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L’embaixador italià participa a Zaragoza en un homenatge als feixistes italians que combateren a la Guerra Civil

El Plural ha denunciat que el passat 2 de novembre, amb motiu de la festivitat de Tots Sants, l’ ambaixador italià, Pasquale Terracciano, l’agregat militar de l’ ambaixada d’ Itàlia, Umbertto Castelli, i el vice cònsol honorari de Zaragoza, Massimo Marchetti, acudiren a l’ Església de San Antonio de Padua (Zaragoza), on s’alça el Sagrario Militare Italiano, obra construïda pel govern de Mussolini com Mausoleu dels combatents italians morts durant la Guerra Civil per retre’ls homenatge. A l’acte hi va participar l’associació feixista Acción Juvenil Española (AJE), que afirma al seu web que també hi participaren militars i policies espanyols, pel que la polèmica està servida. Recollim totes les notícies al respecte. Notícies d’El Plural:

El embajador de Italia rindió honores en Zaragoza a los soldados italianos muertos en España durante la “Cruzada de Liberación Nacional”

JOSÉ MARÍA GARRIDO

El pasado 2 de noviembre, con motivo de la festividad de los Fieles Difuntos y Todos los Santos, el embajador italiano, Pasquale Terracciano, el agregado militar de la embajada de Italia, Umbertto Castelli, y el vice cónsul honorario de Zaragoza, Massimo Marchetti, acudieron a la Iglesia de San Antonio de Padua (Zaragoza), donde se alza el Sagrario Militare Italiano, obra construida por el gobierno de Mussolini como Mausoleo de los combatientes italianos muertos durante la Guerra Civil española.

Según informa en su página web el grupo de extrema derecha Acción Juvenil Española (AJE), el objetivo de este acto era “honrar la memoria y pedir por las almas de los más de 4.000 soldados italianos que murieron en España durante nuestra Cruzada Nacional de Liberación”.

La misa
Para ello, el padre superior de los Capuchinos, Miguel María Andueza, ofició una misa que fue solemnizada por la coral de la Parroquia. En la ceremonia religiosa, la Asociación Nacional de Combatientes Italianos en España (ANCIS), muy vinculada a colectivos de extrema derecha, jugó un papel muy importante. Incluso, durante la celebración religiosa, un miembro de esta asociación sostuvo en el altar mayor la bandera italiana bordada con la insignia de ANCIS.

(Vea el vídeo en el que el padre Miguel María Andueza agradece la presencia del embajador de Italia en este acto religioso)

Responso
Después de la misa, el padre Miguel María Anduela ofició un responso en el Sagrario Militar, “lugar donde se conservan los restos de los caídos”. Allí -junto con el presidente de la Hermandad de Banderas de Falange de Aragón, Domingo García, el líder del Movimiento Católico Español y Acción Juvenil Española (AJE), José Luis Corral, y varios miembros “falangistas y carlistas”-, “un pelotón de soldados de infantería del Ejército español, con el General Gobernador a la cabeza”, rindió honores a los caídos italianos, según indica AJE.

(Vea el vídeo en el que “un pelotón de soldados” rinde honores, haciendo sonar sus cornetas, a los caídos italianos)

Cara al Sol
Acto seguido, también en el Sagrario Militar, los fieles católicos se agruparon en torno a la bandera italiana para entonar, realizando el saludo fascista, el Cara al Sol.
(Vea el vídeo en el que los fieles católicos entonan el Cara al Sol)

Brindis y condecoraciones
Finalmente, en los salones parroquiales, los padres capuchinos invitaron a los presentes a un vino. Allí, Juan Carlos Gentile, Secretario General de ANCIS, brindó por “el bando equivocado”. Por su parte, la Asociación Nacional de Combatientes Italianos en España concedió la Palma de Plata al presidente de la Hermandad de Banderas de Falange de Aragón, Domingo García.

Organizado por Italia
El Plural se ha puesto en contacto con los padres Capuchinos de la Iglesia de San Antonio de Padua. Los religiosos han reconocido la celebración de este acto, pero se han negado a realizar ningún comentario al respecto porque “fue la embajada de Italia la que lo organizó”.

Confirmación
Por su parte, tanto la secretaria del embajador italiano, como el agregado militar, Umbertto Castelli, han reconocido a El Plural que el embajador acudió el pasado dos de noviembre a la Iglesia de San Antonio de Padua.

Programa oficial
Sin embargo, el agregado militar de la embajada de Italia quiso precisar que el programa oficial del acto, “organizado por el consulado italiano de Zaragoza” y al que “asistieron las máximas autoridades militares de Zaragoza”, solo comprendía la celebración de la misa y la asistencia al aperitivo que ofrecieron los padres capuchinos.

Explicación
“Este acto es una celebración muy importante para nosotros que celebramos cada año por los caídos italianos que han perdido la vida en España”, matizó Castelli, quien quiso dejar claro que la embajada de Italia, aunque contó con la participación de la Asociación Nacional de Combatientes Italianos, no tiene nada que ver con las personas que entonaron el Cara al Sol o realizaron el saludo fascista. Estos hechos, asegura, ocurrieron una vez terminados los actos oficiales.

Al acto en honor a los caídos italianos “acudió un piquete de soldados del ejército español y representantes de la policía”

JOSÉ MARÍA GARRIDO

Algunos de los principales dirigentes de la extrema derecha, acompañados por decenas de falangistas y requetés, acudieron el pasado 2 de noviembre a la Iglesia de San Antonio de Padua (Zaragoza), donde se erige un mausoleo que construyó Mussolini, para “honrar la memoria y pedir por las almas de los más de 4.000 soldados italianos que murieron en España durante nuestra Cruzada Nacional de Liberación”.

En este acto, jugó un importante papel la Asociación Nacional de Combatientes Italianos en España (ANCIS), colectivo conocido por su ideología filofascista. El embajador de Italia, Pasquealle Castelli, el vicecónsul honorario de Zaragoza, Máximo Marchetti, y el agregado militar de Italia, Umberto Castelli , también asistieron a esta celebración religiosa que corrió a cargo de los padres Capuchinos, en la que “participó el Ejercito español”, y en la que nostálgicos del franquismo acabaron entonando el Cara al Sol con el brazo en alto.

“Un pelotón de soldados”
José Luis Corral, presidente del Movimiento Católico Español y Acción Juvenil Española, confirmó a este periódico la participación de “un pelotón de soldados de infantería del Ejército español”. El testimonio de José Luis Corral se apoya en varios vídeos que su formación política ha publicado a través de YouTube.

Al responso y al vino
En concreto, Corral sostiene que los “militares españoles” participaron en el responso que el padre Miguel María Andueza ofició en el Sagrario Militar, “lugar donde se conservan los restos de los caídos”. Según su relato, los soldados también acudieron al vino que los padres Capuchinos ofrecieron a todos los presentes en los salones parroquiales.

“Máximas autoridades militares”
Por su parte, el agregado militar de la embajada de Italia, Umberto Castelli, precisó a este periódico que el programa oficial de este acto, “organizado por el consulado italiano de Zaragoza” solo comprendía la celebración de la misa y la asistencia al aperitivo que ofrecieron los padres capuchinos. Asimismo, Castelli reconoció la participación de ANCIS y señaló que en el Mausoleo que construyó Mussolini para honrar a los caídos italianos también estuvieron presentes “las máximas autoridades militares de Zaragoza”.

“… Y representantes de la policía”
El sacerdote que ofició la misa, Miguel María Andueza, también coincide con el agregado militar de Italia y el presidente de AJE al indicar que en esta “misa solemnísima”, “que todos los años se oficia en la Iglesia San Antonio de Padua en honor a los muertos italianos”, acudió el “embajador de Italia, autoridades de Zaragoza, un piquete de soldados del ejército español y representantes de la policía”.

“Policía secreta”
“También vino un concejal, y el alcalde excusó su ausencia”, matiza Andueza, quien asegura que ha intentado quitar de esta ceremonia “todo lo que pudiera producir ciertos rifirrafes” y ha exigido “la presencia de policía secreta por si acaso hay algún desmán” en una ceremonia en la que hasta hace poco tiempo se producían “gritos de guerra”.

“Tomar medidas”
En declaraciones a El Plural, Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), aseguró que “si se confirma la presencia de militares del ejército en un acto de exaltación a la dictadura, el Ministerio de Defensa debería tomar medidas”. Silva, partidario de que se abra un proceso de investigación sobre lo acontecido el pasado 2 de noviembre en Zaragoza, se muestra tajante al afirmar que “el ejército debería expedientar a los militares que han acudido a este mausoleo”.

Embajada de Italia
En cuanto a la embajada italiana, Emilio Silva recordó que su asociación ha pedido hasta en 3 ocasiones a esta embajada una disculpa pública por haber participado en la Guerra Civil española. “Siempre nos han respondido que no lo hacen porque no quieren interferir en la política interna española. Ahora, parece ser que han cambiado de criterio”.

“Olvidar”
Sobre la Iglesia, Silva recomendó a Rouco Varela “que inste a estos sacerdotes a olvidar y cultivar el espíritu de reconciliación, sacrificado y generoso de la Transición”.

Ministerio de Defensa
Por su parte, el Ministerio de Defensa ha declarado que, de momento, “ni tiene constancia ni ha sido confirmada la presencia de soldados y militares españoles”.

Apología del fascismo de Mussolini en Zaragoza: ¿Estamos ante la injerencia del representante de un país extranjero en la política española?

¿Debe el embajador de Italia en España, Pasquale Terracciano, rendir honores a los soldados italianos muertos en España durante la guerra civil, bautizada -por los obispos de la época y por los falangistas- Cruzada de Liberación Nacional? ¿Estamos ante la injerencia de un país extranjero en la política española? Entonces lo fue. ¿Ahora, también?

Esos soldados -más otros muchos que sobrevivieron a la contienda- fueron enviados por el Gobierno de Mussolini para apoyar el golpe militar del 18 de julio de 1936. Lo mismo hizo Adolfo Hitler. Ambos dictadores respaldaron a Francisco Franco con armamento, logística y tropas.

Fieles Difuntos
El día 2 de noviembre, festividad católica de los Fieles Difuntos, el embajador, acompañado del agregado militar y del vicecónsul honorario de Zaragoza, Massimo Marchetti, acudieron a la iglesia de San Antonio de Padua, en la capital aragonesa. Allí, se alza un mausoleo o Sagrario Militare Italiano, obra construida por el Gobierno de Mussolini, donde reposan los cadáveres de los más de 4.000 soldados muertos en combate.

Caldo de cultivo
Se celebró misa y actuó el coro. Todo esto sirvió de caldo de cultivo para el desahogo en cuanto a himnos y brazos en alto, a la romana, de sectores de la extrema derecha española e italiana. Lo que era evidentemente previsible sucedió.

El refrigerio
Los padres capuchinos, que regentan la mencionada iglesia, invitaron a un refrigerio a los asistentes como muestra de hospitalidad a la Embajada italiana, que organizó el acto. Al parecer, este acto de exaltación fascista se viene llevando a cabo desde hace muchos años.

El más tupido silencio
Por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores sólo ha habido como reacción, que se sepa, el más tupido de los silencios. ¿Le parece a Moratinos pertinente que el representante en España del Gobierno italiano continúe una tradición injustificable, que arranca de aquellos tiempos tenebrosos en los que Franco y Mussolini eran aliados?

La biografía del conde Ciano
¿Tiene conocimiento Moratinos de la euforia del conde Ciano, yerno de Mussolini y uno de los hombres más influyentes del fascismo, debido a la irrupción del Ejército italiano en la guerra civil, auxiliando a los uniformados de Franco? Celebraba con alborozo las victorias nacionales y, muy singularmente, los bombardeos a la ciudad de Barcelona que causaron numerosos muertos civiles. Para saberlo basta con leer la biografía de Ciano, en versión castellana, publicada en 2003 en España.

Hacia otro lado
Estamos convencidos de que Moratinos es demócrata, progresista y un buen ministro de Exteriores. Pero –cuando la memoria histórica está en uno de sus momentos más álgidos y más polémicos- parece imperioso no mirar hacia otro lado. O que parezca que se mira hacia otro lado.

La misa como tapadera
¿No se enteraron del acto de apología y homenaje a Musssolini y a Franco –con la tapadera de la misa- las autoridades aragonesas y, particularmente, las zaragozanas? ¿Tampoco se enteró la policía? ¿Le pasó inadvertido al delegado del Gobierno de España en la Comunidad aragonesa? ¿No leyó la invitación que le fue cursada el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch?

Núcleos nostálgicos
La ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció recientemente que está ultimando un inventario para eliminar la simbología franquistas de los edificios militares. Por ejemplo, la fachada del cuartel general del Aire está coronada por una placa dedicada al Caudillo. Procurará la ministra liquidar los postreros vestigios de la dictadura en su dimensión castrense. El esfuerzo tropezará, sin duda, con la resistencia de los núcleos militares todavía nostálgicos del antiguo régimen. Pero Chacón –estamos seguros- se saldrá con la suya, con persistencia y con habilidad.

Monarquía parlamentaria
Sería oportuno en todo caso –y mientras culmina el inventario- que ordene investigar la presencia de soldados y de oficiales de uniforme en el acto de Zaragoza, si la hubo o no. De momento, el Ministerio de Defensa ha declarado que “ni tiene constancia ni ha sido confirmada la presencia de soldados y militares españoles”. El Ejército español es constitucional y sirve al Estado democrático, que es una Monarquía parlamentaria. No tiene que mezclarse para nada, ni siquiera de forma tangencial, con fascistas. De haberse producido, pierde con ello respetabilidad el Ejército. Y pierde España. O, mejor dicho, perdemos todos los españoles que optamos por la democracia, que somos la mayoría.

Enric Sopena es director de El Plural

El director de El Plural replica al embajador italiano en España: No es lo mismo, señor Terracciano, una tiranía a un régimen de libertades

La Embajada de Italia en España nos hizo llegar ayer al mediodía una nota de prensa sobre mi Análisis que estaba titulado así: “¿Estamos ante la injerencia del representante de un país extranjero en la política española?” Asegura la nota que “contiene graves inexactitudes”. Quiero puntualizar que, con la mayor rapidez posible, colgamos en El Plural, íntegramente, esa nota de réplica. Y la colocamos arriba del todo de nuestra página web, por encima de mi artículo.

Precisa la Embajada que el Sagrario italiano de Zaragoza, un Mausoleo construido por Mussolini, “está dedicado a todos los caídos italianos, puesto que en él han encontrado sepultura con igual dignidad tanto los pertenecientes al Cuerpo de misión voluntario que apoyó al general Franco, cuanto los de las Brigadas Internacionales que sostuvieron al bando republicano”.

Equidistancia, no
Me referiré mañana, domingo, con más amplitud, a las dimensiones verdaderas de ese “Cuerpo de misión voluntario” y al infame papel del Estado italiano, con Mussolini de dictador, en la conspiración para liquidar por la fuerza la II República. Y al papel de aliado poderoso de Franco durante la guerra civil. No vale, señor embajador, exhibir equidistancia entre el fascismo y la democracia. No es lo mismo una tiranía que un régimen de libertades. No es lo mismo morir por la libertad que morir por el totalitarismo.

“Corpo de Truppe Volontarie”
Conviene subrayar de inmediato que –según señala el fallecido historiador Javier Tusell, en su libro “La España del siglo XX”, editado en Barcelona por Dopesa, en abril de 1975- el citado “Cuerpo de misión voluntario” se llamaba exactamente “Corpo de Truppe Volontarie” y estaba formado “por unidades militares italianas [Ejército, por tanto, regular] y también por voluntarios propiamente dichos”. ¿Ignora usted, señor embajador, que lo de los voluntarios era un recurso más bien tramposo?

Nuestro redactor y la verdad
José María Garrido, redactor de nuestras informaciones sobre el acto, celebrado el pasado 2 de noviembre, que tuvo derivaciones inequívocas de carácter fascista o de extrema derecha, se puso en contacto reiteradamente con la Embajada para contrastar la verdad de los hechos. Su trabajo ha sido impecable. No fue tarea fácil, pero habló en varias ocasiones con el agregado militar y con personal adscrito a la Legación de Italia en Madrid.

En un mausoleo zaragozano
En ningún momento se le informó a Garrido, por parte de la Embajada, que en ese mausoleo de la Iglesia de San Antonio de Padua (Zaragoza) están enterrados tanto los soldados muertos -enviados por Mussolini para ayudar a los golpistas del 18 de julio- como los italianos, muchos de ellos en el exilio o perseguidos por la policía de Mussolini, que se integraron en las Brigadas Internacionales. ¿Por qué la Embajada omitió ese dato y ahora nos viene a echar en cara no haberlo difundido?

¿Una invención?
La nota de prensa incluye asimismo –cabe imaginar que como respuesta a otra “grave inexactitud”- la siguiente frase: “En el Sagrario no hay símbolos franquistas ni de otro género”. ¿De dónde ha extraído la Embajada de Italia que hayamos escrito en El Plural eso que dice la nota? ¿Es una invención? Lo cierto es –como puede demostrarse viendo las imágenes insertas en nuestro diario digital- que cerca del altar en el que se celebró la misa había una bandera italiana con la insignia de la Asociación Nacional de Combatientes Italianos en España (ANCIS), una asociación vinculada a los sectores de la extrema derecha.

El tridente totalitario
Esa bandera estaba custodiada por un hombre en actitud castrense, posición de firmes y la cabeza bien alta. La bandera, ciertamente, no representaba a los italianos que se alistaron en las Brigadas Internacionales con el fin de defender la II República y de luchar contra el tridente totalitario, compuesto por Franco, Mussolini y Hitler. ¿Estaba en la misa el embajador de Italia? Pues si estaba en la misa, como así fue, pudo contemplar tan imparcial enseña. Y no parece que hiciera el embajador el más mínimo gesto por retirar la mencionada bandera.

De esta forma
La nota termina de esta forma: “La Embajada observa que, si posteriormente a la visita [del embajador] tuvo lugar una manifestación de núcleos nostálgicos [del franquismo y del fascismo], hay que condenarla rotundamente”. ¿Por qué no la condenó la Embajada el mismo día 2 de noviembre, cuando supo cómo terminó el acto promovido por el embajador?

¿O es que no lo supo?
¿O es que no lo supo? ¿O es que pasó olímpicamente del episodio? ¿Por qué ha tardado tanto en condenarla, si es que lo ha hecho, puesto que pone la frase en condicional? ¿Por qué utiliza el condicional en este caso? ¿Todavía no se ha enterado el embajador de Italia de la exaltación fascista que se produjo allí? ¿Ni siquiera ha leído y visto la amplia y exacta –sí, exacta- información de El Plural?

“Con execrable gusto…”
El embajador, Pasquale Terracciano, no puede compararse, felizmente, con quien ocupaba en mayo de 1936 su puesto actual. El embajador de EEUU, entonces Claude G. Bowers, dejó escrito en su libro de memorias en España cómo transcurrió la recepción al cuerpo diplomático ofrecida por Manuel Azaña, recién elegido presidente de la República. Éste es el relato: “Con execrable gusto, con (…) impudicia fascista, el embajador de Mussolini, en aquella hora mezclado en la conspiración que pronto habría de estallar (…) se había presentado desafiador, vistiendo camisa negra y botas. Y cuando Azaña se le acercó (…) el fascista italiano retrocedió e hizo el saludo fascista”.

Nada que ver
Nada tiene que ver usted, por supuesto, con su lejano antecesor en el cargo. Pero desde luego debería ser usted, señor Terracciano, más sutil y más cauto, y tener más reflejos democráticos en asuntos como el que nos ocupa. Claro que, teniendo en cuenta algunas derivas de su Gobierno, tal vez ciertas cosas podrían entenderse con facilidad.

Enric Sopena es director de El Plural

Italia también mantiene monumentos a las tropas fascistas que atacaron Etiopía

MARCOS PARADINAS

Ésta es una historia de monumentos fascistas y de unos represaliados por un régimen que se sorprenden de que aún siga recibiendo honores. Podría ser el relato de muchos pueblos españoles. Sin embargo tiene lugar en Italia, concretamente en el norte del país, donde el embajador de Etiopía allí, Grum Abay, ha podido comprobar cómo aún se mantienen los monumentos erigidos por Mussolini a las tropas fascistas que arrasaron el país africano durante su conquista colonial. En el Tirol italiano aún se rinde culto a los alpini.

El 3 de octubre de 1935 Mussolini comenzó su ataque a Etiopía. Allí, las tropas fascistas y nazis aprovecharon para poner a prueba las armas químicas para la futura Guerra Mundial. Las tropas de élite montañesas de los alpini incluyeron en su estrategia de conquista la violación sistemática, la tortura y el saqueo, además de la matanza metódica de la elite de Etiopía.

Visita del embajador
Tuvo que ser el mismo embajador de Etiopía en Italia, según informa Afrol News el encargado de denunciar el grave problema de Memoria Histórica que aún se vive en el país transalpino, donde aún se sigue homenajeando a las tropas fascistas causantes de una masacre en el país africano. Hasta el norte del país se desplazó el diplomático en julio para descubrir la existencia de un monumento a los alpini erigido por el dictador fascista Benito Mussolini.

Monumento a los fascistas
En la ciudad de Bruneck (Brunico) se levanta una estatua representando a uno de estos soldados montañeros que participaron en el sacrificio de miles de indefensos etíopes. Al general alpini Pirzio Biroli se le atribuye una frase a sus soldados: “Aquí no se puede más que un ladrón, asesino y violador”, y así es también cómo los etíopes siguen recordando la acción de los alpini.

Intentos de destrucción
La estatua no es apreciada por todos en la región. Antes incluso de terminar la Segunda Guerra Mundial se registró el primer ataque al monumento. Desde entonces ha sido parcialmente destruido en 1959, 1966 y 1979. Pero todas las veces ha sido reconstruido por las autoridades italianas. Una historia que también guarda paralelismo con el monumento al general Yagüe en su localidad natal.

Más símbolos en la región
El monumento no está solo en la zona. En la propia capital regional, Bolzano, las calles siguen manteniendo el nombre de las localizaciones etíopes donde se perpetraron los crímenes de guerra y de quienes los perpetraron. Tal es el caso de Via-Amba-Alagi y Via-Pater-Giuliani.

“Etiopía nunca olvidará”
De luchar contra este homenaje se encarga Südtiroler Schützenbund – una asociación cultural de la minoría italiana de habla alemana. Fue esta organización quien invitó al embajador etíope a contemplar con sus propios ojos los homenajes a los alpini. “A pesar de que el pueblo etíope ha perdonado al ocupante italiano, nunca olvidará”, dijo entonces el embajador Abay. “El pasado es el pasado”, añadió. El embajador recabó documentos sobre la presencia de monumentos fascistas que prometió entregar al presidente de Etiopía, Girma Woldegiorgi.

Campo de pruebas
El médico John Melly, jefe de la Cruz Roja Británica en Etiopía en 1935 informó horrorizado de lo que vio allí: “Esto no es una guerra, ni siquiera un baño de sangre, esta es la tortura de decenas de miles de indefensos hombres, mujeres y niños con bombas y gas venenoso”. Y es que las tropas fascistas y nazis aprovecharon Etiopía, al estilo de Guernica, como un campo de prueba para la Segunda Guerra Mundial, incluyendo entre sus prácticas, además del gusto por el asesinato en masa con gas, la violación sistemática, la tortura y el saqueo, además de la matanza metódica de la elite de Etiopía.

Sin disculpas
El cambio de bando en el último momento libró a Italia de redimir sus delitos durante la dictadura ante la Corte Internacional. Italia concedió a Etiopía 25 millones de dólares como compensación por el ataque y la ocupación de lo que ellos llamaron Abisinia. Pero, como el propio embajador lamentó, “Italia aún no ha pedido disculpas a Etiopía por sus crímenes”.