trasladó a la capital de España para ejercer hasta su jubilación en 1988. “Fuerza Nueva entiende que si España es una nación no se compone de nacionalidades”, declaraba en 1979 en un artículo en EL PAÍS.

Enemigo acérrimo del Estado de las autonomías, Piñar recurrió a los Reyes Católicos para defender la “unidad” del país. “Fernando e Isabel la rehicieron [España] y ha llegado intacta hasta nosotros”, aseguraba el icono de la ultraderecha, elegido diputado por Madrid en 1979. En la Cámara Baja aterrizó amparado por las siglas de Unión Nacional, coalición que integraba a Fuerza Nueva. Durante toda esa primera legislatura de la etapa democrática, el líder de la ultraderecha votó en contra de cada uno de los Estatutos de Autonomía que se aprobó.

El líder ultra, que además reclamaba la recuperación de la soberanía sobre Gibraltar —a la que denominada la “España irredenta”—, presenció en el Congreso el intento de golpe de Estado del coronel Tejero el 23 de febrero de 1981. Este asalto al Parlamento lo apoyaría uno de sus hijos, el general de brigada Blas Piñar Gutiérrez, que firmó en 1981 el Manifiesto de los 100, un panfleto de respaldo a los golpistas del 23-F. “Me seguiré esforzando por mantener la esperanza de que el Ejército quiera, sepa y pueda reaccionar antes de que sea demasiado tarde para España”, escribió Piñar Gutiérrez en 2008 tras pasar a la reserva.

La herencia familiar de Piñar López no acaba ahí. Casado con Carmen Gutiérrez Duque, tuvo ocho hijos: tres varones y cinco mujeres. Una de ellas, Valle Piñar, concurrió sin éxito a las elecciones de 2011 como candidata a la alcaldía de Madrid. La descendiente del icono ultra se presentó a los comicios con Alternativa Española (AES). En esa misma cita electoral, Blas Piñar aparecía como número 25 en la lista de la formación por Toledo. Además, dos de sus nietos, Miguel y Santiago Menéndez Piñar, irrumpieron en 2004 en la obra de teatro Me cago en Dios en el Círculo de Bellas Artes y patearon al actor Fernando Incera sobre el escenario; y agredieron a Íñigo Ramírez de Haro, autor de la obra.

Respecto a su carrera política en diciembre de 1971 fue nombrado, por el general Franco, Consejero Nacional del Movimiento y por designación, procurador en Cortes en las legislaturas VI, VII, VIII IX y X, del régimen anterior. En el Pleno de las Cortes del 8 de junio de 1976, votó en contra del Proyecto de Ley de Asociaciones Políticas, y en contra del proyecto sobre Reforma Política, finalmente aprobado el 18 de noviembre de 1976.

Sin embargo, al amparo de la Ley de Asociaciones Políticas, en octubre de ese año fundó el partido Fuerza Nueva, del que siempre fue su líder reconocido. De cara a las elecciones del 15 de junio de 1977 se integró en la coalición Alianza Nacional 18 de julio, por la que se presentó candidato al Senado por Toledo, aunque no obtuvo escaño.

En 1982 se disolvió Fuerza Nueva y cuatro años después se reconstituyó como Frente Nacional, formación por la que Blas Piñar se presentó a las elecciones al Parlamento Europeo de 1987 y 1989, aunque no consiguió escaño.

El 24 de febrero de 1993, firmó junto con el presidente de Juntas Españolas, Juan Peligro, un documento en el que expresaban “el compromiso de unidad de ambas fuerzas políticas”, que se tradujo en la nueva formación Frente Nacional Español, de la que también fue su presidente. En mayo de 2006, con motivo del cuarenta aniversario de la creación de Fuerza Nueva, recibió un homenaje.

Presidente de la asociación CESPE, Centro de Estudios Sociales, Políticos y Económicos, desde su creación en 1983, era autor, entre otros libros de: Respuesta de España a la acuciante llamada de Iberoamérica, Libertad religiosa, Teología y Derecho, Sin arriar las banderas, Teresa de la Hispanidad y Combate por España.

Estaba en posesión de diversas condecoraciones, entre ellas la Gran Cruz del Mérito Civil; hijo predilecto de Toledo (1968) o la Encomienda de Isabel la Católica.

Carrera profesional

  • Blas Piñar, en 1940, un año después del final de la Guerra Civil, se doctora en Derecho. Y en 1944 ingresa por oposición en el Cuerpo de Notarios.
  • El líder de la ultraderecha durante la Transición ejerció, desde el 4 de enero de 1957 hasta 1962, como director del Instituto de Cultura Hispánica, creado en 1946, antecedente del ICI (Instituto de Cooperación Iberoamericana).
  • Piñar fue miembro del Instituto de Estudios Jurídicos, vocal del Consejo Rector del Centro de Estudios Universitarios y miembro del Instituto de Derecho Comparado.
  • En 1966 le nombran presidente de la Junta de Fundadores del semanario político Fuerza Nueva, publicada entre enero de 1967 y 1982.

Blas Piñar y Fuerza Nueva, pasado y presente

<em>Blas Piñar y Fuerza Nueva, pasado y presente</em>

 29 de enero de 2014 La Marea

La muerte de Blas Piñar, histórico líder de la Extrema Derecha durante la transición e ideólogo de Fuerza Nueva, no significa la muerte de su pensamiento ultra y reaccionario. La cultura de la transición permitió que sus ideas y sus miembros se arraigaran en la sociedad y ocuparan diversos lugares de responsabilidad que todavía hoy muchos de sus miembros mantienen. El ideario de Fuerza Nueva, no así su radicalidad y violencia explícita, permanecen en muchos partidos del espectro nacional con más o menos vehemencia y reconocimiento. Fuerza Nueva presentó un programa político en julio de 1976 para poder ser inscritos como partidos al calor de la ley de asociación política. Las lineas generales de Fuerza Nueva y Blas Piñar se vertebraban en varias ideas fundamentales que todavía hoy son manejadas por muchas fuerzas políticas, añejas y nuevas.

Las ideas principales del ideario del partido de Blas Piñar eran tres, patria, familia y religión. La Confesionalidad católica del Estado y respeto a la libertad religiosa, la defensa de la unidad de la Patria, la integridad y pureza del idioma español y el mantenimiento de la reivindicación de Gibraltar, y la defensa de la familia, de su unidad e Indisolubilidad. Estas principales lineas del ideario de Fuerza Nueva están recogidas en los principales partidos conservadores y del espectro político de la derecha. Tanto el PP en su línea más dura, como el recién nacido VOX  o partidos más tradicionalistas como Alternativa Española tienen en sus programas la esencia del ideario del Blas Piñar. Alternativa Española es un partido dirigido por Rafael López Dieguez, yerno de Blas Piñar y antiguo militante de Fuerza Nueva. Esa aceptación programática y la permisividad social que existe sobre las ideas de extrema derecha propiciada por la transición ha hecho que muchos de sus antiguos miembros hayan prosperado en la sociedad española sin necesidad de ocultar sus antiguas filias, crímenes y condenas. Como es el caso de personajes de plena actualidad como José María del Nido, presidente del Sevilla FC, condenado a siete años de cárcel y que se encuentra a la espera del indulto.

Captura de pantalla 2014-01-28 a las 23.03.07

Antiguos miembros de Fuerza Nueva en la cúpula del fútbol español.

Jose María del Nido, Presidente del Sevilla FC, ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Málaga y ratificado por el Supremo a siete años de cárcel por el caso Minutas, relativo al cobro fraudulento de servicios prestados al Ayuntamiento de Marbella. No es la primera vez que José María Del Nido tiene problemas con la Justicia. El presidente del Sevilla fue condenado por un delito de lesiones contra el Secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores en 1979 cuando era Jefe Regional de Fuerza Nueva en Andalucía. José María del Nido, a pesar de que ya ha demostrado su peligrosidad social en varias ocasiones a lo largo de su vida, está realizando una campaña para conseguir el indulto que está consiguiendo el apoyo de muchos amigos del presente y del pasado. Es el caso de Javier Tebas Medrano, Presidente de la Liga de Fútbol Profesional, que ha promovido junto a la inmensa mayoría de los presidentes de los clubs de fútbol una petición para conseguir el indulto del presidente del Sevilla FC.

Captura de pantalla 2014-01-28 a las 17.24.46

La petición del indulto que firma Javier Tebas, y que como él mismo reconoce es a título personal, esconde una empatía política que ambos compartían en su juventud. Javier Tebas Medrano fue Jefe Provincial de Fuerza Joven en Aragón, las juventudes de Fuerza Nueva. Tebas fue el responsable de presentar a los medios la lista electoral que Fuerza Nueva presentó en Huesca en el año 1982 . Hay constancia de su militancia en Fuerza Joven desde el año 1979, en el que Javier Tebas Medrano ya escribía en los periódicos de Huesca avisando que cuando la situación lo requiera los miembros de Fuerza Nueva actuarían con la gallardía y la energía necesarias para defender los valores de la patria.

Captura de pantalla 2014-01-28 a las 17.32.57
Fuerza Nueva y el Terrorismo tardofranquista.

La implicación de los miembros de Fuerza Nueva en el terrorismo tardofranquista estuvo presente tanto en el terrorismo de baja intensidad como en los atentados más crueles de los miembros de extrema derecha en la sangría de la transición.

En enero de 1982 se desmanteló una banda de Ultraderechistas conformada por miembros de Fuerza Nueva y Fuerza Joven a los que se le acusó de haber incendiado con gasolina las sedes de CCOO del Metal y de UGT en Sevilla, la de CCOO en Manzanilla (Huelva) y los vehículos de dos concejales del Ayuntamiento de Villaverde del Río (Sevilla). Además de intervenirles a varios de sus miembros pistolas y cartuchos de Goma 2. El entonces gobernador civil de Sevilla, José María Sanz Pastor, realizó unas declaraciones que no dudaron en calificar a los miembros detenidos de terroristas. “Tengo que manifestar mi sorpresa por el hecho de que un partido que, gracias a la Constitución y a las libertades que ésta consagra, puede acudir a las elecciones, tenga en su seno, sin haberlas expulsado, a personas que participan en acciones terroristas”. Entre los detenidos en la operación se encontraban Manuel Castaño Marín, que posteriormente fue nombrado Juez auxiliar en 1987 de Bollullos del Condado, José María Osborne Ybarra, miembro de unas de las familias más importantes de la aristocracia sevillana,
y el sobrino de José María del Nido. Uno de los detenidos y condenados, Sergio Medina López de Haro, fue posteriormente indultado en el año 1994.

El asesinato de Arturo Ruiz y de los abogados laboralistas de Atocha tuvo como protagonistas a miembros del partido del Blas Piñar. Fernando Lerdo de Tejada y Garcia Juliá, dos de los participantes en la matanza de Atocha, eran o habían sido miembros de Fuerza Nueva, extremo por el que Blas Piñar tuvo que declarar en 1977 ante la dirección general de seguridad en el transcurso de las investigaciones.  También el asesino de Arturo Ruiz, José Antonio Fernández Guaza, fue vinculado a Fuerza Nueva. La policía lo relacionaba con la organización de Blas Piñar por ser guardaespaldas del líder de Fuerza Nueva, apareciendo incluso en fotografías junto a él en mitines en Bilbao y en la revista que la organización ultra editaba.

Según un estudio sobre la violencia de la extrema derecha en la transición, de Juan Manuel González Sáez de la Universidad de Navarra, los miembros de Fuerza Nueva estuvieron implicados además en el homicidio de Miquel Grau, asesinado por el lanzamiento de un ladrillo desde un balcón en 1977. Jorge Caballero Sánchez fue asesinado en marzo de 1980 por un miembro de fuerza nueva por llevar una chapa anarquista. O el Asesinato de Jose Luis Alcazo (considerado víctima del terrorismo),  que fue apaleado con bates de beisbol en 1979 por una pandilla de menores de edad vinculados a Fuerza Nueva. Según el mismo historiador, “Fuerza Nueva mantuvo un discurso de exaltación del combate y del activismo que condujo a parte de su militancia más joven a una violencia tribal y en menor medida terrorista. Pese a la gravedad de muchos de los actos violentos, no parece claro que existiese diseñada una estrategia de tensión ni que ésta fuera dirigida desde la organización de Blas Piñar”.

 

“¡Caudillo Blas Piñar!”

 

Era fácil verle rodeado de pequeñas masas, en mítines o recordatorios de la muerte de Franco

Notario de profesión, se ofrecía como nuevo caudillo para continuar la obra del dictador muerto

Unas veces en el corazón de Madrid y otras en mítines y recordatorios de la muerte de Franco, no era difícil tropezarse con las (pequeñas) masas que rodeaban a un hombre de verbo encendido y pelo perpetuamente engominado, al que gritaban a pleno pulmón: “¡Caudillo Blas Piñar!”, en medio del tremolar de banderas, camisas arremangadas y boinas rojas, subrayando sus gravísimas advertencias contra “el avance de los rojos”, “la división de España” y otros terribles males que aguardaban a la Patria.

En efecto: Blas Piñar, notario de profesión, se ofrecía como nuevo caudillo para continuar la obra del dictador muerto en noviembre de 1975, que se había autoproclamado “Caudillo de España por la gracia de Dios”. Muerto este hombre e instalados en el poder un Rey y, sobre todo, un primer ministro sospechoso y traidor para ellos (Adolfo Suárez), los neofranquistas cayeron en cismas que les impidieron actuar al unísono y reconocer entre ellos a un Jefe. Blas Piñar no era falangista –Manuel Vicent le describió como un “católico de camisa blanca” – y todavía menos era capaz de seguir a los “siete magníficos”, aquellos exministros de Franco que abrazaron la oferta de Manuel Fraga para participar en la democracia. El fraguismo no consiguió gran cosa en los primeros compases electorales de la Transición –solo 16 escaños en junio de 1977- , pero Blas Piñar fracasó al intentar la cuadratura del círculo, esto es, denunciar al democracia mientras pretendía ser elegido senador.

Comprendida la lección, los grupúsculos neofranquistas concentraron sus votos y en las elecciones de 1979 lograron un escaño para Blas Piñar, que se pasó casi cuatro años en el Congreso. Pero influyó bastante poco. La irrupción de la tropa de Antonio Tejero, el 23 de febrero de 1981, le sorprendió en el escaño y tuvo que aguantar 18 horas de secuestro como los demás diputados. Tras las elecciones de 1982 (las del primer triunfo de Felipe González), Piñar perdió el escaño y Fuerza Nueva se disolvió como partido, dejando una deuda considerable. Entonces trató de imitar a los movimientos ultraderechistas francés e italiano de la época: cambió la nostalgia franquista por un mensaje de nacionalismo español y espíritu cristiano, y eliminó de entre los suyos los conatos de violencia y coacciones con los que algunos de sus jóvenes cachorros se habían conducido. Incluso llegó a reconocer la Constitución como un “hecho irreversible”. Pero nunca lo consiguió: la derecha española ya había descubierto muchas más posibilidades en la Alianza Popular de Manuel Fraga y, cuando esta llegó a su límite electoral, en el Partido Popular encabezado por José María Aznar, autor de la gran operación de integrar a toda las tendencias de la derecha y del centro bajo un único mando político.

Blas Piñar perdió toda oportunidad. Durante los primeros años de este siglo todavía clamaba contra el peligro de una nación “enferma, obnubilada, agonizante y frívola”, que iba a romperse de un momento a otro, pero dejó en el ambiente más ideas que influencia política. Arrinconado completamente, el caudillo que pretendía continuar a Franco tuvo un papel realmente efímero.